Recomiendan incluir en la dieta diaria el consumo de algas

Investigadores de la Universidad Nacional de La Pampa aseguran que las algas poseen un alto contenido de proteínas, uno de los nutrientes de los que carece, por estos días, la alimentación de la población en los países subdesarrollados.
Por Rosalía Costantino

(AUNO).- El consumo de algas marinas no representa uno de los nuevos descubrimientos del milenio. Tampoco un nuevo plato de moda. Su utilización remonta a la prehistoria. La bibliografía señala que se consumían algas en China desde 800 años antes de esta era y que, por entonces, se sabía de su alto valor nutritivo y sus propiedades curativas.
En estos tiempos, varios son los países que conservan este hábito: Japón, Filipinas, Australia, Hawai. En cambio, en Occidente, estos talófitos (tal como se los denomina científicamente)han sido menos aceptados y son consumidos en países donde existen poblaciones de escasos recursos, como en Chile y Perú.
En Argentina, por ejemplo, su uso está limitado a un reducido grupo de personas. Se consume Porphyra (alga roja) en ensalada, tortillas, sobre todo en la Patagonia donde hay una población elevada de residentes chilenos.
De todos modos, si bien en el país su consumo no es masivo, se utilizan algas en varios alimentos. “Tanto la gelatina como el helado adquieren su consistencia debido a la presencia de agar (alginatos que se extraen de algas marinas como son la Gracillaria- alga roja- y otras)”, comentó a AUNO la investigadora de la Universidad de La Pampa, Susana Alvarez.

“En un momento en que gran parte de la población mundial, sobre todo en países subdesarrollados, carece de fuentes suficientes de proteínas en la alimentación, es importante mencionar que las algas poseen un alto contenido de ellas”, sostuvo Susana Alvarez, investigadora de la Universidad de La Pampa, quien aconseja su consumo.

Según la especialista, “en relación con la alimentación humana, existen dos tipos de algas, las macroscópicas y las microscópicas. Las primeras pueden ingerirse directamente y la mayor parte de ellas son marinas; las segundas, de aguas continentales, se consumen a partir de cultivos masivos algales, de diversos tipos”, indicó la especialsita.
Las algas son talófitos, organismos que no poseen ni raíz, ni tallo, ni hojas, pero que tienen clorofila A junto a otros pigmentos. Según explicó Alvarez-, estos organismos se dividen en dos reinos: las algas azul-verdes (Reino Monera) y el resto ellas, que se ubican en el Reino Protista, algunas de las cuales adquieren gran desarrollo en cuanto a sus formas y estructuras (algas marinas rojas y pardas).

La manipulación de las algas puede darse de manera natural como por medio de comprimidos. “Porhyra es un alga roja que puede utilizarse en ensaladas. Ulva es verde marina y también puede consumirse en ensaladas como en tortillas, mientras que la Spirulina sp (alga azul verde) se vende en pastillas, y es muy importante como suplemento en las dietas, además tiene propiedades insospechadas”, indicó Álvarez.
Los talófitos actúan en el medio en que viven, modificando las propiedades físico-químicas del mismo. De ellas depende en gran medida la transparencia o grado de turbidez y el color de las aguas. Su multiplicación exagerada modifica las propiedades del agua e impide muchas veces su uso.
Los talófitos son habitantes de todos los ambientes, no sólo en cuerpos de agua estables sino también en aquellos expuestos a la desecación: rocas desnudas, fuentes termales (donde soportan altas temperaturas), nieves o glaciares. Es común encontrarlos en lugares con poca luz, a grandes profundidades.
Esta capacidad está condicionada por la falta de exigencias y su capacidad de adaptación. Para poder subsistir necesitan una mínima concentración de nutrientes, una débil intensidad luminosa y temperaturas bajas. Cuando se forma un nuevo hábitat, las primeras especies que lo colonizan son las algas.
Las algas son responsables de diferentes fenómenos, dependiendo esto del tipo de alga y el medio ambiente en el cual se desarrollan. Actualmente, se presta cada vez más atención a aquellas que generan sustancias tóxicas y que causan la muerte de muchos animales tanto salvajes como domésticos.

Sin embargo, hay pocos informes relativos a algas tóxicas para el hombre, aunque en ocasiones, se sospecha de algunas que hayan sido causa de ciertos brotes de afecciones gastrointestinales observados entre usuarios del mismo aprovisionamiento de agua.
“Al referirnos a la alimentación humana, debemos recordar que existen dos tipos de algas, las macroscópicas y las microscópicas. Las primeras pueden ingerirse directamente y la mayor parte de ellas son marinas; las segundas, de aguas continentales, se consumen a partir de cultivos masivos algales, de diversos tipos, pero su costo no es económico y su cultivo requiere técnicas especializadas según el alga del cual se trate.”, indicó la especialista.
AUNO 12-10-04

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