El viceembajador cubano visitó Fiorito

Vladimir Mirabal que dio una charla sobre educación y niñez ante jóvenes, miembros de ATE y maestras. Visitó las instalaciones de Che Pibe, su jardín de infantes y la “Casa del niño” que funciona como comedor y donde los chicos hacen talleres artísticos.

Julieta Romero

Lomas de Zamora, 2 septiembre (AUNO).- El viceembajador de Cuba, Vladimir Mirabal, visitó la fundación “Che Pibe” en la localidad de Villa Fiorito, Lomas de Zamora, donde habló sobre la realidad cubana, la educación y a la infancia: “Un niño puede tener una infancia feliz sin tanto celular, play station y chiches. En Cuba se puede ser feliz con muy poco”, definió y aseguró que le alegra saber que “existen colectivos con un corazón lo suficientemente sensible como para darle luz y esperanza a ese lugar”.

Mirabal enfatizó en la importancia de la educación desde la más temprana edad porque, según dijo, lo que se busca en Cuba es “brindar herramientas para entender la realidad” para que de esa manera el joven “siempre sea un luchador”.

Asimismo, parafraseó al héroe nacional cubano José Martí al asegurar que “la única manera de liberar a un pueblo es a través de la educación”.

Por otra parte, aseveró que fue un “honor” haber visitado la fundación Che Pibe: “Ustedes hacen una pequeña revolución dentro de una sociedad que tiene los problemas inherentes al capitalismo”, destacó Mirabal, sobre la apuesta a la educación y formación de los niños y jóvenes, en esa organización.

Che Pibe, es una fundación que tiene aulas donde los niños están separados por edades y turnos y por las que pasan aproximadamente 700 chicos por día. Se trata de un “espacio de promoción a la creatividad pero su fin no es la contención”, explicó uno de los trabajadores sociales del lugar Federico Defranchi.

Durante la visita del diplomático cubano, en el salón principal de la fundación se armó un círculo con pequeñas sillas y mientras los presentes compartían mate con “libritos” de grasa, el diplomático explicó un poco sobre la historia de su país, desde la conquista española hasta la revolución de enero de 1959 y el bloqueo económico estadounidense.

“Estados Unidos desprecia a los países pobres del tercer mundo. La revolución nos ha traído muchísimos problemas pero al mismo tiempo muchísima felicidad”, aclaró Mirabal con un conocido acento caribeño y desmitificó algunas ideas sobre Cuba.

Por ejemplo, aclaró que allí “hay elecciones que son democráticas aunque no respondan a la lógica burguesa”, que se trata de diputados que “no cobran un salario” por su función y son elegidos por sus propios vecinos.

Otro punto que buscó esclarecer fue que el sistema capitalista en Cuba “no tiene asidero”, “no tiene consenso”, pero admitió que al pueblo “le gustaría tener más cosas” y que deben desarrollar un “socialismo mejor seccionado que llegue de igual modo a todos, cosa que no es fácil”.

Al finalizar la jornada, muchos realizaron preguntas acerca del estilo de vida cubano, la alimentación y los precios de la comida. Uno de los jóvenes presentes interrogó: “¿A cuanto está el pancho?”

“No sabría decirte, en Cuba no existe la cultura del pancho”, contestó Mirabal, entre las carcajadas del público.

JR-AFD
AUNO–02-09-12

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