En Reserva, “El Granate” gritó campeón

El equipo conducido por la dupla que integran Rodolfo Graieb y Gabriel Del Valle Medina obtuvo el título en la categoría que sirve de antesala a la Primera División. Con 72 puntos en su haber, y de la mano de figuras como Javier Carrasco y el goleador Leandro Díaz, los pibes dieron la vuelta olímpica que se le escapó al elenco que dirige Gabriel Schurrer en el primer semestre de 2011. “Lo importante es que estos chicos ganen experiencia antes de dar el gran salto”, consideró el cordobés.

Matías Quercia

Lomas de Zamora, julio 1 (AUNO).- Lanús estuvo cerca de la consagración al quedar detrás de Vélez en el Torneo Clausura. Así, culminó la temporada de Primera División con un subcampeonato. Pero “El Granate”, que se jactó en los últimos años de poseer unas inferiores de calidad, supo obtener en el torneo de Reserva, aquello que acarició en la máxima categoría.

Con Rodolfo Graieb como entrenador, junto a Gabriel Del Valle Medina, el club del Sur del Conurbano bonaerense consiguió el segundo título de su historia con la división que sirve de antesala a la Primera, ya que en 1998 había dado la vuelta olímpica con futbolistas de la talla de Luis Zubeldía, Ezequiel Carboni o Lucas Alessandria.

Trece años después, Lanús volvió a ser protagonista, y tras el triunfo 2-0 sobre All Boys como visitante, se aseguró el primer puesto, pues Newell’s, su inmediato perseguidor, quedó a cuatro unidades de distancia. 72 puntos fueron los que cosechó el conjunto que conduce Graieb. Y el DT apuntó sobre la importancia de este logro para “brindar experiencia a los chicos”.

“Es algo sensacional disfrutar de un título así. Quizá no tenga la misma magnitud que dar una vuelta olímpica con el equipo de Primera División, pero para estos jóvenes es importantísimo. Les aporta experiencia, conocimientos y se dan cuenta de lo que pueden hacer para lograr el salto a la máxima categoría”, señaló.

Y continuó: “Es algo muy lindo poder ser parte de un plantel que supo hacer las cosas bien desde el comienzo y que más allá de los resultados generó un ambiente agradable para que a cada uno de los pibes que les tocó jugar, lo hiciera de la mejor manera. Así es cómo se conforma un grupo”.

Con “La Urraca”, empezaron a volar
Es que la Reserva de Lanús mostró un andar similar al que experimentó a lo largo del semestre el equipo conducido por Gabriel Schurrer, pues sacó a relucir su mejor nivel con una arremetida sobre el cierre de la competencia. Sin embargo, hay que resaltar que el elenco campeón comenzó su trayecto hacia a la consagración con Armando “La Urraca” González.

Y fue González quien dio el puntapié inicial y comandó a “El Granate” durante gran parte de la primera rueda. En ese segmento, el equipo contó fundamentalmente con la cuota goleadora de Leandro Díaz (ocho tantos), y el manejo inteligente de pelota de Javier Carrasco, dos chicos que ya dijeron presente en el equipo de Primera.

A lo largo de esa etapa inicial, Lanús sumó 29 unidades y quedó en la tercera ubicación, detrás de River y San Lorenzo, los líderes del campeonato. Con ocho triunfos, cinco empates y seis derrotas, el conjunto que armó González tuvo un paso dubitativo por momentos aunque con una certeza: mantuvo el invicto en Guidi y Arias.

La llegada de Schurrer y la salida de Luís Zubeldía en la conducción del plantel profesional, tuvo su correlato en la Reserva con la asunción de la dupla Graieb-Del Valle Medina. En tanto que en el torneo, Lanús venía de superar a Vélez por 1-0 y acrecentaba su protagonismo.

El camino hacia el título
“Nos hicimos cargo de un equipo en crecimiento, fortalecido y convencido, que tenía un once inicial estable. Así, el trabajo se nos hizo mucho más sencillo”, sostuvo el técnico. Y vaya si estaba acertado: desde ese momento, “El Grana venció 2-1 a Tigre, goleó 3-0 a Huracán y luego a Independiente por el mismo resultado.

Pero en la última jornada de esa rueda, River fue más efectivo y le ganó por la mínima diferencia para quitarle el invicto al cuerpo técnico y al equipo en condición de local. Y el mal paso continuó con caídas ante Arsenal y frente a Newell’s, que lo ubicaron en el onceavo puesto. A partir de esa derrota, todo se modificó.

“Las malas rachas siempre pueden aparecer. Lo mejor en esos momentos es tocar la parte anímica y no tanto la futbolística, porque el equipo jugaba bien, era compacto. Sin embargo, los resultados no acompañaban. Se siguió trabajando y por suerte las cosas terminaron de la mejor manera”, analizó.

El tramo final le dio a Lanús el título. Ganó los clásicos con Banfield (2-1) y Quilmes (3-1); y tras perder con Gimnasia, hilvanó ocho partidos invicto, con siete victorias y un empate. Así, escaló posiciones y recuperó su candidatura al estar segundo, cerca de Newell’s, el puntero.

Sobre el final, la Reserva realizó el mismo camino que la Primera: venció a Huracán en casa con suficiencia y a Independiente en Villa Domínico con lo justo. Pero mejoró la campaña de Schurrer y compañía, ya que le ganó a Argentinos en Guidi y Arias y luego derrotó con autoridad 4-1 a un River protagonista.

“Hicimos méritos para festejar. Ganamos muchos partidos importantes y especialmente le dimos a un equipo la tarea necesaria para que supiera como crecer dentro de un campo de juego. Eso es lo que nos tiene que permitir sentirnos orgullosos de estos chicos”, comentó quien supo ser campeón con Lanús en el Apertura 07’.

El triunfo sobre All Boys, en un encuentro postergado, le dio vía libre para festejar a un Lanús que estuvo cerca de la consagración en la máxima categoría pero que se tomó revancha de la mano de los juveniles, quienes ya comienzan a reforzar la confianza para repetir la hazaña en Primera División.

AUNO-01-07-11
MRQ-LDC

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