Modelos sociales en debate

Políticas públicas y modelos sociales fueron cuestionados en un encuentro en donde se destacó la necesidad de diseñar alternativas en conjunto con organizaciones intermedias.
Por Ricardo Caiguara

(AUNO-TERCER SECTOR*) El desempleo, los planes y programas sociales, la falta de oportunidades en el mercado laboral y la empresa social como alternativa de desarrollo fueron los ejes que trató la última jornada del foro “La Educación y el Trabajo en la vida cotidiana de las/los jóvenes” que tuvo lugar en la Universidad de Quilmes.
Realizando un recorrido por las políticas sociales desde el Estado de Bienestar hasta la década del 90, Marianela López, graduada en Ciencias Políticas de la UBA, resaltó la importancia de pensar la política hecha “no sólo por el Estado, sino por otros tipos de organizaciones, públicas o privadas, relacionadas con la distribución de recursos, no sólo materiales, sino bienes simbólicos para mejorar el bienestar general”.
Durante la charla fue inevitable discutir sobre las políticas sociales sin hacer referencia al Plan Jefes y Jefas, esa suerte de panacea en épocas de ebullición social. “No es casual que nosotros pensemos de esa forma”, remarcó Marianela, y recordó que “a mitad del siglo XX, pensar en políticas sociales no era pensar en algún programa o plan, era pensar en las políticas de educación, políticas de salud, previsión social, de vivienda, de empleo, eso es un sistema de políticas sociales”.
“El único objetivo del Plan Jefes y Jefas es compensar los desequilibrios que produce el sistema económico. Ya no hay más políticas universales para toda la ciudadanía. Ahora la política social es compensatoria”, criticó Marianela y propuso un “modelo alternativo” que contemple la participación de la ciudadanía, para “contribuir a la puesta en escena de actores, de redes informales, de organizaciones, que logre instalar en el escenario político cuestiones sociales prioritarias para la sociedad para que no sea sólo el Estado quien defina la agenda, lo que es prioritario en cuestiones sociales”, explicó.
En esta dirección, Anna Daga, doctora en Pedagogía de la universidad de Bologna y responsable de la organización no gubernamental italiana COSME, destacó la importancia de las “empresas sociales”. Según su definición, una empresa social tiene forma jurídica privada “pero ligada a un interés colectivo, por ejemplo la integración al trabajo”, aclara.
Si bien busca la productividad, “lo económico es un instrumento para desarrollar lo social, son una suerte de cooperativas o fundaciones”, puntualiza Anna, quien para graficar su exposición, llevó un video que demuestra la empresa social ortiflorícola “El Puente Verde”. Al tiempo que se reproducía el video, Anna explicaba que la experiencia italiana puede repetirse en Argentina. “Aquí pueden funcionar como una suerte de cooperativas o fundaciones, a través de consorcios y con subsidios”, sugirió.
La crítica a la función que cumplen los medios de comunicación fue un tema que no esquivó Marianela. “Un hecho de inseguridad es tapa en todos los diarios, las medidas preventivas de seguridad no. Con las políticas sociales pasa lo mismo”, se lamentó y calificó el papel de los medios como “importantísimo” porque “son los que instalan o sacan los temas de la agenda pública. La ciudadanía debe ser participativa y estar informada. Así como los medios nos imponen las noticias malas, aunque no queramos,
debemos exigir que nos hagan llegar las noticias buenas del resto del país, como por ejemplo las alternativas frente a las políticas sociales oficiales y los comedores que administran los piqueteros”, exigió.
La fundación del Padre Farinello participó como organizadora del encuentro durante el cual se desarrollaron cuatro talleres de discusión. Por primera vez el cura de Quilmes se asoció con la universidad del partido y el Instituto para la Gestión buscando encontrar alternativas al desempleo y la falta de oportunidades. “Es necesario que la gente participe, y a nosotros nos sirve para reflexionar sobre qué es lo que estamos haciendo. Es necesario un respiro para poder enderezar nuestra dirección y ver si estamos haciendo o no lo correcto”, puntualizó a AUNO-Tercer Sector, el Padre Luis Farinello.

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Cómo comunicarse:
Fundación Padre Luis Farinello.
Teléfono: (011) 4224-0872 “#8220; 8698
Instituto para la Gestión
Teléfono: (011) 4361-8102 ó 4362-6407.
Secretaría de Extensión Universitaria (UNQUI)
Teléfono: (011) 4365-7111.

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Revista Tercer Sector

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