Continúan los reclamos por antenas de celulares

Vecinos de Lanús volverán a reunirse para resolver nuevas formas de protesta por las torres que, según sus denuncias, está vinculada a enfermedades oncológicas. Algunos concejales apoyan el reclamo y otros proponen modificar la tecnología sin dejar incomunicados a quienes se valen de la telefonía móvil.

Desde hace tiempo, un grupo de vecinos del partido bonaerense de Lanús reclaman al intendente, Darío Díaz Pérez, que ordene el “desmantelamiento total” de las antenas de telefonía celular, una tecnología que vinculan con los “cada vez más” casos de cáncer y “leucemia infantil” en los lugares que están instalada. Pero aún no tuvieron respuestas concretas por parte de las autoridades, motivo por el cual llevarán a cabo una asamblea interbarrial el próximo sábado 6 para acordar las formas de protesta que realizarán de ahora en más para “hacer respetar sus derechos”.

La cita tendrá lugar en Pirovano y Margarita Weild, en la localidad de Monte Chingolo, desde las 17, donde participarán vecinos de Remedios de Escalada, Lanús este y oeste nucleados en diferentes asambleas barriales.

El fin será “aunar criterios para seguir la lucha”, porque “nunca hubo una actitud favorable hacia nosotros por parte de las autoridades”, se quejó Luis Attanasio, integrante de la asamblea 9 de Mayo, de Monte Chingolo.

“Hay muchas personas que sufren diversos tipos de cáncer” y “leucemia infantil” y “no es casualidad” que los casos se den
“siempre en los alrededores de las antenas de celulares”, argumentó.

En el partido de Lanús existe desde 2009 la ordenanza 10.518 que establece el desmantelamiento de las antenas, supuestamente nocivas para la salud, y que en caso de nuevas instalaciones, éstas deben ser colocadas a más de 400 metros de zonas urbanas.

No obstante, la norma quedó sin efecto a raíz de que un amparo judicial presentado por las empresas de telefonía “no le permite a la Municipalidad hacer cumplir esa ordenanza”, aseguró a AUNO, Jorge Montero, concejal por el Frente para la Victoria.

La medida cautelar que impide que se implemente la ordenanza 10518 y sus modificatorias 10674 y 10113 fue enviada el 30 de diciembre de 2009 por el juzgado federal Nª3 en lo contencioso administrativo, a cargo de la doctora Claudia Rodriguez Vidal.

Aunque en algunos casos, mediante acuerdos con las empresas, “se desactivaron varias antenas en conflicto”, que son aquellas contra las que más protestan las organizaciones vecinales.

Lo que ocurre es que “tenemos un serio problema con el espacio que hay en Lanús, ya que casi no quedan lugares descampados para trasladar los artefactos”, agregó el edil del FpV.

Hasta ahora “no desmantelaron nada, hay clausuradas once antenas pero siguen funcionando”, según denunció a esta agencia Mirta Bareneche, otra asambleísta de Monte Chingolo, se “rompen las fajas de papel y (los empleados de las compañías) le hacen el mantenimiento”.

Como la cuestión está en manos de la Justicia “lo que podemos hacer es determinar qué antenas tienen problemas de infraestructura”, es decir que “no deberían” estar habilitadas y habría que “retirarlas”, ya que “representan un peligro inminente”, propuso Mariano Amore, concejal por la Coalición Cívica.

También debiera determinarse si las ondas que emiten las antenas “perjudican o no la salud mediante un estudio científico”, añadió, no sin aclarar que “nosotros no podemos hacernos cargo de eso”.
“Se debe tener mucho cuidado cuando se desactiva un artefacto de esos” porque al hacerlo, la antena más próxima “duplica su potencia” y el hecho “no es favorecer a algunos en perjuicio de otros”, continuó Amore.

“No importa lo que diga la Justicia”, las antenas del barrio “las van a tener que sacar porque si no la van a retirar los vecinos”, sentenció Bareneche. “No queremos más muertes”, afirmó.

La clausura es sinónimo de cese de actividades pero sin embargo las antenas “continúan activadas”, coincidió con la mujer Luis Attanasio. La medida tomada por la Municipalidad (ordenanza 10.518) es “un atenuante para calmar las aguas” y “nosotros vamos por el desmantelamiento total”, prosiguió el hombre.

Una de las propuestas para modificar la tecnología sin dejar incomunicados a quienes se valen de la telefonía móvil es la utilización de un sistema de comunicación a través de una señal satelital.

De hecho, según Amore, la satelización “es una alternativa positiva” pero “no es viable por el costo que implica”, por lo que las empresas “no están dispuestas a invertir”.

Otra opción, continuó, “es instalar una gran cantidad de antenas pequeñas de baja potencia y así desactivar las más grandes”, de esa manera se “licuaría la potencia y disminuye el riesgo”.

Por su parte, la asambleísta Bareneche desestimó la propuesta del concejal de la CC: “No vamos a permitir que sigan instalando antenas” de ningún tipo, los ediles “vienen al barrio a hacerse los preocupados y después no traen soluciones concretas”, dijo la mujer.

En tanto que el concejal del oficialismo municipal, Jorge Montero acuerda con los reclamos de los vecinos, pero cuenta que “nos llegan pedidos de la gente que sólo tiene una línea de teléfono móvil para comunicarse con la policía o los bomberos, para que no se retiren las antena”.

GL-AFD
AUNO-05-03-10

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