HIJOS y Madres de Plaza de Mayo escracharon a Groppi

El intendente, Alberto Groppi, que va por su reelección, fue escrachado por organismos de derechos humanos por su pasado como funcionario del gobierno militar.

La agrupación H.I.J.O.S junto a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo lideraron un escrache al intendente de Esteban Echeverría, Alberto Groppi, bajo la consigna “Groppi genocida”, por su vinculación con la dictadura militar, durante la cual ejerció el mismo cargo con la denominación de “comisionado civil”.
Los movimientos Libres del Sur y JP Evita también adhirieron a la marcha que comenzó en estación de Monte Grande a las 11.30 y se trasladó de manera pacífica hasta la puerta de la Municipalidad de Esteban Echeverría, al ritmo de canciones que entonaban un “yo sabía yo sabía que un facho gobierna Echeverría”, o “Groppi no seas caradura, vos fuiste intendente también en dictadura”.
Los manifestantes cortaron la calle Alem, en pleno centro comercial de Monte Grande, y mientras caminaban con banderas y carteles en alto, algunos de ellos repartían volantes donde explicaban que el intendente Groppi, quien busca ahora su quinta reelección, gobernó el distrito entre 1979 a 1983, período durante el cual funcionaron cinco centros clandestinos de detención.
Uno de los discursos más aplaudidos de los pronunciados frente a la municipalidad fue el de una joven representante del movimiento Libres del Sur, quien enumeró los cinco centros de detención que operaron en el municipio durante la dictadura militar, como el Centro de Instrucción Profesional de Aeronáutica (CIPRA ) y La Unidad Penal 3 de Mujeres de Ezeiza, entre otros.
La joven destacó la reelección de Groppi con la lista que acompañaba la candidatura de Luis Patti para la gobernación bonaerense en 2003, y el hecho de que se presentara a esta reelección con la lista que lleva como candidata presidencial a la senadora y esposa del Presidente, Cristina Fernández de Kirchner.
“Señora Cristina Fernández de Kirchner, si usted defiende los derechos humanos, ¿cómo es posible que un hombre como Groppi se presenta en su lista?”, exclamó la representante, y exhortó a “no votar a quien tiene las manos manchadas de sangre”.
Aurora Bellocchio, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, sostuvo en diálogo con AUNO que “cuando la gente tome conciencia y se entere de quién es este individuo (Groppi), no lo van a reelegir”.
Del otro lado de la estación de trenes de la ciudad, se ubica la casa del intendente Groppi, que debido a esta ocasión se encontraba custodiada por dos patrulleros, además de los vallados colocados en una esquina y otra de la cuadra donde se halla la residencia.
Bellocchio tildó esto de “ridículo”, y expresó que “en los escraches que se han hecho toda la vida y que las Madres acompañaron, jamás hubo violencia, no es nuestro estilo, ellos tienen ese estilo”, sentenció.
Otro discurso recibido con entusiasmo por los manifestantes fue el de Jorge Watts, quien sobrevivió al centro clandestino conocido como El Vesubio y pasó sus últimos tres meses de detención en la Comisaria 1 de Monte Grande, que fue otro de los cinco centros clandestinos que funcionaron en el distrito.
“Groppi es un genocida más”, denunció Watts, y agregó que “se debe hablar de una dictadura cívico-militar, y recordar que a Groppi lo pusieron acá por recomendación de la Iglesia, era lo que la dictadura llamaba ‘la cría del proceso’”.
Debido a su condición pasada de centro de detención, la Comisaría 1 de Monte Grande, ubicada frente al edificio municipal, permaneció rodeada por vallados, detrás de los cuales se vislumbró la presencia de numerosos oficiales de policía equipados con escopetas, cascos y escudos. De igual manera se custodió la municipalidad.
Al llegar a la puerta de la municipalidad, los marchantes se encontraron con las vallas y la presencia de la policía bonaerense, pero aún así no tuvieron reservas para gritar repetidas veces y a coro “¡asesino!”, mientras agitaban las manos con la vista enfocada sobre el edificio municipal.
La presencia policial tampoco impidió que escribieran con aerosol sobre un puesto de diarios la frase “Acá gobierna un genocida”, que fue, al igual que el graffiti con la leyenda “A donde vayan los iremos a buscar” pintado en las paredes de la estación, las marcas indelebles de la protesta.
En una ocasión anterior, la secretaria de Derechos Humanos, Sara Derotier de Cobacho, dijo poseer fotos en las cuales se veía a Groppi caminar por el centro de detención descubierto recientemente en el predio Transradio. Esta fue una de las pruebas que los marchantes también tenían en su poder, y una de las justificaciones de el escrache.

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