Teatro independiente: cuatro décadas de historia y una lucha por sobrevivir

A 40 años de la Fiesta Nacional, la ausencia de una celebración nacional expone la crisis que atraviesa el sector. Salas y artistas del Conurbano Sur resisten con funciones a la gorra, autogestión y trabajo colectivo.

Por Karen Allan

La Fiesta Nacional de Teatro Independiente, un pilar en la cultura teatral argentina, cumpliría este año su 40° aniversario. Pero, en lugar de un gran festejo, lo que hay son espacios culturales que se transformaron en “una trinchera que sostiene”, como lo define a AUNO Gastón Carrica, actor, profesor y director teatral, consejero Regional del Conurbano Sur frente al Consejo Provincial de Teatro Independiente (CPTI). 

“Se viene haciendo lo que se puede, con lo que se tiene”, comenta Carrica. Donde antes había premiaciones nacionales, ahora “se está haciendo muy difícil, muy cuesta arriba sostener los espacios, porque la gente cuando no llega económicamente a fin de mes, el primer recorte que hace es el de las actividades que le dan diversión o que los distrae”, explica el consejero del CPTI.

Obras gratuitas, actividades formativas y salas llenas eran moneda corriente en el Festival Nacional de Teatro Independiente. Las obras competían por regiones, luego por provincias y finalmente se coronaba un ganador nacional. Así, el evento generaba un movimiento cultural y federal que daba visibilidad a las salas de las 14 regiones culturales de la provincia de Buenos Aires, con sus más de 20 elencos y 130 artistas que buscan mostrar su trabajo. 

Para estas festividades se selecciona un jurado especializado, se les da forma a proyectos, se ensaya y se muestra. Sin embargo, los dos últimos Premios Nacionales están vacantes: “Sería como medio ilógico hacer un gran festejo por el aniversario cuando en 2024 y 2025 no hubo fiesta nacional”, comenta Gastón.

“Desde Nación no hay demasiadas respuestas, económicamente todas las provincias estamos en la misma situación, cuesta conseguir los pagos y tampoco alcanzan porque hoy rinden menos”, lamenta Carrica, en referencia a la situación que el Instituto Nacional de Teatro Independiente (INT) sufre desde hace más de dos años, cuando se vio abatido por el Decreto 345/2025, que establecía la eliminación su autarquía y consejo directivo.

Si bien, la disposición fue derogada por ambas cámaras del Congreso en agosto del 2025, gracias a la lucha de la comunidad teatral argentina, el panorama no varió demasiado:Esto en la pandemia fue difícil, pero esta vez estamos con las puertas abiertas, pudiendo recibir público, pero se complica”, cierra Gastón. 

La cascada de la desfinanciación llega a la región

Para poder comprender el panorama actual, AUNO entrevistó también a Jazmín Spanarelli, actriz y dramaturga oriunda de Turdera: “El Instituto hacía que el teatro sea una cuestión federal, una defensa de todas las salas independientes. Ahora la nueva gestión del INT mide cuestiones meritocráticas o de cuánta gente va, cuánta gente no va. Cuando en realidad, cada sala independiente es un mundo”.

No es que la propuesta no sea de interés o que las personas no quieran venir al teatro, sino que no tienen el dinero”. Este último año y medio nos estamos dando cuenta que muchas personas no pueden acceder al precio de una entrada, súper económica comparado a espectáculos, por ejemplo, de Capital Federal. Lo que hicimos fue poner las entradas a la gorra y fue muy notorio el cambio: una función que tenía cero reservas o cero consultas, al anunciar que era a la gorra, de repente venían cincuenta, sesenta personas”, explica Spanarelli, también trabajadora del Teatro Las Nobles Bestias, de Temperley.

La autora y protagonista de “La reina de Turdera” definió al teatro independiente como “un lugar de resistencia total”. Es por esto que los centros culturales y teatros de la zona buscan maneras de salir adelante para no tener que cerrar sus puertas: “Intentamos darle mucho énfasis a las creaciones colectivas para poder abarcar un territorio más grande y una cantidad de público más amplio”. 

Con entradas más baratas o a la gorra, proyectos propios o propuestas gratuitas que nacen de los municipios como “Lomas en Escena” la comunidad trata de resistir para pasar el mal momento. Gastón muestra esperanzas en estos artistas que no bajan los brazos: “Están tratando de ver formas de, por lo menos, tener público para hacer funciones, para no tener que dejar de hacer, para tratar de sostener a pesar de todo”.

“Me parece necesario, importante, crear mundos posibles donde las cosas puedan resolverse o no de alguna forma y que eso se comparta con los demás”, cierra el telón Jazmín con la esperanza de un nuevo día de funciones y mucho más teatro independiente. 

21_05_2026
KA_MEM

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