La historia detrás del mural dedicado al Indio Solari en Ministro Rivadavia que causa furor en las redes sociales

A un mes de la muerte del músico, un grupo de artistas transformó una pared en un homenaje gigante que reúne las tapas de sus discos, la memoria ricotera y la emoción de miles de seguidores.

A un mes de su muerte, Carlos «Indio» Solari, quien fue el creador del pogo más grande del mundo, suma ahora un nuevo homenaje a su legado: el mural más grande dedicado a su trayectoria. La obra, de 530 metros cuadrados, inmortaliza su historia como líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. «Su partida nos destrozó, pero a su vez nos unió», aseguró el muralista Heber Martínez, uno de los impulsores del proyecto, en diálogo con AUNO.

Los muros hablan, denuncian, visibilizan y cuentan historias. El que se encuentra en el cruce de 25 de Mayo y Quiroga, frente al Polideportivo de Ministro Rivadavia, en Almirante Brown, rinde homenaje al ídolo que, lejos de las lógicas de la industria discográfica, construyó un fenómeno de culto con letras cargadas de misterio, poesía y crítica social.

Para llevar adelante el proyecto, Martínez explicó que eligieron una pared ya conocida, pero que su deterioro terminó convirtiéndose en el lienzo ideal para inmortalizar las tapas de los discos del Indio Solari. «Como ricotero de toda la vida, siempre tuve la idea de hacer algo grande. Con Tin —otro de los muralistas que participó de la obra— pensamos que podíamos hacer ‘el mural más grande del mundo’ y, cuando encontramos esta pared, decidimos encararla», contó el artista. 

En la parte izquierda del mural retrataron las tapas de todos los discos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: Oktubre; Un Baión para el Ojo Idiota; ¡Bang! ¡Bang!… Estás Liquidado; La Mosca y la Sopa; el álbum doble Lobo Suelto-Cordero Atado; Luzbelito; Último Bondi a Finisterre y Momo Sampler. La única excepción fue Gulp!, que fue representado «de cierta manera», con un Indio joven en blanco y negro, detalló el muralista.

La obra está ubicada en el cruce de 25 de Mayo y Quiroga, frente al Polideportivo de Ministro Rivadavia.

En el centro del mural aparece Solari con los brazos abiertos, como una figura que divide las dos grandes etapas de su trayectoria musical: por un lado, su historia junto a Los Redondos; por el otro, su etapa solista junto a Los Fundamentalistas, la banda que lo acompaña desde 2004. Allí están representados sus cinco discos de estudio: El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), su primer trabajo al abandonar la primera banda; Porco Rex; El perfume de la tempestad; Pajaritos, bravos muchachitos y El ruiseñor, el amor y la muerte, su último álbum.

La parte más difícil de todas, reconoció Martínez, fue la elección de las frases para el mural: «De la nada a la gloria me voy» y «Nadie es capaz de matarte en mi alma». «Es como elegir tu canción favorita», consideró. «Se buscó que se entienda, más allá si sos ricotero o no. Pero también tienen algo que ver con la trascendencia», explicó.

Además de Martínez y Tin, trabajaron en la obra Gabo Luna, Eki Besada y Gustavo Alderete, con la colaboración de Roger Oner y del equipo integrado por Sebastián, Cocco, Karina y Cristina, y la dirección de Nicolás Vicente, todos integrantes del equipo de Embellecimiento Urbano de Almirante Brown. 

El disco «Gulp!» fue representado con un Indio joven, en blanco y negro.

Acompañados por Patricio Rey, que sonaba de manera improvisada desde celulares, parlantes y, en algunos momentos, desde los altoparlantes del Polideportivo, pintar el mural se transformó en una verdadera misa ricotera. Canciones como Un ángel para tu soledad, Tarea fina y Queso Ruso le dieron una mística especial a cada jornada de trabajo.

Por la dimensión del lienzo, el proyecto implicó numerosos desafíos técnicos. Para avanzar con la obra tuvieron que valerse de todos los recursos disponibles: andamios, extensores de rodillo, escaleras y «varias decenas de litros de pintura solo para el fondo».

«Ha ocurrido de todo en este mural, así que los desafíos técnicos que se te pasen por la mente. Fueron muchos días de trabajo, mucho calor, frío, lluvia y viento», recordó Martínez.

Durante el proceso, los vecinos también se convirtieron en parte del homenaje. Desde los autos acompañaron con bocinazos, gritos de «aguante Los Redondos» y ventanillas que bajaban para registrar en video el avance de la obra. Muchos de esos registros se viralizaron y causaron una gran repercusión entre los seguidores de Solari.

«Un mérito que le pongo a este trabajo es que lo viralizó la gente. Nosotros terminamos cinco días antes de la inauguración oficial y fue justamente en ese momento cuando la gente empezó a compartirlo por sus propios medios. Eso es algo que identifica al pueblo ricotero: la masividad«, destacó el muralista.

Al hablar sobre la muerte de Solari, Martínez destacó el impacto emocional que tuvo en sus seguidores: «Mucha gente sintió esto como la partida de un padre, de una madre, de un tío, de un ser muy cercano que le ha hablado desde chico. El Indio nos recordó que no estamos solos. En un momento donde las individualidades parecían dominarlo todo, el país se frenó y fue a recordarlo«.

«En el Mundial también nos abrazamos, nos queremos y estamos todos presentes. Yo quiero que esto continúe en el tiempo, que recordemos este instante como una celebración y que sepamos que, si el pueblo se une, puede lograrlo todo«, concluyó.

AUNO-28-07-2026

DR-MB


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