Disminuyeron los casos de insuficiencia cardíaca en el país

Los avances en el campo farmacológico colaboraron para que en los últimos 15 años disminuyan las muertes por insuficiencia cardíaca, enfermedad que afecta al 2 por ciento de la población en general, según un estudio elaborado por el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires.

(AUNO*) Esta dolencia, que es la principal causa de internación en las personas mayores de 65 años, es consecuencia de enfermedades vinculadas con las afecciones cardíacas como el infarto, la hipertensión, las valvulopatías y el Mal de Chagas.
La insuficiencia cardíaca se origina por problemas en el bombeo de la sangre desde el corazón hacia el resto del organismo, con lo cual se pone en marcha una serie de inconvenientes como el aumento de la frecuencia cardíaca, la retención de sodio y agua, la constricción de las arterias y cambios en la estructura del corazón, que terminan dañando al músculo.
Asimismo, se destacó que por cada paciente diagnosticado hay uno o dos que tienen alguna patología en el corazón que aún no tiene síntomas. También, argumentaron que si bien la tasa de mortalidad por insuficiencia cardíaca es elevada, esta ha comenzado a retroceder debido a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, los betabloqueantes y la espironolactona, que se emplean en la etapa inicial de este mal.
Desde el centro médico, señalaron que los signos y síntomas más frecuentes que se presentan en la insuficiencia cardíaca son el hecho de sentir “falta de aire en actividades que la persona antes podía realizar normalmente y ahora no puede; en etapas más avanzadas la falta de aire en reposo; hinchazón inicial en los tobillos y que en formas más avanzadas se extiende al resto de las piernas y luego al resto del cuerpo por retención de líquido y despertarse de noche para orinar, a veces más que durante el día”.
Además, destacaron que “ninguna de estas manifestaciones” hacen por sí sola un diagnóstico exclusivo de insuficiencia cardíaca, aunque obliga a sospechar, y la combinación de dos o más de ellas hace mucho más probable que se trate de esta enfermedad.
En cuanto a las medidas de prevención para este tipo de enfermedad se recomienda que la persona no fume, que se controle la presión, y en caso de ser diabético deberá tener un estricto control médico y mantener cifras normales de colesterol, evitar el consumo exagerado de alcohol, y consultar a un profesional ante la hinchazón de los miembros o la disminución de la capacidad de esfuerzo.
Por otra parte, señalaron que el paciente y su entorno “son fundamentales” para que el tratamiento elaborado por el médico sea exitoso, ya que es importante el cumplimiento de una dieta restringida en sal y líquidos, la toma diaria de los medicamentos indicados y la consulta periódica.
La detección de esta enfermedad se produce fundamentalmente por una entrevista con el paciente y el examen clínico. La radiografía de tórax y el electrocardiograma ayudan a orientar el diagnóstico. Los análisis de sangre también pueden demostrar la existencia de algunas alteraciones características.
Además, se realiza un ecocardiograma para estudiar la estructura coronaria y una prueba de esfuerzo, para determinar el consumo de oxígeno, para poder tener una visión más exacta del paciente y en caso de tener alguna patología comenzar el tratamiento indicado.
Otros estudios como el Holter y la Cámara Gamma se hacen en determinadas situaciones y ayudan al manejo de los pacientes.
AUNO 21-02-2003 CAS mar
Por Carlos Santana
*Agencia Universitaria de Noticias y Opinión

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