Diseñan un transporte seguro para combustibles radiactivos.

El envase surgió del trabajo cojunto del personal de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y del INTI

Lomas de Zamora, octubre 18(AUNO).- El Centro INTI-Envases y Embalajes, desarrolló a pedido de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), un contenedor destinado a transportar líquidos peligrosos.

Este proyecto fue pensado con el fin de transportar soluciones acuosas de nitrato de uranilo con uranio enriquecido al 20 %. Esta sustancia, como todo material radiactivo, es clasificada como peligrosa desde el punto de vista de su manipulación, aunque se trate de un producto con baja actividad.

El embalaje sería utilizado para trasladar dicha sustancia desde el Centro Atómico Ezeiza al Centro Atómico Constituyentes. Allí, se incorpora a la línea de fabricación de combustibles nucleares para los reactores que opera la CNEA, los cuales están destinados básicamente a la producción de radioisótopos de uso industrial y medicinal, y a ensayos y estudios de distintos tipos de materiales.

El encargado del sector INTI-Envases y Embalajes, Pablo Maiorana comentó a AUNO que la entidad esta abierta “a cualquier persona o institución que requiera de sus servicios, en este caso fue la CNEA quien requirió a sus técnicos y equipo”.

El diseño del embalaje, que fue provisto por el organismo solicitante, se compone de un contenedor primario que consiste en un bidón de poliuretano de alta densidad (PEAD) con una capacidad de 25 litros y cuyo objeto es alojar la solución de uranio a transportar. Con el auxilio de piezas de inmovilización adecuadas el bidón encaja dentro de un tambor hermético, conformando el sistema de contención del cual el líquido no escapa aún cuando el conjunto fuese sometido a un fuerte impacto, como el que puede darse en un accidente.

De acuerdo a los requerimientos establecidos por las normas nacionales e internacionales de transporte de sustancias radiactivas liquidas, un bulto de este tipo debe resistir, además de otros ensayos mecánicos, una caída libre desde 9 metros (condición hipotética de accidente) sin que se produzca derrame del líquido, lo que implica que el bidón plástico podría llegar a romperse pero asegurando que la totalidad del líquido se mantenga dentro del denominado sistema de contención.

Posteriormente, se realizaron pruebas de calificación del diseño en presencia de inspectores de la Autoridad Regulatoria Nuclear, organismo regulador del transporte radiactivo, sometiendo un grupo de unidades prototipo a numerosas caídas libres desde 1,2 y 9 metros.

“Nosotros ya habíamos realizado en el INTI los ensayos de vibración, compensación estática y de penetración, obteniendo en todos resultados satisfactorios” remarcó Maiorana.

Posteriormente, AUNO entrevisto al ingeniero a cargo de la CNEA Oscar Novara que se mostró muy satisfecho por “el trabajo en equipo” que se hizo en colaboración con los técnicos del INTI.

Novara destacó que por ahora “el objetivo esta cumplido, que es el transporte de Ezeiza al Centro Atómico Constituyentes” para luego agregar que “en el caso que interese a otros países, estamos dispuestos a conversar”.

AUNO 18-10-11
GRB-CAS

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