Alternativas comunitarias, privadas y estatales

Promover y desarrollar “un abanico de servicios alternativos, antes de recurrir a los geriátricos” es la propuesta central del especialista en Gerontología y director del programa Universidad de la Tercera Edad, de Lomas de Zamora.

“Cuando una persona envejece, las mayores dificultades se presentan en el momento en que la edad avanzada no le permite valerse de sí misma para cubrir sus necesidades esenciales (alimentación, higiene y movilidad)”, concedió en diálogo con AUNO el titular de UniTE (Universidad de la Tercera Edad) en Lomas de Zamora, David Zolotov, como variante a la internación de los ancianos que “se jubilan del trabajo, pero no de la vida”.

El especialista sostuvo que hay casos en que los abuelos pueden realizar actividades y necesitar ayuda en momentos puntuales. Desde ya, también hay situaciones de personas en proceso de rehabilitación o recuperación de su salud “que terminan siendo internadas porque no hay otras opciones”, añadió.

Las alternativas para estos casos son la construcción de “viviendas intermedias que brinden atención y estén a cargo de una persona responsable y capacitada” a quien los abuelos puedan recurrir, de modo tal que quede garantizado “su cuidado y tranquilidad” así como también la “preservación de su independencia”.

Otra de las modalidades que el especialista mencionó fue la prestación de “servicios domésticos”, brindados por “personal formado profesionalmente” que ayude a los ancianos con tareas que no pueden realizar por sí solos.

También se refirió al denominado “modelo europeo” de servicios domiciliarios (con lavandería, cocina, limpieza) que la comunidad argentina “podría adoptar para que los abuelos puedan habitar confortablemente su casa y se les faciliten las tareas diarias”.

Por otra parte señaló que los hogares “podrían llevar a cabo una producción de viandas” para repartir a los abuelos de la zona y promover un centro hospitalario con equipamiento que posibilite un servicio a domicilio “que suprima la necesidad de tener a la gente internada”.

Estas posibilidades, concluyó Zolotov, terminan siendo “mucho más económicas que la institucionalización”, aunque reconoció que su aplicación depende “del modelo de Estado o gobierno de turno” que se hace responsable y efector de los servicios.

A modo de conclusión, el profesional destacó que el funcionamiento de los hogares de ancianos o la implementación de otras alternativas sanitarias “debe estar en manos de los usuarios, porque cuando éstos controlan sus servicios ejercen sus derechos ciudadanos”.

“Cualquiera sea el modelo de atención a ancianos que una comunidad adopte, las autoridades nacionales o municipales deben necesariamente capacitar a los abuelos para que ellos mismos evalúen el funcionamiento de los servicios que se les prestan”, concluyó.

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AMB-RCI-AFD
AUNO-09-11-07
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