Presa por defenderse de una violación, ‘Higui’ pelea por su libertad

Eva Analía de Jesús es lesbiana y fue atacada por un grupo de hombres que quisieron abusar de ella. En estado de shock, apuñaló a uno de sus agresores y está detenida. Organizaciones de DDHH, LGBT y de género luchan para que pueda esperar el juicio en su casa y consiga la absolución.

Manuela Tobía

Lomas de Zamora, junio 2 (AUNO).- Eva Analía De Jesús acaba de ser trasladada a la Unidad Penal 51 de La Plata. Hasta este jueves estuvo detenida en un destacamento de la localidad bonaerense de San Martín. Eva es ‘Higui’ y es lesbiana. Y está presa porque el 16 de octubre de 2016 se defendió de un intento de violación correctiva y mató a uno de sus diez agresores. Ahora, en Magdalena y acusada de homicidio simple, aguarda su juicio en una penintenciaría especializada en género.

La jueza de Garantías que lleva adelante la causa, Elena Persichini, le dictó prisión preventiva tras determinar que ‘Higui’ “no está en condiciones” para estar en libertad y recibir asistencia psicológica desde su hogar porque “se encontraba mal”. La decisión va a contramano de lo que asegura su abogada, Raquel Hermida Leyenda.

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En diálogo con AUNO, Leyenda confirmó que ‘Higui’ se encuentra “bien, tranquila y esperanzada” porque “en breve tendrá la audiencia para reclamar su libertad” y, finalmente, luego de unas semanas, pedirá su “excarcelación”.

¿Quién es “Higui”?

Eva es una mujer pobre, lesbiana, “chonga” y amante del fútbol, deporte que practicaba regularmente con sus 42 años. Su apodo “Higui” deviene de su habilidad en el arco y semejanza con el ex arquero colombiano René Higuita. Vivía de manera sencilla con lo que cobraba como jardinera y cartonera. Es una amiga, hermana e hija muy apreciada, pero en Bella Vista, donde ella residía, no todos sentían afecto por ella.

Desde que tiene memoria ‘Higui’ sufrió el hostigamiento constante de un grupo de vecinos. Volver al barrio Lomas de Mariló, en Moreno, para visitas rápidas le generaba temor: es un territorio hostil para personas que quieren vivir su sexualidad en contra de la heteronorma. Hace 15 años, *un hombre la apuñaló tres veces por la espalda * y desapareció. Terminó internada en un hospital, pero ella no denunció nada. En otra ocasión incendiaron su casa y colgaron a su perro. Por estas y otras razones, Eva tuvo que mudarse en compañía de su hermano, una travesti.

El 16 de octubre de 2016, el último Día de la Madre, Higui volvió a Mariló, el lugar donde vivió sus peores pesadillas, para visitar a su hermana junto con su otro hermano y sus sobrinos. Al anochecer, fue hasta la esquina, a la casa de una amiga, a quien quería saludar en su día. Allí comenzó el horror.

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Un grupo de hombres la interceptó antes de llegar. La tiraron al piso, la golpearon, le arrancaron el pantalón y el boxer que llevaba puesto. “Te voy a hacer sentir mujer, forra, lesbiana”, escuchó venir del montón, entre los que estaba Cristian Rubén Espósito. En pleno forcejeo, entre patadas y golpes, con la ropa desgarrada y justo antes de que perdiera el control y su conciencia, ‘Higui’ sacó un cuchillo que había llevado para protegerse y le dio un puntazo a Espósito en el momento que se abalanzaba sobre ella.

Desorientada, sola y en estado de shock, ‘Higui’ trató de escaparse convencida de que sólo había herido a su agresor. Los amigos de Espósito la denunciaron. Y la Policía la encontró tirada en un rincón, a unos pocos metros de lugar donde fue atacada.

“No tuvo atención médica ni psicológica a pesar del notorio malestar físico y trauma que sufrió. No se realizó ninguna pericia sobre su ropa ni se especificó dónde fue guardada”, asegura Hermida Leyenda. ‘Higui’, la negra, pobre y lesbiana fue ignorada por la Justicia y acusada de homicidio simple.

¿Cómo se descubrió su caso?

El rumor comenzó a pasarse de boca en boca hasta que llegó a los oídos de Carolina Abregú, integrante de la Defensoría de Género de Malvinas Argentinas. Cuando fue a la comisaría de San Martín por otro caso, Abregu pidió conocer a ‘Higui’. Ella se acercó y junto a los familiares y otras organizaciones, lanzaron la campaña Justicia por Eva o #LibertadParaHigui, que se divulgó masivamente por las redes sociales.

“A fines de enero, principios de febrero, desde que nos enteramos del caso de ‘Higui’ se conformó la Asamblea Lésbica Permanente”, comenta a AUNO Eugenia Murillo. “Queríamos que se hiciera visible este tema y darle difusión”.

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“Su estancia en la comisaría al principio fue totalmente irregular, con un trato como el que se le da a una negra lesbiana chonga del conurbano, con rasgos visiblemente masculinos”, argumenta Murillo. Luego fue trasladada al destacamento del partido de San Martín. “Hubo testimonios mal tomados, no había especificidad de lo ocurrido”.

Murillo explica que aquella noche ‘Higui’ estuvo a punto de sufrir una “violación correctiva”, pero que este caso es diferente, porque “hacia una lesbiana tiene un doble sentido: una violación siempre es correctiva, porque trata de oprimir a una mujer, pero cuando ocurre a una lesbiana, se busca someterla al molde de la heteronorma”.

Por el momento no hay imputados o acusados por el ataque que sufrió esa noche. “Esto —asegura Murillo— da cuenta también de la cuestión que hay en el barrio con el resto de la gente, porque ‘Higui’ está presa pero su familia sigue viviendo en ese barrio con las amenazas y códigos internos. Se plantó un manto de silencio sobre ese hecho”.

Murillo considera que el poco impacto que tuvo el canso en los medios se trata de una “invisibilización de las lesbianas”. Y sostiene: “Son cosas que molestan e irritan los cuerpos disidentes. Higui tiene un montón de características que no son cómodas para la sociedad de ver. Evidentemente una persona con características masculinas, negra, del conurbano, pobre, lesbiana, no es la parte de la sociedad que nos interesa. Tiene todas en contra”.

La Manada Feminista y la colectiva lésbica Las Violetas son algunas de las organizaciones que invitaron a las mujeres, lesbianas, travestis y trans a jugar partidos de fútbol solidarios para obtener los elementos que necesita ‘Higui’ para transitar sus días de detención.

Distintos organismos de derechos humanos, LGBT, familiares y amigos, pelean para que pueda esperar el juicio desde su hogar con el cariño y la contención psicológica que necesita, al tiempo que buscan su “libertad y absolución” y “que no le quede ningún antecedente penal”.

Murillo remarca: “Uno de los más grandes logros fue poner en agenda a las lesbianas como sujeto político. Decimos que ‘Higui’ es una presa política del patriarcado, porque no está presa por haber matado, sino por ser lesbiana y haberse defendido”.

AUNO 02-06-17
MT-MFV

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