Un compromiso que involucra a todos

Varias docentes del partido de Cañuelas admiten que las escuelas y los jardines públicos locales no están preparados para recibir a chicos con ceguera o disminución visual y apoyan el proyecto sancionado por el Consejo Deliberante de ese partido, que estable la realización de un censo para establecer cuantos chicos de esa comunidad padecen discapacidades […]

Varias docentes del partido de Cañuelas admiten que las escuelas y los jardines públicos locales no están preparados para recibir a chicos con ceguera o disminución visual y apoyan el proyecto sancionado por el Consejo Deliberante de ese partido, que estable la realización de un censo para establecer cuantos chicos de esa comunidad padecen discapacidades visuales.

En algunos de los jardines de infantes de ese distrito, las maestras trabajan con el “Programa Integración”, que depende de la provincia de Buenos Aires y establece que familiares, docentes del jardín y autoridades de escuelas especiales firmen un contrato individual y tripartito.

“El contrato establece que una maestra integradora venga al jardín para trabajar de manera individual con Violeta y que la nena vaya dos veces por semana a la escuelita especial, que de no cumplirlo se rompe porque una de las dos partes no cumplió el contrato”, describió la mamá de esa nena, Flavia Martínez.

Violeta nació con una patología llamada Hipoplácia Bilateral Tepapila, esto genera un alto grado de disminución visual porque no tiene desarrollado el nervio óptico, motivo por el cual necesita estimulación. Su discapacidad fue detectada a los tres meses de vida y recorrió hospitales nacionales como el Garrahan, Casa Cuna y el Gutiérrez.

“El contrato que las maestras firmamos con los padres de los niños con discapacidad y con las docentes especiales que vienen al jardín dos veces por semana para trabajar con los chicos, tiene como finalidad la inclusión plena de los niños y mantener un registro de cada niño con los controles correspondientes a la discapacidad”, explicó la directora del Jardín 901, Ana Maria Peredo.

Los chicos con discapacidad tienen dificultades para integrarse a colegios que no están preparados para recibirlos, por ejemplo “cuando en el jardín cambian las cosas de lugar, los nenes con problemas visuales se sienten perdidos y les cuesta adaptarse al resto de los compañeros”, describió en diálogo con AUNO la maestra del Jardín 901, Lorena Toloza.

Todas las fuentes consultadas coincidieron en afirmar que es necesaria la construcción de una escuela especial en el partido de Cañuelas porque los niños con discapacidad requieren más contención, que una maestra en un sólo no se lo puede dar y “el municipio el es responsable de crear un lugar en el que los chicos puedan estudiar”.

AAF-AFD
AUNO-11-07-08
locales@auno.org.ar

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