El juicio por Santiaguito otra vez suspendido

El motivo fue la internación del padre del juez. No avisaron con anticipación a los familiares, para los que cada presentación significa una “reelaboración psicológica”. Según la familia, las trabas son “chanchuyos jurídicos”.

Por sexta vez fue suspendido hasta nuevo aviso el juicio por el secuestro y asesinato de Santiago Miralles, el niño de 6 años cuyo cuerpo fue encontrado en 2005 en la cámara séptica de una casa vecina a la suya, en la localidad echeverriana de Canning. Luego de que su inicio se demorara por cambios en la defensa, la nueva suspensión se debió a la ausencia del juez a cargo del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata porque su padre estaba internado desde la madrugada.

Según el padre del pequeño, Walter Miralles, las trabas en el proceso judicial que se iniciaron con el reemplazo de la defensora oficial que la Justicia había determinado para los imputados son “chanchuyos jurídicos” impulsados por los acusados. Se trata del matrimonio que cuidaba la casa donde encontraron a Santiago, su hijo de 25 años y el padrino del joven.

Por lo tanto, si bien los familiares del nene transmitieron su solidaridad para con el magistrado Carlos Rozanski, criticaron las deficiencias en la celeridad del caso y la “falta de comunicación” del Juzgado debido a que no informó con anticipación la nueva suspensión.

Miralles demandó que se respeten sus “derechos como familiares” y enfatizó “que no pisoteen a Santi, que entiendan que es una persona indefensa” todavía, a causa de las demoras en el esclarecimiento del asesinato. En tanto, espera que la Justicia tenga en cuenta que cada citación los insta a “preparase psicológicamente para remover el dolor” de la pérdida de su hijo.

El 16 de julio de 2005, Santiaguito –como lo llamaban sus conocidos- fue hallado en el domicilio lindero a su casa, que cuidaba Enrique Eloy Coito Piriz y Ana Isabel Machado Vargas, dos de los acusados a los que se suman Henry Alexander Coito Machado, uno de los hijos de la pareja, y su padrino, Abel Domínguez Farias.

“No tienen ningún tipo de estrategia. Si se les ocurriera decir que alguien extraño dejó a Santi en su casa es falso porque encontraron la sangre y la masa encefálica de mi hijo” en la casa quinta que el matrimonio tenía bajo su cuidado, remarcó Miralles en referencia a su opinión acerca de cómo actuará la defensa una vez iniciado el juicio.

Según estimó el papá de Santiaguito, “es posible que el hijo de la pareja haya sido el autor material del asesinato junto con Abel, bajo la premeditación de sus padres”.

Continuar después de la muerte del niño “es difícil” para la familia. Sin embargo, sus allegados demandan “justicia para poder seguir la vida” también desde la asistencia a familias de otras víctimas con la asociación civil que conformaron, que “lamentablemente” cada vez tiene más trabajo por “la multiplicación de casos similares”.

MNL-AFD
AUNO-10-10-08
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