Revisar el pasado para ilusionarse con el futuro

Luego de un comienzo dubitativo, el entrenador del “Taladro”, Julio Falcioni, logró acomodar ciertas piezas; evitó la zona de Promoción y ya empieza a delinear el próximo semestre. Para eso busca repetir ciertas fórmulas que le dieron frutos en su anterior etapa. “La idea del club es salir campeón. Pero para llegar, antes hay un camino. Pretendemos mantener la base de este plantel y reforzarlo en zonas puntuales”, explicó.

Mariano Verrina

Banfield y Falcioni se habían separado. Habían compartido una relación de casi dos años, mucho tiempo para la urgencia que domina la actualidad. Y había sido muy intenso, positivo para ambos, juntos llegaron a lo máximo, hasta que un día se separaron. La ruptura fue extraña, sin el cariño que ameritaba tantos buenos momentos vividos y con algunos cortocircuitos que reaparecerían tiempo después.

A partir de allí cada uno siguió su camino. El entrenador conoció a otros (clubes) pero nunca terminó de acomodarse y el recuerdo de la buena gesta conseguida le hacía sombra constantemente. Pasó por Independiente con una considerable cosecha de puntos pero con corto hilo en el carretel y después recaló sin mucha suerte en Colón y Gimnasia. El club también conoció a muchos otros (entrenadores) pero salvo en escasas ocasiones (el primer campeonato con Carlos Leeb y con Juan Manuel Llop) tampoco logró acercarse a aquellos buenos tiempos.

Hace poco Banfield y Falcioni se reencontraron. Antes habían tenido un par de acercamientos que no llegaron a concretarse y hacían pensar que el regreso era imposible. Pero llegó. Con una extraña reconciliación en la que ambos prefirieron olvidar todo lo que se habían dicho y optar por empezar una nueva etapa.

“En realidad nunca habíamos tenido inconvenientes grandes. Fueron algunas declaraciones cruzadas, pero nos sentamos con el presidente (Carlos Portell) y buscamos lo mejor para Banfield”, explicó Falcioni en diálogo con AUNO.

El retorno del entrenador a su vieja casa no fue sencillo. Encontró todo bastante desacomodado, los muebles corridos y una desprolijidad que no solía ser habitual cuando él estaba. Por eso le costó acomodarse, perdió un par de partidos que dejaron al equipo al borde de la Promoción y parecía no encontrar el rumbo.

“Entrar a mitad de camino nunca es fácil”, argumentó en relación a su abrupta llegada en la mitad del certamen, luego de que Jorge Burruchaga no logró enderezar el timón. “Por suerte pudimos resolver lo más complicado, que era sacar al equipo de la zona de Promoción”, sostuvo.

Para eso acomodó las piezas a su gusto. Con un plantel que no había elegido y con varios jugadores que no tienen las características de juego que a él más le gusta, intentó achicar sus pretensiones, de arranque, para luego empezar por el camino más sencillo. Se terminó la línea de tres en el fondo, volvieron los dos delanteros complementarios –uno bien de área y otro más habilidoso por los costados- y se armó un mediocampo con mucha dinámica.

“¿Sabés lo que pasa?, acá todos los técnicos tenemos que ser ‘sacapuntos’ porque si no te vas”, comenta con una sonrisa socarrona cuando se lo consulta sobre su estilo a la hora de dirigir. Y precisa: “En Olimpo, que fue una de mis primeras experiencias, conseguí buenos resultados y para muchos era un equipo defensivos. Después, en Banfield, aproveché las situaciones con pelotas paradas, que son una circunstancia más del juego, y hablaban sólo de eso…”, evoca con un dejo de rencor.

Tras evitar la Promoción, la mira está puesta ahora en el próximo semestre. Es cierto que al Clausura le falta un escalón pero el objetivo de Falcioni y de la Comisión Directiva es ir diagramando el futuro. Y para eso, qué mejor que mirar el pasado, revisar su anterior etapa en el club, y copiar la receta que tantos buenos frutos arrojó. “En cuanto a los resultados ojalá que podamos lograr lo que conseguimos la vez anterior. Pero no es fácil, antes hay un camino. Si mantenemos el plantel y lo reforzamos en sectores claves vamos a poder dar pelea arriba”, aclaró el director técnico y pasó la pelota para el lado de los dirigentes.

Lo que Falcioni pide tiene nombres y apellidos. Puntualmente tres: Cristian Nasuti, Walter Erviti y Santiago Raymonda. Al parecer los tres estarían cerca de seguir en el “Taladro”.

El defensor —su pase es de River y el 30 de junio vence el préstamo por un año— tuvo ofertas para ir a jugar al fútbol griego y las rechazó. Su idea es continuar salvo que llegue una oportunidad muy tentadora del exterior.

Erviti, en tanto, tiene contrato vigente con Banfield por dos años más, pero como no venía rindiendo lo esperado, los dirigentes pensaban negociarlo y dejar de pagar uno de los contratos más elevados. Ahora, la situación cambió, el jugador mejoró su rendimiento, el técnico lo quiere y el enlace está cerca de quedarse.

Lo de Raymonda parece más simple: si logra que Veracruz le extienda su préstamo —que finaliza por estros días—, por otro año, seguirá, en caso contrario, volverá a tierras aztecas.

La buena noticia para el entrenador es la compra definitiva de Sebastián Fernández, el primer gran acierto en esta nueva etapa como DT. “Cuando llegamos hacía ocho meses que Fernández estaba en el club y no jugaba, tenía pocos minutos. Le dimos la chance y por suerte rindió”, resaltó Julio César, que ve con buenos ojos la comparación del uruguayo con aquel Rodrigo Palacio, que bajo su conducción dio los primeros pasos en el fútbol grande. “Tienen características parecidas, ojalá pueda rendir como Rodrigo”, apuntó.

En cuanto a los refuerzos, no quiso soltar prenda. “Primero hay que esperar a ver qué pasa con los que están”, remarcó. Sin embargo, no negó haber sugerido el nombre de Ignacio Piatti, mediocampista que dirigió en Gimnasia y que podría ocupar el puesto que dejará libre Nicolás Bertolo, vendido al Palermo de Italia.

También buscan un hombre por el otro costado, el izquierdo: se habló de la vuelta del chaqueño Cristian Maidana, y en las últimas horas trascendió el nombre de Ricardo Gómez, el zurdo que se destacó en Gimnasia de Jujuy.

Sobre Daniel Bilos, otro viejo conocido, “Pelusa” marcó un freno: “El Flaco está haciendo un trabajo especial con el doctor del plantel y si evoluciona bien será uno más dentro del grupo. Pero estamos hablando de acá a seis meses, más o menos. Lo más importante es que logre recuperarse”, dijo en relación al problema ligamentario que el mediocampista arrastra desde hace varios meses.

El cierre inevitablemente remitió a su pasado en club. Vuelven a la mente las copas internacionales, los subcampeonatos y el equipo metido siempre en los puestos de vanguardia. Para superar eso, sólo resta un paso, el título.

“Y, es lo que queremos todos. La idea del club es salir campeón, ojalá podamos lograrlo. A nosotros nos facilitaría mucho el trabajo si se resuelve la continuidad de los muchachos que están ahora”, insistió, firmó y subrayó Julio Falcioni. En definitiva, a él, el tiempo y su experiencia en el club, le otorgan la razón.

AUNO-25-06-09
MV-LDC
deportes@auno.org.ar

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