Pintar con alas

Antonella vive en Lanús, tiene 18 años y un mal congénito de nacimiento que la privó del uso de sus manos. Con mayores complicaciones que otros pequeños que desean ser artistas, logró encontrar su camino en la Asociación de Pintores sin Manos. Luego llegó al proyecto Mundo Alas, de León Gieco, y a la película que registró la experiencia. Hasta el 6 de mayo, expone en San Telmo.

Sergio Sánchez

Antonella Semaán es una joven de Lanús que desde muy chica quiso encontrar su lugar dentro de la creación artística, específicamente en el dibujo y la pintura. Sin embargo, para ella las cosas fueron más difíciles que para el resto, debido a un mal congénito de nacimiento que la privó del uso de sus manos. La vida la llevó a utilizar sus pies para desarrollar su veta artística y le mostró el camino para conocer personas con sus mismos intereses y limitaciones. Un camino que desembocó en su participación en el proyecto Mundo Alas, de León Gieco.

En paralelo, hasta el miércoles 6 de mayo realiza una muestra en Perú 779, San Telmo, de lunes a viernes de 9 a 19. “En esa muestra están todos los cuadros que hice durante este año, unos 30. Y también hay cuadros de artistas que pintan con la boca. En Argentina somos tres los que pintamos con la boca. Es más complejo adaptar los pies, porque hay que tener más flexibilidad”, contó la artista durante su entrevista con AUNO.

“El tema de la pintura surgió cuando quise conocer a personas con la misma discapacidad física que yo —continúa Antonella—. Entonces conocí a una artista de la Asociación de Pintores sin Manos, que también pintaba con los pies. Después, comencé a estudiar y a los dos meses entré al grupo”.

En 1996 comenzó a formar parte de la Asociación Mundial de Artistas que Pintan con la Boca o el Pie (VDMFK, por sus siglas en inglés), cuya sede en Argentina adoptó el nombre de Asociación Civil de Pintores Sin Manos. Desde ese año, Antonella comenzó a tomar clases particulares para perfeccionarse y en la actualidad toma clases semanales con el profesor Carlos Pintos.

— ¿Qué te gusta pintar?
— Pintar paisajes es mi delirio, me encantan. Pinto paisajes reales de fotografías que saca mi mamá durante los viajes que hacemos: San Rafael (Mendoza), La Rioja y otras provincias argentinas. Me interesa variar en los cuadros pero siempre dentro de la misma categoría. Por eso, me gustaría seguir viajando.

El año pasado terminó la secundaria y planea iniciar estudios universitarios, aunque aún no decide en qué carrera. Eso sí, advierte que no le interesa el profesorado de Bellas Artes, sino “algo relacionado con Psicología o Economía”. Por lo pronto, le interesa “seguir haciendo cursos de dibujo, cortos, cerrados, que enseñen formas y estéticas nuevas para pintar”.

— ¿Cómo se maneja la Asociación de Pintores Sin Manos?
— Formamos parte de una asociación mundial que tiene sede en muchos países. Nosotros enviamos los cuadros a la sede central, en Suiza, y ellos la editan en tarjetas, almanaques y postales para que nosotros los regalemos. Además, los paquetes que realizan los venden para poder otorgarnos las becas. Por eso nosotros tratamos de mandar nuestros mejores trabajos. Las tarjetas se suelen difundir en fechas especiales como Navidad o Pascuas.

Además de ser parte de esta asociación, durante este año, Antonella formó parte de la película “Mundo Alas”, dirigida por León Greco, Sebastián Schindel y Fernando Molnar, cuyo objetivo fue mostrar diferentes realidades y apostar a la integración social: “El objetivo principal de la película es básicamente hacer conocer a la gente de todas las edades y clases sociales, las problemáticas que tenemos los discapacitados. Pero más que nada cómo las afrontamos, las vivimos, las transitamos y las superamos”.

Esa temática, entiende Antonella, permite demostrarle a toda la sociedad y al mundo “que somos uno más, que tenemos derechos, que somos parte de ella y que tenemos que adaptarnos”.

— ¿Qué importancia tuvo para vos ese proyecto?
— Al principio me tomó por sorpresa. León Gieco me contactó cuando yo tenía once años para trabajar con él en conciertos. Él quería que yo pintara arriba del escenario y también contactó a otra chica que pinta con la boca, para que “seamos parte del escenario viviente”. Después de algunos años nos llamó por el tema de “Mundo Alas”, propuesta que era mucho más amplia: convocar a muchos artistas de diferentes disciplinas, pero todos con discapacidades. Fue todo muy natural, con mucha simpleza, pero a la vez muy rico.

SES-LP-AFD
AUNO-23-04-09
locales@auno.org.ar

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