Las hipótesis del incendio en el ENSAM

Hay tres versiones: que fue una “travesura” de alumnos, que fueron enviados por la gestión anterior y que el incidente se trató de “algo cotidiano” en ese establecimiento. Los alumnos descartan la primera, los directivos la tercera. AUNO habló con ellos.

La Escuela Normal Superior Antonio Mentruyt (ENSAM) sufrió en la noche del pasado sábado 16 un incendio que habría sido cometido por tres personas, según afirmaron varios testigos. Las versiones son varias. Algunas dicen que el fuego fue producido por alumnos del colegio; los alumnos se lo atribuyen a integrantes de la gestión anterior; y los directivos no lo consideran un simple “hecho delictivo” por parte de jóvenes alumnos, tal como se dijo en un primer momento. AUNO conversó con integrantes de esa institución y recogió las hipótesis que se manejan sobre el caso.

Desde el fin de semana pasado y a causa del incendio, la escuela está en reparaciones y no se dictarán clases hasta nuevo aviso; a esta situación se le sumó un paro de empleados auxiliares previsto para mañana, lo que podría complicar aún más el inicio de las actividades.

“Los bomberos nos dijeron que si no los hubiésemos llamado justo en ese momento, todo el colegio se prendía fuego”, declaró a esta agencia la directora de la Unidad Académica, María Susana Graneris. “Las llamas llegaban hasta la cintura de cualquier persona”, describió.

Según Graneris, la vicedirectora, Hilda Russo, la llamó alertándola del hecho y ambas se dirigieron a la institución. Mientras aguardaban a la Policía Científica para poder ingresar a la escuela, los bomberos detectaron otro foco de incendio en planta alta, que se sumaba al que se había visto en la baja. El incendio habría sido en una de las cabinas de planta inferior, pero luego las pericias indicaron que hubo otro en un aula más de ese nivel y otra aula de arriba.

Al ingresar a la escuela, Graneris y Russo tuvieron que cortar la luz para evitar cualquier nuevo foco de incendio ya que notaron que el lugar estaba completamente impregnado de polvo de extinguidor. Así fue que notaron que había una sola cerradura violada en una secretaría de la planta alta, donde todos los extinguidores estaban vaciados, aparentemente, por los autores del incendio.

En un primer momento, una vecina del lugar —que ante la consulta de este medio prefirió reservar su identidad— fue alertada por una gran explosión que creyó que había ocurrido en la puerta de su casa. Inmediatamente, “llamé a la vigilancia privada, y una vez que llegaron salieron a patrullar el lugar”, testimonió ante esta agencia.

“Vi la sombra de tres personas por el pasillo de las aulas que dan a (la avenida) Las Heras. Tratamos de alertar al sereno, que dijo no haber escuchado el estallido y no quiso abrir las puertas”, añadió.

El presidente del Centro de Estudiantes, Ramiro Manduca, hizo hincapié en una coincidencia que le pareció sugestiva: “Este hecho se produjo a un año de la asamblea que destituyó a las autoridades anteriores, sospechadas de corrupción y malversación de fondos; y también a un año de un hecho muy similar en el que desaparecieron legajos de la Asociación Cooperadora”.

“Quienes entraron sabían por dónde y sabían qué movimientos hacer. No se robaron nada de la sala de computación y hay una sola cerradura forzada —describió Ramiro—. Vaciaron previamente todos los matafuegos y dejaron sin agua los bidones. Era gente que sabía.”

En este sentido agregó que “no nos llamaría la atención que se vuelvan a repetir hechos delictivos a cargo de matones, como los del año pasado, vinculados a la ex directora (Magdalena Taboada)”.

Tanto las autoridades del Centro de Estudiantes como los alumnos que se encontraban en el lugar concuerdan en que tal vez esa sugestión por la fecha les hace creer que no fueron tres estudiantes, los que iniciaron el fuego. “Es mentira que los alumnos puedan hacer semejante daño a la escuela. Esto va más allá de una broma pesada de pibes que se les fue la mano”, coincidieron dos alumnos que acompañaban a Ramiro.

Padres, profesores y alumnos acompañan a la tarea de refacción y piden “que las autoridades del Consejo Escolar agilicen las obras y pongan más cantidad de serenos dentro del edificio para asegurarse de que esto no vuelva a suceder”, comentó a la agencia la madre de una nena alumna del nivel primario.

Según los directivos, la situación se normalizará cuando se limpie el material tóxico que contenían los extinguidores y pueda haber luz en todas las instalaciones.

LEF-AFD
AUNO-20-06-07

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