Vecinos de Budge piden la intervención de la comisaría

Realizaron un acto frente a la sede policial acompañados por agrupaciones sociales y políticas. Denunciaron “reiterados casos de violencia institucional” y exigieron a las autoridades municipales y nacionales que investiguen.

Marina Pandolfi

Lomas de Zamora, febrero 14 (AUNO).- En La Noria, el Sol de la tarde comienza a esconderse. Al lado del viejo puente que va mano a Capital está la Comisaría 10º de Lomas de Zamora, mayormente conocida como “la de Budge”. Los vecinos de esa localidad y miembros de la Red de Seguridad Democrática lomense realizaron un acto frente a ese edificio para exigir su “intervención inmediata” porque la identifican como epicentro de reiteradas situaciones de violencia, abuso y extorsión.

Al llegar a Puente La Noria, antes de intentar cruzar la rotonda deben esquivarse cantidades de personas que van y vienen desde todos lados. Vendedores ambulantes, puesteros, pica boletos y policías componen el paisaje diario. “El año pasado tuvimos tres comisarios distintos. Esto no se va a resolver cambiando de vuelta al comisario, porque hay efectivos que trabajan acá hace mucho tiempo, que la gente los conoce y que siguen siendo cómplices de las actividades ilegales”, denunció a AUNO María Fernanda Mestrín, miembro de la Red de Seguridad.

“En los últimos meses las cocinas de paco se han multiplicado, así como también sus puntos de venta. Esto no pudo haber sido posible si no estuviese el acompañamiento y la complicidad policial de por medio. Queremos que la comisaría sea investigada y controlada, para terminar con las prácticas ilegales, sistemáticas e impunes de Ingeniero Budge”, enfatizó Mestrín durante el acto.

La red junto con varias agrupaciones políticas tienen prevista una reunión al respecto con el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, para evaluar y plantear algunas cuestiones como un “férreo control comunitario y la realización de una mesa permanente y pública de trabajo que junte a todos los actores, desde vecinos a ministros, para discutir políticas públicas con seriedad frente a la comunidad”, explicó Rubén Ciuró, docente y miembro de la red.

El acto finalizó cuando el sol comenzaba a ocultarse. Frente a la comisaría hay un cementerio de coches y motos que fueron incautados en su momento. Apoyados en un patrullero, cinco policías miran desde lejos a los manifestantes, que poco a poco se van del lugar. Cruzados de brazos dijeron a esta agencia no saber por qué estaban protestando.

“¿Y vos no pensás que, si todo eso fuera cierto, alguno de nosotros ya tendría que estar preso? No sé de qué abusos hablan, acá nadie vino a hacer ninguna denuncia de nada. ¿Sabés qué pasa? Acá hay mucha marginalidad. Mucho vago que no quiere laburar, y ante eso nosotros no podemos hacer nada”, protestó uno de ellos, que no quiso dar su nombre.

”A mi hijo lo quisieron desaparecer”

Durante la protesta también estuvo Claudia Sendra, quien denunció que su familia entera fue víctima de la “violencia institucional. Ella también es miembro de la Red y contó a AUNO que el 9 de diciembre del año pasado, alrededor de las 23, mandó a Nahuel, su hijo mayor, a comprar y un patrullero lo cruzó y puso contra la pared. Ella vio lo que sucedía y le pidió identificación al policía y preguntó por qué detenía a su hijo. “Me dijeron que fue por ‘resistencia a la autoridad’”, recordó.

Luego, siempre según el relato de la mujer, salió su hija y también la agarraron, tiraron boca abajo y dijeron: “Ahora vas a comer tierra, hija de puta”. A todo esto, el marido forcejeaba “con otro policía que le pegó con el arma y lo tiró al piso”. Hasta al hijo màs chico, de 11 años, le dieron un cachetazo. En medio del tumulto, llegaron cinco patrulleros y se los llevaron a todos para la comisaría.

Claudia dice que en uno de los cuartos de la comisaría algunos policías insultaron e hicieron comentarios obscenos a su hija y la obligaron a escuchar cómo le pegaban a su hermano. “Yo estaba ahí afuera y no se escuchaba nada. No me dejaban pasar y los mismos que la torturaban me decían ‘no mamá, usted se tiene que quedar tranquila, ellos acá van a estar bien’ ”, recordó Claudia.

Luego de dejar a todos en libertad, “Nahuel seguía sin aparecer”, relató. ”Yo estaba enloquecida preguntando por él, para que me lo devolvieran porque ya le habían firmado la libertad.” Nahuel llegó a su casa a la noche. “Lo habían tenido dando vueltas en esos camiones de la penitenciaría a él solo. Él y dos policías más. A mí me dio la sensación de que lo quisieron hacer desaparecer”.

A dos meses de lo ocurrido, se abrió una causa contra los policías en el Juzgado Correccional 11 de Lomas de Zamora. A pesar de ya estar investigados, los efectivos policiales continúan en sus funciones. El titular de la comisaría, comisario Juan Ramón Revoredo, no respondió a las consultas de este medio.

En el acto frente a la comisaría de Budge, conde Claudia recordó la tragedia de su familia, estuvieron el diputado nacional del Frente para la Victoria Leonardo Grosso el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Nación, Oscar González, y agrupaciones políticas y sociales como Hacha y Tiza, Madres contra el Paco y por la Vida, JP Evita, Kolina y Transversal.

MP-AFD
AUNO-14-02-14

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