Siguen los robos a escuelas

Sólo en Cuartel IX hubo 90 asaltos en ocho meses. Las medidas de seguridad que ponen en marcha las instituciones con fondos propios son vulnerables. Docentes y directivos denuncian que el Consejo Escolar no se hace cargo de la problemática.

En lo que va de 2007 se produjeron más de 90 robos, saqueos y destrozos en escuelas de Ingeniero Budge, Villa Albertina, Santa Marta y Villa Centenario. Docentes y directivos aseguraron que durante los asaltos es común que los delincuentes destruyan todo lo que se les interponga en su camino como paredes, puertas, ventanas y armarios. La inseguridad persiste y, según los damnificados, el Consejo Escolar “no toma las medidas necesarias” para resolver el problema “ni repone rápidamente” los elementos que se destruyen o faltan.

El escenario que presentan algunos colegios de Lomas de Zamora de los barrios periféricos como Cuartel IX, es algo lúgubre producto de los reiterados robos y destrozos. Durante una recorrida por varios establecimientos, AUNO pudo comprobar aulas sin chapas en los techos, luces, bancos, puertas y bombas de agua e inodoros, amén de la falta de insumos pedagógicos.

Una de las escuelas más afectadas por esta problemática es la 60, del barrio La Loma, que en lo que va del año sufrió más de 50 robos de todo tipo. Por este motivo, tanto en las puertas de entrada como en todas las aulas y ventanas hay un enrejado de doble hierro que intenta brindarle una mínima seguridad al edificio, y más que nada a los chicos y docentes.

La vicedirectora de ese establecimiento, Marisa Cabral, en diálogo con AUNO remarcó que “las escuelas tratan de brindar un lugar cálido y digno a los alumnos para que puedan estudiar”, pero lamentó que a pesar de todo el esfuerzo que hacen maestros y directivos “la situación delictiva no ayuda y tampoco las autoridades cooperan en la manera que tendrían que hacerlo”.

En esa misma línea, Cabral calificó de “increíbles” los hechos que suceden a diario “porque los ladrones no le tienen consideración ni siquiera a los colegios”. En su visión, “antes se respetaba a la escuela como institución y no la robaban, pero ahora atacan a los edificios cuando pueden y hasta con un salvajismo inexplicable”.

Otra escuela que sufre este tipo de hechos reiteradamente es la Media 23, que el jueves 18 de octubre último sufrió el robo de todas las CPU de la sala de informática y de varios equipos de audio. Pero el robo no concluyó en esos aparatos, sino que también los delincuentes se llevaron todos los alimentos que eran destinados a la merienda de los chicos.

En tanto, en algunos establecimientos como la Escuela 96 y la Media 26, ambas del barrio de Villa Albertina, los delitos no son tan frecuentes pero no quedan afuera de la cadena de asaltos.

Ricardo Sánchez, director de la 26 informó a esta agencia que desde 2005 han padecido más de 40 robos en los que se extrajeron desde equipos de audio hasta la bandera de ceremonia.

“Este tema es para tenerlo en cuenta. Es lamentable, porque hablamos con otros directivos de distintas escuelas y sabemos que pasa lo mismo, es decir, no es algo que pasa sólo acá sino que es un problema generalizado”, aseguró Sánchez y agregó que “muchas veces los directivos vamos al Consejo Escolar y nos dicen que no hay plata o nos ponen en una lista interminable de reclamos, y así no va la cosa”.

Por esta situación, directores y docentes piden al Consejo Escolar que los ayuden, pero según coincidieron “nunca” reciben los recursos necesarios para resolver la totalidad de los problemas.

Muchos de los gastos en arreglos o en medidas de seguridad que toman las distintas escuelas del distrito –-como alarmas o seguridad privad—son sostenidos con fondos que salen de los bolsillos de los docentes o de los padres, así como también de las cooperadoras de las distintas instituciones.

La maestra de cuarto grado de la escuela Nº46, de Ingeniero Budge, Raquel Muñiz aseguró que “todos los maestros hacen lo posible para dejar la escuela en condiciones” pero, remarcó, “solamente pueden tapar agujeros y no queda todo arreglado en un ciento por ciento”.

Con el objetivo de que se solucionen estos problemas, uno de los representantes del Suteba-Lomas, Pedro Ponce elevó desde hace tiempo un proyecto de ley que consiste precisamente en que las escuelas más vulnerables posean un sereno o casero, según el espacio disponible.

Ponce aseguró “que esa es la forma en la que se puede solucionar el problema de los robos”, aunque aclaró que con ese tipo de iniciativas “no vamos a terminar con el delito, pero sí podemos tomar las medidas preventivas que no se han tomado para evitarlos”.

NS-AFD
AUNO-31-10-07
locales@auno.org.ar

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