Rocambole en el camino es un documental de Marcia Paradiso y Matías González, dos graduados de comunicación social de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora que lograron adentrarse en la mente del artista plástico Ricardo Cohen, más conocido como “Rocambole”, el autor del universo simbólico que rodea a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Estrena este sábado en el cine Gaumont (avenida Rivadavia 1635, CABA).
Este proyecto, iniciado en 2022, empezó con el propósito de explorar la cultura popular que envuelve al rock nacional y hablar de los personajes no-músicos que pertenecían a ella. En el film se lo ve a Rocambole en el presente, invitando a un viaje al pasado de sus obras y de su pensamiento, ya que la cámara registra charlas y muestras y un diálogo en su taller con el periodista Oscar Jalil, con quien tiene un trato cercano.
“Decidimos contar la historia a partir de lo que él contaba. De alguna manera él va sesgando qué es lo que cuenta y lo que no. Eso le da identidad a él como personaje y a su pensamiento”, cuenta Paradiso a AUNO sobre la forma en la que decidieron llevar a cabo el documental para que no sea una biografía cronológica del artista. “Queríamos tener un Rocambole presente”, afirma.
“Como Jalil ya lo conoce y es un groso que sabe un montón de música siempre tenia una repregunta y eso se dio de una manera muy natural sin intervención nuestra más que estar filmando con la cámara”, agrega González acerca de la decisión de haber elegido al periodista como interlocutor que arma el hilo conductor de la película en base a las anécdotas que surgen en la intimidad de una charla de amigos.

-¿Cómo fue el momento de entrar a su taller y a su mundo?
Marcia Paradiso:- Una cosa que me sorprendió fue el salto de todas las épocas juntas. Podías encontrar expuestos originales que había hecho en los años setenta y a la vez verlo sentando en la computadora viendo materiales de animación o documentales que filmó de Los Redondos en los ochenta. Era como estar viendo la historia de una persona a través de una banda y que todo seguía casi de la misma manera.
Matías González:- Para los que somos seguidores de la banda, encontrarse con cajas con bocetos que después se convirtieron en la tapa de un disco es como wow.
Al comienzo del documental vemos a Rocambole como personaje, docente y artista visual. Jalil se detiene un rato a mirar unas cajas que evidencian su paso por “La Cofradía de la Flor Solar”, la comunidad hippie platense de artesanos y grupo musical de rock psicodélico de la que participó a fines de los sesenta inspirado en los movimientos contraculturales de los jóvenes y los estudiantes de la época.
-¿Tienen alguna anécdota que les haya quedado de él?
M.P.:- A mí me emocionaba cuando Rocambole recordaba lo que había significado todo el movimiento estudiantil y cómo de alguna manera sigue pensando igual que antes y sigue creyendo que puede llegar a haber algo diferente pero a su vez entiende que lo que ellos hicieron (La Cofradía de la Flor Solar) tuvo ese límite. Hacer toda esa síntesis tomándose un mate me parece algo muy elaborado.
Como artista visual Rocambole tiene una mirada muy oscura que se ve reflejada dentro del documental con cada pieza de arte que se muestra, como la mítica portada del esclavo liberándose con un grito de sus cadenas, del álbum Oktubre. Tuvo que hacerla en su momento de forma artesanal, como se reitera varias veces en el film. “Rocambole tiene tanto un humor ácido y reflexivo como una manera de abordar y deformar la realidad, nos gustaba ese juego que hacía de por un lado crear y por el otro pensar”, reflexiona Marcia en relación a la forma en la que Cohen creaba sus diseños a través de conceptos que iban más allá de la música. Otro anécdota interesante es la de la tapa de Un baión para el ojo idiota: para esa obra utilizó una muñeca de su hija, lo que demuestra que, a pesar de su diálogo constante con el grupo, también generaba ideas «propias», espontáneas, y creaba con mucha libertad.
«No se puede separar a Rocambole de los Redondos. Siempre trabajaron en la idea de obra conceptual y con todos sus discos bajo un hilo conductor. El es sin dudas un integrante más. A los Redondos se los entiende con esa fusión de música y visual, y lo visual es Rocambole”, dice Matías. «Ojalá que lo que pudimos resumir ayude a los espectadores a entrar en el mundo Rocambole», concluyó Paradiso.
En síntesis, Rocambole en el camino es una zambullida al mundo y a la mente de Ricardo Cohen que invita a conocer más a fondo al artista visual detrás de una banda tan reconocida en la Argentina y que lo retrata no sólo como un integrante ricotero más sino como un pilar importante de la historia del rock nacional. El sábado 28 de abril habrá otra función en el Gaumont, también a las 20.
AUNO-25-04-2026
CMB-MDY


