Ante la llegada de las fiestas recomiendan prevenir traumatismos oculares

La inminente llegada de las fiestas de fin de año cuentan siempre con cientos de personas lesionadas por el mal uso de la pirotecnia o el descorche de botellas. Ante esta situación, se recomienda tomar sencillas precauciones para prevenir traumatismos oculares.

(AUNO*) Si bien en los últimos dos años la cantidad de personas que debió recibir asistencia oftalmológica descendió de manera muy importante en relación a lo que fue el fin de año de 2000 –en parte por la crisis económica-, para este fin de año se espera que crezca el nivel de utilización de pirotecnia. Según datos del sector, este año los cohetes más comunes cuestan un 10 por ciento que en 2002, lo que sumado a una mejora en el estado de ánimo de los consumidores por una situación general más holgada, hacen prever un incremento importante de ventas.
La traumatología ocular se diferencia de las otras partes del cuerpo por la sensibilidad del miembro afectado. Otros órganos, al dañarse, pueden reestablecerse, pero el ojo generalmente queda comprometido total o parcialmente, “pero nunca volverá a ser el mismo de antes”. Así lo destacaron desde el Ministerio de Salud bonaerense, que alertó a la población “sobre los peligros del uso de materiales explosivos y sugirieron desistir del uso de pirotecnia como manera de festejo”.
La jefa del servicio de Oftalmología del hospital platense Rodolfo Rossi, especialista en la materia, resaltó que “la pirotecnia, sobre todo en las fiestas, es un peligro constante cuando no se toman las medidas de prevención”.
Sobre este punto, la especialista indicó que “desde el Ministerio todos los años se sugiere directamente el no uso de estos materiales explosivos y agregaría que si se toma la decisión de usarlos, mantenerlos fuera del alcance de los niños, utilizar aquellos autorizados por Fabricaciones Militares, y quienes presencian la quema de muñecos o cualquier otra actividad con estos explosivos, lo hagan lejos del lugar del hecho, porque al explotar estos elementos salen hacia cualquier lado y no a va a ser la primera vez que un espectador o un ocasional transeúnte pierda un ojo a causa de un petardo”.
“Se ha podido comprobar que el año pasado, al igual que en el 2001, las cifras de accidentes por pirotecnia en Navidad y Año Nuevo han disminuido a la mitad respecto de los años 1999 y 2000, y se ha triplicado la disminución comparado con los años 1997 y 1998”, se resaltó desde el área.

“Si bien la baja registrada el año pasado podríamos atribuírsela también a las adversas condiciones climáticas que hubo en varias regiones de nuestra provincia, no podemos pasar por alto los registros de años anteriores, que ya venían mostrando una clara toma de conciencia por parte de la gente en cuanto al peligro y las consecuencias, en muchos casos irreversibles, que acarrea manipular elementos explosivos, sobre todo en manos de los niños”, indicó el informe.
Las autoridades recomendaron, si se utiliza pirotecnia:

  • No guardar petardos en los bolsillos ni volver a encender los artefactos que se hayan apagado
  • No colocar cohetes en botellas o latas
  • No utilizar armas de fuego o bengalas
  • No provocar el estallido de varios artículos al mismo tiempo
  • Efectuar las explosiones en lugares abiertos y lejos de garrafas, estaciones de servicio, autos y cocinas
  • Si se construyen muñecos, no ponga aerosoles en su interior

Además, en caso de accidente, se recomendó:

  • Concurrir de inmediato al centro de salud más cercano.

* Lavarse la zona quemada con agua limpia y fría, sin jabón.
* No intentar despegar de la herida restos de tela adheridos al cuerpo.
* No colocar grasas, pomadas, aceites, dentífricos, polvos, cremas o soluciones de ningún tipo.
* Si la ropa se prende fuego, evitar que el afectado corra. Apague el fuego con una frazada, manta o tela gruesa, haciendo rodar al damnificado por el sueño, apagando las llamas con arena o tierra.
Con respecto a las lesiones con corchos, Naviera explicó que “se tiene la costumbre de destapar la botella viendo el objeto, cuando en realidad lo correcto es apuntar el corcho hacia arriba y a una dirección opuesta a nuestros ojos”. “La lesión ocular por esta vía puede ser muy grave, pues la velocidad de expulsión es alta y al ser un trayecto corto el ejercido por el corcho, la fuerza del impacto es considerable”, añadió.
Esta acción puede provocar la ruptura de algunas estructuras oculares, tales como el iris y provocan un sangrado en la cámara anterior del ojo, esto es entre el espacio comprendido entre el iris y la córnea. “Esta acumulación de sangre se llama hipema y debe ser tratada antes de que ocasione un aumento de la presión ocular”, indicó.
AUNO 23-12-03

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