Se cumplen 33 años de la desaparición de Pablo Musso

Fue uno de los estudiantes más representativos de la militancia de la Facultad de Sociales de la UNLZ. La dictadura militar lo secuestró el 25 de octubre de 1976. Su madre lo define como “una persona que entregó hasta su vida por un ideal, y merece que las nuevas generaciones lo tengan en cuenta”.

Por Gerardo Holt

Pablo Musso fue militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) y delegado sindical. El 25 de octubre de 1976 un grupo de tareas irrumpió en la casa de su familia, en el Barrio La Perla, de Temperley, y lo secuestró. Hacen ya 33 años.

El día anterior al que se lo llevaran “llamaban (por teléfono) y colgaban todo el día. Fuimos a ver Independiente contra Temperley. Pablo estaba inquieto como nunca. A la una (de la madrugada), entraron alrededor de 20 tipos diciendo que eran gendarmes. Nos golpearon, robaron y se lo llevaron. Mi hermano me dio un beso y dijo: ‘Cuida a los viejos’”, rememoró Fernando Musso, hermano de Pablo y ex detenido.

“Él sabía que se lo iban a llevar. Nosotros intentamos que se fuera, pero quiso quedarse para seguir peleando por sus compañeros”, remarcó Fernando, quien recordó que “15 días antes había sido secuestrada Roxana Victoria D’Onofrio, compañera gremial de él en la fabrica FIFA”, en Florenci Varela.

Pablo Musso —que cuando fue desaparecido tenía 25 años— había ingresado a la carrera de Comunicación Social de la UNLZ en 1972, el mismo año de su creación. De hecho, el movimiento universitario lomense se convirtió en poco tiempo en uno de los más importantes de la provincia, a tal punto que esa institución fue la última casa de estudios en ser intervenida durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, cuyo ministro de Educación y colaborador de la Triple A, Oscar Ivanisevich, intentó poner freno a las actividades políticas de la juventud.

Musso fue actor de estos proceso junto a Ramón “Moncho” Pérez y Julio Molina, dos alumnos militantes de la UNLZ desaparecidos años más tarde que el asesinato de quien fuera la primera víctima del aparato represivo de la derecha: Hugo Hansen, asesinado el 30 de marzo durante la toma del edificio del Rectorado, que por entonces funcionaba en el centro del distrito.

Ellos impulsaron la creación de la Federación Universitaria de Lomas de Zamora, que fue presidida por Pérez, y desde donde lucharon por una universidad “independiente, pública y libre”.

Pablo “era una persona muy convocante, se jugaba por sus compañeros. Siempre organizaba peñas, asambleas, mateadas o una guitarreada”, rememoró Norma Musso, su madre y ex integrante de Madres de Plaza de Mayo.

Norma agregó que su hijo era “un idealista y llevaba sus ideas hasta las últimas consecuencias. Cuando se proponía algo la llevaba a cabo pasará lo que pasará y sufriera lo que sufriera”. Es por eso que, para ella, su hijo “dejó un camino para los jóvenes; una persona que entregó hasta su vida por un ideal merece que las nuevas generaciones lo tengan en cuenta”.

“Era militante de la JUP, tenía amigos en Montoneros pero nunca dijo que participara en esa organización. Si lo fue, lo ocultó para protegernos; siempre nos cuidó mucho”, contó su hermano, quien también lo recuerda colaborando “en casi todas las instituciones del barrio: la salita, la sociedad de fomento, la parroquia, la escuela”.

La familia Musso recavó versiones de dónde pudo haber estado Pablo de las cuales se desprenden las posibilidades de que hubiera pasado por las brigadas de Investigaciones de San Martín, Lanús —con asiento en Avellaneda— y una comisaría de Lomas de Zamora. Pero no pudieron corroborar los datos.

“Una de las versiones fue publicada en el libro ‘Las ideas no se matan’, de Patricia Rodríguez, que cuenta las historias de detenidos desaparecidos de Temperley. Silvia Beatriz Gorbán, ex detenida en la Brigada de Lanús, reveló que vio a Pablo en esa dependencia policial; él habría logrado zafarse de sus ataduras y acercarse a ella para darle unas palabras de aliento”, narró Norma, su madre.

GH-AFD
AUNO-23-10-09
aauno@yahoo.com.ar

Un comentario sobre «Se cumplen 33 años de la desaparición de Pablo Musso»

  • Hola Buen día! Mi nombre es Micaela y curso el último año de la escuela secundaria, junto a mis compañeros se nos ha asignado la tarea de realizar una entrevista a alguna persona que se haya visto alcanzada por los efectos de esta época tan atroz que hubo en nuestro país, ya sea de forma directa o indirecta. Y lo que queríamos saber con mis compañeros es si existe la posibilidad de contactarnos con algún familiar del señor Pablo Musso para poder realizarla. Desde ya Muchas Gracias. Que tenga usted un buen día.

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