Aoutló, vanguardia y Conurbano

Atento Martino: dos chicos de 21 y 23 años la rompen en las inferiores del under bonaerense con un disco que experimenta, arriesga, rompe y conquista.

Juan Relmucao

Lomas de Zamora, agosto 22 (Auno).- La sensación es promisoria, casi futbolística: “estos pibes van a llegar”. La zona sur tiene un fenómeno, un grupo que en apenas un año ya editó, deslumbró, confundió y hasta generó una secta del amor pequeña y acérrima: Aoutló, el dúo de Almirante Brown que AUNO entrevistó luego del lanzamiento de su EP debut: Regular Show.

La falta de significado del nombre, los diseños abstractos en tres dimensiones disponibles en aoutlo.bandcamp.com, las fotografías intervenidas de su arte de tapa: Marco Campo y Ricardo “RK” Delgado le roban el auto al sentido y lo dejan de garpe en Panamericana. A eso hay que sumarle la música, una vanguardia instrumental que sólo se vale de sintetizadores y batería para inquietar primero y envolver después.

Es probable que, por el rol de los sintes, el grupo parta de la electrónica, pero su sonido tiene una libertad que le permite cambiar de signo en un segundo; una canción puede fluir entre pasajes reflexivos, bailables, eufóricos y el ángulo “percusivo” que elige RK (23) es, como mínimo, inusual: la batería usa patrones que parecen más propios de una máquina industrial que de un instrumento, pero se desplaza naturalmente por el ecosistema electrónico.

Nacido de la desintegración de Lefolex, otro grupo que también movía el amperímetro del rock sureño, Aoutló amagó primero unas ediciones rápidas antes de publicar el EP definitivo a principios de este mes: “Después de Lefolex —amplía Delgado— con Marco tuvimos un tiempo de desarrollo y experimentación en el que nos internamos a ensayar cuatro veces por semana. Y en un año hicimos eso. No sé si lo podés poner de fondo para tomarte una birra con tus amigos porque por ahí te molesta para tener una charla. Es invasivo, para nada funcional. Ya desde los instrumentos, que son teclados y batería, partimos de una base medio rara. Lo que buscamos es lograr las mayores sensaciones posibles a partir de eso”.

Eso no es música electrónica —aunque a veces lo parece por el registro de los sintetizadores de Marco— ni una veta bailable de rock progresivo —aunque a veces lo parece por la complejidad rítmica de RK. Campo, de cortos pero artísticamente desarrollados 21 años, ensaya una explicación: “Hacemos la mayor reflexión sobre la exploración en tanto originalidad, individualidad, logro de procedimientos, superación propia. Las canciones son construcciones a partir de un pequeño fragmento creado en conjunto, raramente hay una idea previa de cómo iría a sonar la canción. Nos enfocamos más en la forma, los matices, el tiempo; eso sí lo trabajamos más, sea con una maqueta mental o digital”.

El producto final es un sonido que arrastra a decenas de seguidores a crear una comunidad mental en la que tienen una identidad nueva y abstracta: la aldea. Según RK, los aldeanos son “una comunidad de gente especial, ninguno es muy normalito. Algunos vienen voluntariamente y dicen que quieren entrar. Entonces se les da un nombre y se les dice ‘vos sos aldeano, éste es tu nombre, hacé lo que quieras’”.

Así, un recital de Aoutló no es otra cosa que muchísimas personas bailando sobre el planeta azul y fuera del planeta azul, una marea de gente abstraída en la banda y envuelta en un trance de ojos cerrados y bocas que sonríen en la oscuridad.

Por esa convocatoria, por la rapidez con que floreció la madurez artística de los chicos, por la facilidad para encarar un proyecto como Lefolex y dejarlo y empezar automáticamente otro grupo distinto pero igual de rupturista, el dúo se impone como una promesa de la escena independiente del Conurbano. Pero una potencial compra del Real Madrid no inquieta a los pibes, que siguen haciendo su fútbol tranquilos: “Seguimos en busca de nuestra identidad musical, cosa que todavía no encontramos con este disco —señala RK—. Además, es importarte nunca perder el hambre, porque cuando no creás desde el hambre no es tan genuino”.

Por lo pronto, el dúo está en un impasse debido a un viaje de Marco que se extenderá hasta fin de año, pero mientras tanto, publicarán Regular Show en formato cassette, editarán algunos videos a modo de single y están a la espera de la edición en vinilo de su EP en Europa, de la mano del sello italiano Love The Machine.

AUNO-22-08-2014
JR-MDY

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