Pieza por pieza: las claves de un Lanús que quedará en el recuerdo

El DT del ‘Granate’, Jorge Almirón, encontró en menos de tres meses el equipo base para quedarse con la corona al encastrar piezas y lograr un aceitado juego colectivo que le dio identidad al conjunto del Sur del conurbano más allá de las individualidades.

Angel Molinas

Lanús, mayo 30 (AUNO).- La demostración de fútbol que hizo Lanús para coronarse campeón en la gran final jugada en el estadio Monumental ante San Lorenzo, con goleada 4 a 0 incluida, fue un fiel reflejo de lo mostrado a lo largo de un semestre que quedará grabado a fuego en la retina de propios y extraños.

El ‘Granate’ combinó buenas actuaciones individuales con un aceitado estilo de juego colectivo, además de tener un importante recambio en el banco de suplentes.

La tenencia del balón se entremezcló con la preferencia por el contraataque a la hora de generar peligro, en un equipo cuyo esquema 4-3-3 le permitía sumar mucha gente en ataque, que luego podían ocupar posiciones defensivas si la situación lo ameritaba.

La salida desde el fondo, la solidez en la última línea, la rápida transición de defensa a ataque y la velocidad, desequilibrio y contundencia de los hombres de punta fueron factores claves en la construcción de una identidad futbolística.

Colaboró mucho el hecho de que el director técnico, Jorge Almirón, haya encontrado de manera rápida al once ‘de memoria’ en su primera temporada al frente, aunque tuvo como base lo producido por Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, de exitoso paso anterior.

El dueño del arco fue Fernando Monetti, que recuperó su lugar en desmedro de Matías Ibáñez, habitual portero en la era de Guillermo y Gustavo. Aunque sin mucho trabajo, intervino de manera correcta cada vez que lo atacaron. Solo recibió 7 goles, ya que en la derrota 3 a 1 no vio acción.

Sobre el lateral derecho ubicó a José Luis Gómez, refuerzo proveniente de Racing, que se transformó en una de las revelaciones del certamen, debido a sus constantes proyecciones en ataque y a su compromiso con la marca, lo que le valió ser preseleccionado para representar al país en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

En la zaga central halló una dupla impasable con Gustavo Gómez y Diego Braghieri, quienes sumaron a su fiereza en la marca y su buen juego aéreo la salida desde el fondo con claridad. El paraguayo es seguido de cerca por Boca Juniors, donde hoy el ‘Melli’ ejerce la dirección técnica y además jugará la Copa América 2016.

Sobre el costado izquierdo de la defensa, Maximiliano Velázquez, el capitán, colaboró en todo momento en las dos áreas y se convirtió en el jugador con más presencias con la casaca granate, a la vez que sumó su tercer título en el club.

En el centro del mediocampo, Iván Marcone, otro de los llegados en el verano, le ganó la pulseada a un emblema como Agustín Pelletieri, y recibió los aplausos de la gente ante cada quite y cada pase dado para hacer la transición entre líneas.

A uno de los costados se colocó Román Martínez, nexo en la generación de jugadas de peligro e incluso goleador, ya que con sus constantes llegadas al área rival pudo anotar en cinco ocasiones.

Sobre el otro lado se movió Miguel Almirón, que con su velocidad y desequilibrio rompió líneas y le dio vertigo a cada punzada en el ataque. Le arrebató el lugar a Nicolás Aguirre, que perdió terreno por motivo de lesiones o suspensiones, y también fue convocado para jugar con Paraguay el certamen internacional. Marcó en la final, así como lo hizo en la victoria ante Banfield en el clásico y el destacado gol en la caída ante Racing.

Uno de los extremos fue Pablo Mouche, llegado a préstamo desde el Palmeiras, que, aunque fue siempre uno de los primeros en ser reemplazados, cumplió con su cuota en la ofensiva. Su principal aporte fue el tanto que abrió el marcador en el clásico ante el ‘Taladro’ en el Florencio Sola.

Completaron la delantera Lautaro Acosta y José Sand, viejos conocidos de aquel Torneo Apertura 2007 en el que el ‘Granate’ fue campeón.

El primero aportó con su gambeta, a la que le sumó la eficacia en los últimos metros, lo que le valió ser convocado por el director técnico de la Selección Argentina, Gerardo Martino, para disputar dos encuentros válidos por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018.

El ‘Pepe’, a sus 35 años, volvió para ser nuevamente goleador del certamen local, esta vez con 14 gritos, que se sumaron a los 15 del Torneo Apertura 2008 y los 13 del Clausura 2009.

En el banco esperaron su turno jugadores ya consagrados en el club, como Pelletieri o Víctor Ayala; otros de experiencia, por ejemplo, Diego Colotto; algunos futbolistas de buen paso por el fútbol argentino, como Aguirre o Gonzalo Castellani; y unas jóvenes promesas de la institución, como Nicolás Pasquini o Junior Benítez, quien abrió la cuenta en la final en el ‘Monumental’ para celebrar el segundo certamen local.

AUNO 30-05-16
AM-MFV

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