Presentan en el país un mecanismo para automonitorear el nivel de glucosa

El mes próximo se presentará en el país un nuevo método que permite a los pacientes con diabetes monitorear el nivel de glucosa tomando muestras de sangre en distintas zonas del cuerpo.

(AUNO*)La diabetes es una enfermedad que surge cuando el organismo no produce insulina o la que produce no actúa de manera adecuada. La insulina es una hormona generada por el páncreas y permite que la glucosa azúcar formado tras la digestión de los alimentos penetre en las células, donde se transforma en energía necesaria para el funcionamiento del organismo.

Cuando este mecanismo falla y la persona tiene diabetes, en el cuerpo surgen dificultades para la utilización y control de la glucosa, por lo que la mejor manera de superarlas es por medio de un diagnóstico precoz, un buen tratamiento y un riguroso control de la diabetes a través del monitoreo diario de la glucosa sanguínea.

El monitoreo del nivel de glucosa en los pacientes a los que se les detectó diabetes es fundamental porque necesitan presentar cantidades lo más cercanas a lo ideal posible, lo que se consigue por medio de una dieta regulada, medicación y actividad física, orientada por médicos especialistas. Todo esto contribuye a mejorar la calidad de vida y evitar las serias complicaciones que puede provocar la enfermedad en estado avanzado, como amputaciones, riesgos cardíacos, pérdida de la visión, o complicaciones renales. Además, es un elemento fundamental para los médicos, que, por medio de la detección de estas variaciones, puede indicar un tratamiento a la medida de las necesidades de cada paciente.

La diabetes es una enfermedad crónica, incurable y silenciosa, que afecta a alrededor del 8 por ciento de la población latinoamericana. Tiene como factores de riesgo el sobrepeso, la obesidad central, el sedentarismo, la dislipidemia, la hipertensión y factores genéticos o hereditarios. Como características, se presenta silenciosa, crónica, progresiva, irreversible, incapacitante, y costosa. Además, es la tercera causa de muerte natural en la mayoría de países latinoamericanos y se prevé que se registrará una duplicación de personas enfermas para el 2025. Según la Asociación Latinoamericana de Diabetes, la tasa de prevalencia de esta enfermedad en la Argentina es del 8.2 por ciento.

Se calcula que alrededor del 40 por ciento de las personas que sufren diabetes desconocen su enfermedad, el 30 por ciento de las personas que conocen su enfermedad no hacen ningún tipo de tratamiento y el 66 por ciento de las que lo hacen tienen un grado de control metabólico pobre. También se calcula que dos tercios de las personas con diabetes padecen complicaciones crónicas de la enfermedad después de 10 años o menos de su aparición. En el país, aproximadamente el 5 por ciento de las defunciones anuales está relacionada con la diabetes.

Luego del descubrimiento de la insulina, los medidores del nivel de glucosa son considerados como el mayor avance tecnológico en el control de la diabetes, ya que “es posible controlarlo en cualquier momento del día y en cualquier lugar, incluso varias veces al día, en zonas alternas y no solamente en las yemas de los dedos, contribuyendo a una mejor calidad de vida y en un mayor equilibrio integral de la persona con diabetes”. En relación a los métodos tradicionales, este medidor fue presentado como un facilitador del control de la diabetes, que permite hacerlo “en zonas alternas del cuerpo y de manera más cómoda”.

Los sistemas de monitoreo de glucosa proveen información esencial para optimizar la alimentación, la medicación y la actividad física de la persona con diabetes a través de las fluctuaciones de glucosa que se producen durante el día. A diferencia de los métodos tradicionales de monitoreo, este sistema de medición, que estará disponible en el país a partir del próximo mes, producido por el laboratorio LifeScan, permite conseguir las muestras de sangre en lugares del cuerpo como el antebrazo, el muslo o el lóbulo de la oreja, dándole “respiro” a las llemas de los dedos. Por esta característica, fue definido como “ideal para las personas que deben realizar mediciones frecuentes”.

Con este sistema, el médico puede hacer los cambios apropiados en la dosis de insulina, dieta, o programas de ejercicio de acuerdo con las necesidades de cada paciente en particular. Además, le permite evaluar el efecto de los cambios en el azúcar y determinar con precisión si el tratamiento es el más apropiado. El monitoreo de glucosa sanguínea se puede optimizar si el paciente sabe cuáles son los horarios en los que se debe medir y qué hacer con los resultados de la medición, porque el monitoreo con relación a diferentes actividades provee diversos tipos de información.

El siguiente es un ejemplo difundido por los desarrolladores del sietema: si el monitoreo se realiza en la mañana y en ayunas, indica si la insulina que el cuerpo produce – o que se inyecta – está controlando los niveles de glucosa por la noche. El monitoreo realizado antes de una comida puede ayudar a establecer el tipo y la cantidad de comida – o la dosis de insulina – que el paciente debe consumir. El monitoreo luego de una comida indica si el cuerpo posee la cantidad adecuada de insulina para metabolizar la comida que el paciente acaba de consumir. A su vez, los pacientes que necesitan inyecciones de insulina o píldoras de algún tipo deben monitorearse antes de hacer ejercicio para evitar niveles muy bajos de glucosa. Si los niveles son bajos, el paciente debe comer algún alimento que contenga hidratos de carbono. El monitoreo una hora después de la actividad física indica cuánto ha reducido el ejercicio los niveles de glucosa del paciente.
AUNO 21-2-2003 mar
(*Agencia Universitaria de Noticias y Opinión)
Universidad Nacional de Lomas de Zamora

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