Cuatro meses de resistencia en el IDAC

Los alumnos de Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda mantienen una toma ante el cambio del plan de estudios, que representaría la desaparición de la carrera de Realización Cinematográfica y, por ende, el cierre de ese establecimiento. Desde el interior de esta casa del cine, integrantes de la asamblea estudiantil relataron a AUNO los pormenores de una batalla alejada de los proyectores, pero con vestigios de relato ficcional.

Daniela Rovina

Lomas de Zamora, marzo 12 (AUNO).- “Aquí estamos lxs terroristas luchando por la educación”, “El cine es un campo de batalla”, “No al vaciamiento de la educación”. Consignas que empapelan las paredes de una casa, la del Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda, cuyos alumnos mantienen desde hace cuatro meses una toma en contra de los cambios en el plan de estudio y el cierre de la carrera de Realización Cinematográfica, lo cual llevaría a la desaparición del establecimiento. De hecho, el IDAC formalmente será suplantado por un nuevo instituto (el ISFT nº 6387) cuyo plan de estudio ya fue aprobado y al que pasarían los docentes y alumnos de la entidad que resiste.

Como un portarretrato hecho en cartulina y afiche, las letras trazadas con fibrones negros decoran pasillos, emparchan las paredes alguna vez pintadas. Frases que se asoman entre el mobiliario de esa casa plurisensorial, que trepan rejas, unas sobre otras y se disputan las miradas de los ojos que las recorren. Casi cuatro meses pasaron ya del 21 de noviembre, cuando los cerca de 250 estudiantes emprendieron su resistencia a la modificación total de la currícula, producto de la oficialización del título. A partir de ese momento, los contenidos y la esencia de una carrera movida por la producción audiovisual artística e independiente quedaba reducida a los principios de la televisión actual, bajo el título de “Tecnicatura en cine, televisión y video”.

“Nos enteramos por un folleto de que el plan de estudio dejaba de tener cuatro años para empezar a tener tres, que las orientaciones de ficción y documental que empezamos a tener a partir de tercer año, desparecían; y que dejaba de ser un escuela de cine para pasar a ser una escuela técnica de televisión, porque a partir del segundo año no hay contenido cinematográfico en el plan de estudio. Por eso decimos que cierra el IDAC”, contó a AUNO Micol Metzler, una de las estudiantes que resiste.

Hasta entonces, el título emitido por este instituto sólo contaba con el reconocimiento del gobierno municipal, del que aún depende el IDAC. Sin embargo, una carta de la asamblea de estudiantes dirigida al Concejo Deliberante local explica que la oficialización, que exige su incorporación en la Dirección Provincial de Educación General de Enseñanza Privada (Dipregep), se llevó a cabo por otro establecimiento: el Instituto Superior de Formación técnica n° 6387 (ISFT nº 6387). Según el escrito, las autoridades municipales, en connivencia con el rector interino del IDAC, Raúl Tosso, concertaron la creación de este nuevo establecimiento e incluyeron entre sus carreras a la flamante tecnicatura. Por eso, sostienen, “en ningún momento el IDAC como institución presentó ante provincia solicitud de incorporación alguna ante Dipregep”.

ESCUELA DE CINE SIN CINE
Lo dicen con las imágenes del sentido común: “Una escuela de cine donde no se enseña cine, no es una escuela de cine”. Después de 40 años de trayectoria, uno de los pocos (sino el único) centros de formación en Latinoamérica que dicta la especialización en cine documental de manera gratuita, corre peligro de extinguirse entre las lógicas de la televisión digital y las nuevas tendencias que orientan a la educación terciaria y universitaria a las exigencias del mercado.

Proyectos, charlas debate, instancias de discusión para mejorar la calidad educativa y edilicia del IDAC movilizan a la acción estudiantil: “Lo que tenemos que hacer ahora es concentrarnos en que no se cierre el establecimiento. El IDAC no tramitó nada para cambiar el plan de estudios. Es simplemente cerrar una escuela y abrir una nueva, con un nuevo plan”, insistió Fernanda Chain, otra de las alumnas presentes en la toma de la escuela de cine.

Con el apoyo docente y una apuesta a la colaboración de los demás estudiantes que no participan de la toma, la única respuesta que tuvieron desde el rectorado –dicen- fue que “no se va a parar con el nuevo plan de estudio”. “Respuestas agresivas y evasiones” por parte del rector y el gobierno municipal. Promesas de cambios futuros para la currícula de la tecnicatura del ISFT nº 6387. Cambios que los propios alumnos reconocen que son “inviables” a esta altura.

Ese es el panorama del IDAC por estos días. A esto se suma las “irregularidades” en las inscripciones: “No siguen abriendo la inscripción. Muchos de los chicos que están dando el ingreso ahora pensaban que se estaban inscribiendo al IDAC. Pero cuando empiecen a cursar, el programa va a ser totalmente diferente. Incluso los ingresantes firmaron una planilla de ingreso como que entraban a esta escuela. ‘No al nuevo instituto.’ Se está cometiendo una ilegalidad”, manifestó Emiliano Vega, estudiante de la escuela de cine de Avellaneda.

Desde el sarcasmo, su compañera en la toma, Micol Metzler, ironizó sobre ese procedimiento administrativo: “Es como que me anoté para ser bombero y me están anotando para ser policía. Están haciendo todo por atrás para que nadie se entere. Pero no les salió tan bien porque la toma es como un foco de atención”.

PROYECTOS DE DISOLUCIÓN
Los intentos de cierre del IDAC se remontan a la asunción del actual rector interino, Raúl Tosso, en 2009, cargo que debería haber ocupado sólo por seis meses (hasta la elección de un nuevo titular para el establecimiento), pero que le es renovado desde hace más de dos años. Por ese entonces, el primer gesto de disolución del IDAC fue el proyecto de traspaso de la escuela a la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), mediante su incorporación a la carrera de Artes Audiovisuales.

A esto se suma (o más bien es el motor) la falta de presupuesto que hace que, “desde hace algunos años, el instituto venga decayendo académicamente, producto de un vaciamiento intencional tanto municipal como nacional en las escuelas de arte”, explicó Metzler.

Mantener la lógica de la casa-escuela, los contenidos independientes, la línea creativa que por cuatro décadas caracterizó al espíritu del IDAC. Por eso los estudiantes eligen hacer de esta casa del cine un campo de batalla: “Ya existen ofertas universitarias, no es lo que nosotros queríamos buscar acá. Veníamos a buscar una escuela taller, con clases más personalizadas”, resaltó esta integrante de la asamblea estudiantil.

DR-AFD
AUNO-12-03-12

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