A 50 años del último golpe de Estado, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) aprobó por unanimidad un proyecto de reparación histórica de los legajos de ocho estudiantes y un funcionario que fueron detenidos y desaparecidos durante la dictadura cívico-eclesiástico-militar, en un acto simbólico que contribuye a la construcción de Memoria, Verdad y Justicia.
La iniciativa reconoce como estudiantes desaparecidos a Julio Molina, Pablo Musso, Ramón «Moncho» Pérez, María Cristina Bienposto, Jorge Antonio Brinoli, Rodolfo Ernesto Torres, José Nicasio Fernández Álvarez y Esteban Fernando Roldán, junto al funcionario Carlos Alberto Ocerín Fernández, quien se desempeñó en la casa de estudios entre 1974 y 1975.
A partir de esta iniciativa, en las hojas que dan cuenta del paso de los estudiantes por la Universidad figurarán como estudiantes desaparecidos, y de esa forma se reconoce que su trayectoria académica se vio interrumpida por el terrorismo de Estado.
«Ayer se cumplieron 50 años de la Dictadura Cívico Militar que instauró un plan sistemático de desaparición, de tortura y de exterminio, al que le cabe el significante genocidio«, expresó el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Gustavo Naón, impulsor del proyecto, quien agregó que gracias a un trabajo de investigación con las facultades y el Rectorado fue posible «comenzar a reconstruir su historia».

«Este no es un mero acto administrativo, sino que es un hecho político que se enmarca en el compromiso que tiene nuestra universidad en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia y hoy también es un acto de resistencia«, sostuvo Naón ante la reunión, en la que participaron representantes de todos los claustros, autoridades, docentes, nodocentes y estudiantes de todas las facultades.
Los nueve integrantes de la comunidad desaparecidos
Carlos Abel Ocerín Fernández fue funcionario de la Universidad entre 1974 y 1975 y fue detenido ilegalmente en la madrugada del 24 de marzo de 1977, en el domicilio de la calle Otamendi 209, Ciudad de Buenos Aires, por personal dependiente del Ejército Argentino.
Jorge Antonio Brinoli, conocido como «el Flaco», fue uno de los primeros inscriptos en la carrera de Ingeniería Agronómica en 1974, natural de San Francisco Solano, nacido el 1° de febrero de 1950, y desapareció el 30 de enero de 1978, cuando estaba próximo a cumplir 28 años.
José Nicasio Fernández Álvarez, apodado «el gallego Pepe», nació en La Coruña en 1949 y cursaba las últimas materias de la Licenciatura en Administración de Empresas en la UNLZ cuando desapareció el 9 de noviembre de 1976, momento en que también era activo militante del Centro de Estudiantes.
Julio Molina fue estudiante de la UNLZ, militante de la JUP, mentor y primer presidente de la Federación Universitaria de Lomas de Zamora (FULZ), y fue visto por última vez por su madre en los primeros días de octubre de 1977, luego de abandonar su casa en Temperley y cambiar su aspecto en repetidas ocasiones por razones de seguridad.
María Cristina Bienposto fue estudiante de Periodismo en la UNLZ y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), y el 24 de agosto de 1977 un grupo de tareas la secuestró en la intersección de las calles Pereyra Lucena y Williams, en Lomas de Zamora.

Pablo Musso, el mayor de cuatro hermanos de una familia obrera del Barrio La Perla de Temperley, ingresó en 1973 a la Facultad de Ciencias Sociales, militó en la JUP y fue delegado en la fábrica FIFA de Florencio Varela, hasta que en la madrugada del 25 de octubre de 1976 un grupo de tareas irrumpió en su domicilio de Triunvirato 425, Temperley, y se lo llevaron.
Ramón «Moncho» Pérez ingresó a la carrera de Administración de Empresas en la UNLZ en 1973, fue ayudante de cátedra y militó en la Juventud Comunista, y a las 4 de la mañana del 9 de noviembre de 1976 un grupo de tareas irrumpió en su domicilio cerca del Dispensario Municipal de Temperley, donde se encontraba junto a su mujer y su hijo Daniel, y se lo llevaron.
Rodolfo Ernesto Torres se inscribió en la carrera de Ingeniería Agronómica en 1976 y, por su compromiso político, debió mudarse y vivir en la clandestinidad con su pareja hasta que el 5 de septiembre de 1977 un grupo de tareas los esperó en su casa de Turdera y lo secuestró junto a ella.
Esteban Fernando Roldán, estudiante de Ingeniería Rural, fue secuestrado el 13 de abril de 1976 en Remedios de Escalada, Lanús, junto a su esposa Aída Cecilia Rodríguez, su hermano Miguel Ángel Roldán y su cuñada María Rita Giordano.
En la Comunidad UNLZ faltan 10
Hugo Hansen, de 23 años y militante de la Juventud Peronista (JP), es el décimo integrante de la comunidad UNLZ víctima del terrorismo de Estado, aunque su caso no forma parte de la reparación de legajos aprobada por el Consejo Superior: fue asesinado en 1974 durante la represión a una toma del edificio de Rectorado contra la intervención de la universidad, y sus compañeros lo recuerdan como «un tipo muy alegre y con gran corazón».
Foto de portada: UNLZ.
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