Crean un envoltorio biodegradable pase ser utilizado en alimentos.

El producto, desarrollado por científicos cordobeses, permitirá bajar el nivel de conservantes y facilitará la degradación de los residuos.

Lomas de Zamora, abril 9 (AUNO).- Científicos del CONICET desarrollaron un material biodegradable formulado en base a sustancias de origen natural, que podría reemplazar a los residuos sólidos urbanos constituidos por plásticos, papel y cartón, utilizados en bandejas, sobres, bolsas y films de los embalajes de alimentos
El material desarrollado por Agustín González y Cecilia Álvarez Igarzábal, becario e investigadora independiente del CONICET, respectivamente, en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV, CONICET-UNC) y el Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Químicas, es similar a los embalajes plásticos tradicionales y, por sus propiedades, es ideal para contener alimentos.
Álvarez Igarzabal, comentó que la ventaja de este producto se da en que “son más económicos respecto a los sintéticos y pueden ser preparados a partir de residuos industriales”, y agregó que este film además de protegerlos y mantener su frescura, “retrasa el crecimiento de mohos, levaduras y bacterias cuando se le agregan sustancias específicas”.
En tanto, González, explicó que la primer capa “es una película que se forma a partir de un concentrado de proteínas de soja, muy abundante en Córdoba por la gran cantidad de cosechas de este vegetal y por ser uno de los principales residuos de las industrias aceiteras” y aclaró que si bien esto hace que sea un material de muy bajo costo, “sus propiedades no son adecuadas para el fin deseado: se disuelven y son poco resistentes al estiramiento, a la temperatura y al agua”.
Ante esta situación, el equipo del Instituto comenzó a buscar diferentes modificaciones químicas para mejorar sus características. De esta manera, lograron añadir la segunda capa compuesta por poliácido láctico, un biomaterial que es de origen natural aunque también puede ser sintetizado por el hombre.
Esta substancia, según se señaló a través de un comunicado, “mejora las propiedades mecánicas y la resistencia al agua del producto final y posee menor permeabilidad al vapor de agua, lo que permite conservar la humedad de los alimentos”.
Asimismo, se indicó que la capa de soja “evita la penetración del oxígeno, minimizando la oxidación del contenido y, además, es capaz de contener agentes antifúngicos y antibacterianos y liberarlos de manera controlada”.
Además, Álvarez Igarzabal manifestó que “los envases activos, como este, evitan la utilización de aditivos en los alimentos y su posterior ingesta en el consumo”.
AUNO-09-04-14-CAS

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