El auge de la construcción pondría al borde del colapso a los servicios públicos

El planeamiento urbanístico no está adecuado a la infraestructura y los servicios públicos en el centro de Adrogué ni el resto del partido. Especialistas en construcción vaticinan “un colapso en los servicios” y la municipalidad no planea nuevas obras. En Lomas de Zamora y Lanús hay previsiones similares.

La demanda de propiedades en Adrogué se incrementó particularmente durante los dos últimos años. Esta nueva tendencia motivó al municipio de Almirante Brown a cambiar las normativas del código urbanístico, lo que permitió que las empresas constructoras de la zona superpoblaran el centro de la localidad con nuevos edificios. Sin embargo, especialistas en construcción consultados por esta agencia coincidieron en que la infraestructura urbana y los servicios públicos “no están preparados para soportar un elevado crecimiento poblacional”. De hecho, las calles atestadas de automóviles y las inundaciones son muestra de ello.

La última modificación del Código de Planeamiento (hecha a través de la ordenanza 7624 de 2001) permite la construcción de edificaciones de hasta siete pisos y rige para la zona céntrica de Adroqué, delimitada por las avenidas Hipólito Irigoyen y San Martín, y las calles Erezcano y 30 de Septiembre. Según el arquitecto Héctor Villaverde, encargado del área de la Dirección de Usos y Suelos de la Municipalidad de Almirante Brown, en el resto del partido no se permiten construcciones de altura “debido a que (el distrito) no cuenta con los servicio y la infraestructura necesaria”.

Algo similar opinó un maestro mayor de obras que trabaja en la Municipalidad, Héctor Sirito, para quien los servicios como la luz, cloacas o el agua “no están preparados” para soportar la demanda que generarán las obras de mediana o gran magnitud ni siquiera en el centro de Adrogué. El motivo es que la planificación urbana “fue dispuesta para una cantidad de población que hoy se ha duplicado”, explicó y dio un ejemplo concreto: el sistema de cloacas de esta localidad es “muy precario” porque “fue hecho hace 50 años y pensado para viviendas bajas”.

En la misma línea, Juan Vegué, integrante del Foro Hídrico de Almirante Brown opinó que es una “ironía y una mentira” afirmar que Adrogué cuenta con una red cloacal satisfactoria, tal como lo afirman las autoridades, porque “este pequeño sistema termina volcando sus desechos en algún curso de agua de la zona sin un tratamiento previo”.

Para el inspector de Obras y Servicios Públicos comunal Roberto Rojas, los servicios “no van a colapsar” porque antes de permitir una construcción “se evalúan todos los factores que trae como consecuencia la urbanización”. Sin embargo, esos estudios no concuerdan ni con la realidad que se evidencia muy diferente, ni con lo explicado por los especialistas.

Así y todo, Rojas consideró que “no hay planeadas ni son necesarias nuevas obras de infraestructura en Adrogué” y que “sólo (hacen falta algunas) de mantenimiento”, porque el municipio “tiene localidades como Claypole que precisan pavimentación y obras hidráulicas”.

Por su parte, Vegué sentenció que el funcionamiento de los servicios públicos es “delicado y frágil” y aseguró que “se vive en la improvisación e inventado formas de hacer cumplir los objetivos aunque se deban adornar obras para salir del paso”. Además, señaló que los vecinos sólo reciben un “no se puede” como respuesta a sus demandas de parte de los funcionarios comunales.

El “boom” edilicio no sólo se da en Almirante Brown, en Lomas de Zamora y Lanús también se están construyendo edificios en las zonas céntricas (ver En Lanús puede haber edificios de hasta 16 pisos, sólo en zonas con cloacas ). Pese a que la mayoría de la zona aun está en construcción, los que ya están habitados causan serios inconvenientes. En Adrogué, Hugo Rodríguez, un agrimesor que trabaja con inmobiliarias de la zona comentó a AUNO que luego de la instalación de esos departamentos “las cloacas no dieron abasto y se tapan”, motivo por el cual la empresa Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) lleva a cabo constantes tareas de saneamiento con soluciones relativas.

Dentro de dos o tres años, cuando todos los edificios estén habitados “no sólo habrá un colapso en la red cloacal, sino también mayores problemas de contaminación, en el tránsito y en los servicios de luz y gas”, vaticinó el maestro mayor de obras Sirito.

Antes de la legislación actual rigió la ordenanza 3500, que no permitía “construcciones mayores a los tres pisos de altura”, y luego se aprobó la 7078, que duró sólo un año porque permitía edificaciones demasiado altas.

Por otra parte, el arquitecto Villaverde precisó que la ordenanza vigente para el centro de Adrogué divide la zona en trece partes, siete de las cuales “son comerciales y en las cuales se permiten los edificios de mayor altura”. Las seis restantes son de “carácter residencial” y el máximo de altura permitido “es de hasta 5 pisos”, con variaciones según su proximidad con el centro de la localidad, añadió.

También aclaró que si bien sobre las avenidas Hipólito Yrigoyen y San Martín se admiten las edificaciones más altas, aún no hay emprendimientos “debido a su lejanía con la estación”; no obstante consideró que “una vez que se sature el espacio en la zona céntrica, probablemente los emprendimientos lleguen hasta ese lugar”.

YSV-RCI-AFD
AUNO-19-10-07
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