De Lomas de Zamora a Telefé: Carolina Bisgarra, una comunicadora multifacética que no olvida sus raíces

De rebelde en el colegio a locutora nacional, periodista y movilera, Carolina Bisgarra fue construyendo un recorrido marcado por distintas experiencias y oportunidades. Nacida y criada en Lomas de Zamora, cuenta cómo fueron sus primeros pasos en los medios y el camino que la llevó hasta el programa de Verónica Lozano.

Por Karen Allan

De ser una rebelde en el colegio, a recibirse con honores del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) como locutora nacional, Carolina Bisgarra, nacida y criada en Lomas de Zamora, descubrió su vocación a los “veintis” y hoy brilla como movilera en el programa de Verónica Lozano: “Yo me siento una afortunada, una agradecida, una bendecida”, expresó, en diálogo con AUNO.

Pero, lejos de ser suerte, se trata de una historia de perseverancia y tenacidad. Su primer trabajo formal se remonta a la pandemia cuando, tras varios años de búsqueda laboral, un 25 de diciembre encontró una oferta que le cambió la vida para siempre: buscaban una columnista mujer de policiales para un canal de televisión. Sin dudarlo (y sin saber que se trataba de un programa nocturno para el canal Crónica), mandó su currículum: “No era una especialista, pero me vendí como tal”, admitió Carolina al recordar su primera experiencia frente a cámara.

Hoy, se dedica a investigar, escribir y producir notas policiales, un rol que ocupan pocas mujeres. Esta asimetría, explica, la sintió desde el minuto uno: «Hay una mirada, un prejuicio por ser mujer, de ‘¿A ver qué tenés para decir?’. Los errores no se nos dejan pasar tan fácil», reflexionó.

Sin embargo, esto no fue un impedimento para su vocación. Carolina no teme caminar por los barrios del conurbano para comunicar los problemas de la gente y darle voz a quienes pueda, ya que se considera “una persona con calle, con una conexión” y con “otra sensibilidad” que le “dió el conurbano”. Para ejemplificar, recuerda una anécdota en uno de los móviles: “Mis compañeros me miran y me dicen ‘¿nos vamos?’ Y yo dije ‘pero, ¿por qué?’ Claro, cuando nos fuimos vi que un chabón había sacado un arma, nos apuntaba, amenazante”.

El oficio de buscar y contar historias

También, hace unos años comenzó a cubrir historias de forma independiente a través de vivos en sus redes, que alimenta gracias a una comunidad de seguidores que crece cada día más, y la contacta para hacerle llegar sus historias. “Tengo la gimnasia de todos los días entrar a Facebook, buscar palabras clave o entrar a grupos de vecinos de cualquier localidad del conurbano, siento que en esos lugares hay oro en polvo.”

Así, Carolina divide su semana entre el periodismo independiente, la producción para SM noticias, el medio digital de su pareja, la cobertura de casos policiales y su rol como notera “de color” en CortáxLozano. “Es trabajo y siempre bienvenido sea. Este año me tocó hacer muchas notas de tipo Gran Hermano, de las que no reniego para nada, porque me encanta el programa”.

De “tiro al aire” a recibirse con honores en el ISER

Carolina explicó a AUNO que “en la secundaria era un tiro al aire, era muy rebelde, muy liera”, pero luego le pasaron “cosas muy fuertes a nivel historia de vida” por lo que su “personalidad cambió” y pasó “de ser la barrilete a querer ser la mejor en todo, algo idílico, algo imposible”. 

Le tomó dos intentos aprobar el examen de ingreso, pero una vez adentro, admitó: “Quise ser la mejor alumna, recibirme con honores y lo conseguí porque fue con mucho sacrificio, fue algo que busqué, me costó, pero me quemé las pestañas”.

Este amor por la radio también nació producto de una pasión heredada de su papá quien “siempre fue un tipo de radio, comentarista en el club Los Andes”, del cual Caro también es hincha y, aunque falleció hace 13 años, pudo estar presente en su primer programa de radio local. Otra figura indispensable fue su mamá quien la contuvo y la esperaba con comida cuando volvía muy tarde de sus primeros trabajos en Varela: “Yo a mi mamá le debo todo, fue el apoyo que siempre me sostuvo de pie”. 

A ese acompañamiento también se sumaron otros gestos que Carolina recuerda con cariño, como el de los colectiveros de Lomas que la dejaban en la puerta de su casa aunque ahí no hubiera parada porque “sabían que era de noche y que era piba”.

Para Carolina, esas ayudas fueron fundamentales para poder avanzar: “Siempre tiene que haber algún tipo de ayuda para aquellos que no tienen las mismas posibilidades. Yo cobré la ‘Beca Progresar’ y eso me permitió poder comprar los apuntes”, señaló la periodista. Y agregó: “La educación pública fue la única que me dio la herramienta para poder recibirme, formarme”.

De Chiche al Indio: cuando lo profesional también se vuelve íntimo

En sus pasos por Crónica, Caro conoció y compartió piso con el reciente fallecido conductor Chiche Gelblung a quien recuerda como “un tipo muy tierno, humano y profesional, adicto al trabajo y que siempre estaba “en tema”. “Me daba el espacio, halagaba mi trabajo, para mí eso fue una validación, porque era una eminencia”, recordó con ternura.

En este polifacético recorrido laboral, Carolina también recuerda cuando tuvo que cubrir el fallecimiento del Indio como movilera, pero también como ricotera: “Esa mañana me desperté llorando a mares. No había duda, había que ir a Parque Leloir, era una manera de calmar el dolor”. 

“En ese momento, la misa, cobró sentido”, reflexiona Caro, sin olvidar que, aún con “una sensación de orfandad”, en el momento en que llegó al lugar del encuentro, el tiempo se detuvo: “Te calma un poco el dolor encontrarte en lo colectivo disfrutando de la música que es eterna. A mí toda esa gente agitando por él me abrazó, me contuvo y me consoló.”

7.10.2026
KA_MEM

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