La creación de una reserva busca proteger a Santa Catalina de la explotación inmobiliaria

Según los autores de la propuesta, la idea es desalentar el parcelamiento del predio que pertenece a la Universidad de La Plata y conservar su potencial ecológico. Según el proycto, ese espacio es “vulnerable a descargas de residuos, fragmentación para emprendimientos, los intereses inmobiliarios y actos de vandalismo”.

El proyecto de ley que impulsa la declaración de “reserva natural” en unas 500 hectáreas del predio lomenses de Santa Catalina aguarda ser tratado en la Legislatura provincial. Entre sus puntos destacados incluye la creación de un Comité de Manejo de la Reserva, dirigido por representantes de las universidades nacionales de Lomas de Zamora (UNLZ) y La Plata (UNLP), y organizaciones sociales vinculadas a la temática ambiental.

El pedido, presentado en enero por el diputado del ARI y vicepresidente segundo de esa Cámara, Walter Martello, busca proteger la zona de la edificación con fines lucrativos.

El trabajo alerta que “dentro de las zonas urbanas, los espacio verdes resultan cada vez más escasos —las tierras en cuestión representa diez veces la extensión de la sumatoria del resto de los espacios verdes del partido— y vulnerables a descargas de residuos, fragmentación para emprendimiento, los intereses inmobiliarios, el deterioro de lo cercados perimetrales y actos de vandalismo”.

El relevamiento interdisciplinario, fundamento de la propuesta legislativa, fue realizado por un equipo de investigadores independientes y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLZ y recientemente fue declarada de “interés parlamentario”. En su argumento consigna que el área está conformada por más de 500 hectáreas de espacio verde y 25 de laguna, es el hábitat natural de 270 especies de seres vivos —entre aves, peces, mariposas y reptiles autóctonos— y acoge a la Reserva Micológica Carlos Spegazzini, además de a ambas casas de altos estudios.

Según explicó a AUNO el profesor Julio Medina, uno de los técnicos a cargo de la investigación, esas parcelas pertenecen al Estado nacional pero su tutela fue cedida a las autoridades de la UNLP, que edificaron allí dos laboratorios de investigación. La zona que resta sin edificar es ahora codiciada por varios emprendedores privados.

Así, por ejemplo, Medina y Martello confirmaron a esta agencia que existió al menos un proyecto “impulsado durante la gestión anterior del intendente Jorge Rossi a través de la Federación de Municipios” para erigir allí una planta de tratamiento de residuos urbanos.

Por otra parte, una firma privada pugna ante la UNLP por “unas 30 hectáreas para emplazar un polo industrial”, contó Medina, que sospecha de “muchas irregularidades” en ese proceso.

Y no serían las únicas: “Después que el Estado cedió la tutela a la UNLP —en la década de 1920— la universidad permitió que se construyera en esas tierras el Tiro Federal de Lomas de Zamora (TFLZ) y una fabrica militar de cobre”, contó el técnico.

Además agregó que este no es el primer intento de que el legislativo bonaerense dictamine una medida preventiva con el propósito de preservar los recursos locales: “Anteriormente se presentó un proyecto para declarar como reserva natural a la laguna Rocha” perteneciente al partido de Esteban Echeverría, pero su discusión y consiguiente aprobación naufragó en la burocracia oficial.

Es que ambas lagunas pertenecen a una misma cuenca hídrica, un sistema subsidiario del humedal bonaerense que conforman la cuenca Matanza-Riachuelo, pero su conexión “de no más de 2 mil metros de ancho se encuentra hoy interrumpida por la urbanización”, señala el análisis del equipo científico.

El documento insta en forma contundente a que “dejar de postergar la ejecución de las gestiones necesarias para que el predio cuente con las categorías de Reserva Natural y Sitio Histórico”, las cuales amerita por relevancia ambiental y “patrimonio cultural, productivo y socio-educativo”, concluyen los expertos.

GD-AFD-EV
AUNO-20-02-08
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