Biblioteca para ciegos realizó un acuerdo con España

Se trata de la Biblioteca Popular “Florentino Ameghino” *, fundada en 1926 por dirigentes socialistas. Funciona en el barrio Villa Internacional, Lanús Oeste. Realizó acuerdos con España y en la Argentina consiguió equipamiento gracias a un programa de televisión.

Martín Silles

El presidente de la entidad, Daniel García, destacó que “nadie” ayudaba a la institución hasta que fue a un programa de televisión para conseguir equipamiento. En un reportaje concedido a la Agencia Auno, contó que la biblioteca posee 300 socios.

Destacó que la biblioteca trabaja vinculada con instituciones similares de Mar del Plata, Salta, Concordia y Tandil, e integrada a la Escuela 506 de Lanús, y que empezó a trabajar con la Biblioteca Argentina para Ciegos, la Editora Nacional Braile y la Biblioteca Central Braile de La Plata.

A continuación, la entrevista realizada por Auno al presidente de la institución:

AUNO: ¿Cuáles fueron los orígenes de la biblioteca?
DG: En la zona estaba la Sociedad de Fomento Villa Internacional que desde 1920 se dedicaba a mejorar las calles de la zona, las luces, se logró el asfalto, la construcción de desagües y otras cosas más porque como en ese tiempo esta parte era de Avellaneda muchas veces la Municipalidad no llegaba hasta el barrio.

AUNO: ¿Cómo surgió la idea de tener una biblioteca?
DG: Por iniciativa de los vecinos, el 12 de octubre de 1926, se crea la “Biblioteca Popular Florentino Ameghino” y cuando empieza a funcionar se escribe en el acta fundacional de la biblioteca que se deben “buscar los mecanismos de integración de las personas sin importar su ideología política su cultura o cualquier otra diferencia.

AUNO: ¿Cómo siguió el funcionamiento de la Institución?
DG: En 1935 la sociedad se disuelve porque ya no había necesidades edilicias en el barrio y la Municipalidad de Avellaneda ya había puesto manos a la obra con lo que se necesitaba como el agua potable, el asfalto y todo lo demás por lo que los miembros de la sociedad le entregan todos sus bienes a la Biblioteca tomando en ese momento el nombre actual de “Biblioteca Popular Florentino Ameghino” y se concretan las normas estatutarias.

AUNO: ¿Cuáles fueron los fundamentos ideológicos con los que se creó esta biblioteca?
DG: Como la mayoría de las bibliotecas populares fue creada por socialistas que consideraban que lo importante era educar al ciudadano y darle los lineamientos culturales para que después pudiera decidir qué camino político tomar por lo que la idea de esta biblioteca siempre fue la de favorecer la cultura entre la gente.

AUNO: ¿Cómo surge la idea de tener una biblioteca para ciegos?
DG: En 1999 se consigue una beca de estudios para la carrera de bibliotecología a través de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares que consistía en el pago del sueldo de un bibliotecario y en el pago de la carrera de bibliotecología para que tenga formación y allí surge la idea.

AUNO: ¿Cómo surgió el proyecto?
DG: El profesor Omar Maciel, que fue el bibliotecario becado, tuvo que presentar una tesis sobre “¿Que cambios produciría dentro de la biblioteca para que se modificara de manera importante? Y así nació el proyecto de “Biblioteca Parlante”.

AUNO: ¿Enseguida se pudo llevar a cabo la idea?
DG: No, aunque la idea era muy buena al principio costó bastante porque no teníamos recursos y sin eso no se puede, pero por suerte se pudo conseguir esto que yo digo que es una misión y no un proyecto porque un proyecto tiene principio y tiene fin, pero una misión tiene comienzo pero no tiene fin.

AUNO: ¿Tuvieron algún tipo de apoyo oficial en ese momento?
DG: No, en la Argentina no tuvimos ninguno, pero intentamos conseguirlo en España a través de la Organización Nacional de Ciegos Española (ONCE) y como no nos conocían, lo denegaron esa vez. Entonces, fuimos a un programa de televisión que tenía Raúl Portal en Canal 7 y conseguimos tres mil setecientos casetes y creo que seis grabadores, en una hora teníamos más que los que habíamos conseguido en tres años y después empezó a venir gente para ofrecerse a colaborar y así empezamos.

AUNO: ¿Cómo siguió la actividad después de ese logro?
DG: Se empezó a trabajar con convenios con la Biblioteca Argentina para Ciegos, la Editora Nacional Braile y la Biblioteca Central Braile de La Plata, que nos prestaban obras para que las copiáramos pero la ambición era más grande.

AUNO: ¿Qué decidieron hacer con las ambiciones que tenían?
DG: En ese momento volvimos a mandar un proyecto a la ONCE de España para poder construir el propio estudio de grabación y en dos mese tuvimos la respuesta afirmativa y en lo que era parte del escenario de la biblioteca se construyó el primer estudio de grabación de una biblioteca en la provincia de Buenos Aires que funciona desde 2003.

AUNO: Cuando España decidió apoyarlos ¿les dio algún motivo en particular y les puso alguna condición?
DG: Para la decisión de España fue fundamental que la biblioteca funcionara en un edificio propio y no en un comodato como sucede muchas veces y nos comprometió a que trabajáramos en conjunto con las ocho bibliotecas para ciegos. Algunas de las bibliotecas están en Mar del Plata, Salta, Concordia, Tandil pero el trabajo de esta biblioteca es grande porque estamos integrados con la Escuela 506 y tenemos 300 socios que utilizan la biblioteca todos los meses.

AUNO: ¿Hay algún método de integración entre las distintas bibliotecas para ciegos del país?
DG: Sí, estamos integrados a través del Catalogo Unificado que está en las nueve bibliotecas y que permite que cualquier persona pueda utilizar un libro que no está en la biblioteca en la que consulta por medio de un convenio con Correo Argentino que entrega las copias en uno o dos días y no nos cobra nada por el envío ni cuando se devuelve.

AUNO: ¿Tienen algún sistema de computación para personas con problemas de vista?
DG: Sí, tenemos un programa en nuestras ocho máquinas que le permite a una persona que no ve trabajar con cualquier programa como el Office o cualquier otro sin ningún problema porque los cursores les indican qué es lo que pueden hacer.

AUNO: ¿Qué cantidad de libros hay en la biblioteca?
DG: En esta biblioteca hay entre 500 y 600 obras grabadas pero, como son circulantes, en total hay unos 65 mil circulantes porque, por ejemplo, en la de Mar del Plata hay más de 19 mil volúmenes.

AUNO: ¿Hay algo que la sociedad pueda aportar para que la Biblioteca continúe funcionando?
DG: Si, nos hacen falta lectores, gente que tenga ganas de donar su tiempo para venir a leer y poder tener más libros copiados.

ms-hrc

*La biblioteca funciona en Warnes 1523, atiende de 15 a 19 y su teléfono es 4262-7886.

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