Volver a casa, diez años después

Una Asamblea General Extraordinaria de los socios pondrá fin a la concesión de la sede del club que desde hace diez años maneja el empresario Juan Amícolo, que cometió varias irregularidades durante su gestión. Se concreta así una larga aspiración de la comunidad milrayitas.

Lomas de Zamora, mayo 21 (AUNO).- Casi parecía abandonada a su suerte. Su frente desprolijo, sin cuidado. Unos carteles descascarados, falta de pintura. Dañada. Sola. Con un corazón al que pocos latidos le quedaban. Su interior, en un estado desgajado y ruinoso. Las instalaciones que la empresa Shooting Lomas S.A. y del Complejo Lomas S.A. son las únicas cosas que funcionan en la sede social de Los Andes, merced al convenio que el ex presidente Hugo Van Schilt suscribió con un concesionario, hace ya diez años.

El 23 de mayo cambiará la historia de “El Milrayitas”, pues la Sede de la entidad será recuperada una década después de su concesión. Una fecha que, para muchos socios e hinchas, puede cambiar la vida de la institución.

Firmado en marzo y junio del 2002, el contrato por el cual Los Andes cedió la explotación de sus instalaciones finalizaría recién en 2047. Pero el miércoles 23, a las 20, una Asamblea General Extraordinaria de los socios aprobará la desvinculación con el concesionario.

Una sesión histórica, que tendrá lugar la sede, ubicada en Hipólito Yrigoyen 9549/53, en Lomas de Zamora.

“Seguramente, será un día inolvidable en la memoria del club. Una jornada que marcará el triunfó de la gente de bien. El día de la recuperación definitiva de la vida social de la institución”, definió el vicepresidente de la subcomisión para la Recuperación de la Sede Social de Los Andes, Gabriel Cerpa.

“Recuperar la sede Se trata de un punto de inflexión en el que los socios comenzaremos a producir todas las actividades culturales y deportivas que necesita un club. Y lo haremos en el mejor lugar posible, en nuestra casa”, subrayó.

La sede hace diez años que está en manos de Juan Amícolo, un empresario que incumplió el pago mensual del canon de 1200 pesos y el plan de obras que se había comprometido a realizar.

Amícolo tampoco solicitó las autorizaciones correspondientes para emprender las reformas que llevó a cabo, como la reducción de una de las canchas y el achicamiento de la pileta olímpica. Además, ninguno de sus empleados se encontraba debidamente registrado.

La historia comenzó a tomar otro color a comienzos del año pasado, cuando un grupo de socios formó el Grupo Sede, con la idea de volver a manejar la casa matriz de la entidad. “Nacimos de la inquietud de mucha gente de Los Andes. Y desde un principio nos comprometimos a recuperar nuestra casa”, sostiene José Charreau, uno de los 19 miembros de esta subcomisión.

“El socio de Los Andes no tenía absolutamente ninguna injerencia en la sede. No podía participar de ninguna actividad. Había que pagar por todo. Pero lo pudimos revertir, con la unión de todos logramos que el concesionario se vaya”.

En 2009, el Club dirigido por Jorge Chizzini inició el juicio al Complejo Lomas S.A. por los incumplimientos, pero la cuestión legal no avanzó demasiado en los tribunales.

El Grupo Sede sí decidió avanzar y realizó el 11 de marzo del año pasado una reunión en el Club Almafuerte (ubicado en Olazabal y Gorriti, en Lomas de Zamora), con la finalidad de informar cuál era la situación contractual con Amícolo, y exponer además su proyecto para la recuperación.

Y el 16 de abril tuvo lugar otra convocatoria en la Plaza Libertad, un símbolo importante para la institución, ya que fue allí donde se erigió la primera cancha que tuvo la entidad, y donde jugó el equipo hasta 1945, cuando se construyó el estadio Eduardo Gallardón.

Sin dudas, el hecho que demostró la voluntad de los socios de recuperar quedó plasmado en la gran movilización que tuvo lugar en diciembre pasado, cuando se congregaron en gran número frente al edificio ubicado en la Avenida Hipólito Yrigoyen.

El 1 de julio del 2011 asumió en Los Andes una nueva conducción. El ex presidente Vicente Rudi abandonó su cargo y en su lugar, llegó el ex titular del Coprosede, Pablo Paladino.

“La nueva Comisión Directiva se convirtió en la cara de la otra moneda”, asegura Mario Trevisi, integrante de la subcomisión.

“Siempre supimos que íbamos a volver. La nuestra es una causa justa; la de todos los socios que quieren bien a este club”, afirma Cerpa, en las horas previas a la historia decisión que tomará la Asamblea de Representantes de recuperar la sede, la casa milrayitas que nunca debió haber cambiado de dueño.

AUNO-21-05-12
ML-LDC

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