Impulso oficial a un programa para favorecer la recuperación de los residuos plásticos

Un proyecto de ley apoyado por la Nación, la provincia de Buenos Aires y la ciudad, apunta a reducir la generación de residuos provenientes de envases plásticos y a promover la reutilización de los desechos

Los gobiernos nacional, bonaerense y de la ciudad de Buenos Aires impulsan en forma conjunta un proyecto de ley destinado a reducir la generación de residuos plásticos –en su mayoría provenientes de envases de bebidas y alimentos— y reutilizar los desechos de esos materiales a través del reciclado.
A través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación , la Secretaría de Política Ambiental bonaerense y el Ministerio de medio Ambiente porteño, las tres administraciones consensuaron el Proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos para la Gestión de Residuos de Envases, que aborda la problemática que representa la gestión de los residuos de envases y embalajes y la necesidad de establecer mecanismos y medidas que apunten a la revalorización de los desechos.
La iniciativa, basada en la legislación europea en la materia, promueve “la prevención de la generación de envases, su reutilización y la valorización de sus residuos, con el objetivo de minimizar su disposición final”, según explica Plastivida Argentina, una entidad técnico profesional especializada en plásticos y medio ambiente que apoya el proyecto.
La propuesta, además, exige a los envasadores e importadores de productos envasados y a los comerciantes de esos productos a poner en marcha un sistema de depósito, devolución y retorno de envases y sus residuos. Sólo podrán eximirse de este sistema quienes integren junto con el resto de los agentes económicos que intervienen en la cadena del envasado un Sistema Integrado de Gestión de Envases y sus residuos.
Pese a la ausencia de un marco normativo referido a la gestión de residuos, a nivel nacional y en las grandes ciudades del área metropolitano, se han desarrollado experiencias orientadas a la separación de y recolección diferenciada de residuos sólidos urbanos, tales como papel, cartón, plásticos, vidrios y metales. En ese contexto, se conformaron desde cooperativas de recuperadores urbanos (cartoneros) hasta industrias del reciclado, que son aquellas que comprar el material separado a los recuperadores.
Según datos de Plastivida Argentina, el reciclado de productos de ese material está creciendo rápidamente, al punto que en 2005 llegaron a reciclarse en todo el país 57.700 toneladas de productos plásticos en total.
La entidad sostiene que en la Argentina “deben generarse las condiciones para avanzar hacia un sistema de tratamiento integrado de los residuos” que se sustente no solo en el plano legislativo sino a través de prácticas de clasificación diferenciada de residuos en todos los hogares”, para lo cual es necesario hacer campañas educativas en la comunidad. La misma política debería implementarse con las industrias generadoras de residuos plásticos.
En la organización destacan la experiencia de los municipios de Maipú y Luján de Cuyo, en Mendoza, donde se implementó el sistema de recolección y posterior separación y tratamiento, que permitió reducir los desechos que van al relleno sanitario entre un 40 y un 50 por ciento con respecto al total. Allí, la recuperación de productos plásticos llegó al 18 por ciento con respecto al total de plásticos desechados.
Las experiencias de reciclado de residuos plásticos en otros países son diversas. En Europa, por ejemplo, prevalece la técnica de la combustión con recuperación de energía, seguida por el reciclado mecánico, con un crecimiento sostenido, y el reciclado químico. En Suiza, Dinamarca y Holanda, casi el total de la basura es utilizada como combustible para producir energía eléctrica y calor: el plástico, al ser derivado del petróleo, aporta un excelente valor calórico a los residuos sólidos urbanos.
De esa manera, además de aprovecharse el material de desecho para la producción de energía, por ejemplo, se evita la creación de enormes rellenos sanitarios con la consiguiente contaminación del medio ambiente.
Si bien los materiales plásticos son cada vez más utilizados, la industria plástica está utilizando últimamente la denominada “técnica de reducción en la fuente”, por medio de la cual reduce la cantidad de materia prima necesaria para la fabricación de envases. De esa manera, aseguran, contribuye a reducir el porcentaje de plásticos dentro de los residuos sólidos urbanos.

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