¿Cuánto cuesta tener una casa?

Una familia tipo (de cuatro personas) necesitaría al menos 800 pesos para alquilar una casa o un departamento en un barrio alejado de la zona céntrica de una ciudad del sur del conurbano bonaerense. Y si ese mismo esquema de mamá, papá, nena y nene quisiera comprar una pequeña vivienda o un lote con una […]

Una familia tipo (de cuatro personas) necesitaría al menos 800 pesos para alquilar una casa o un departamento en un barrio alejado de la zona céntrica de una ciudad del sur del conurbano bonaerense. Y si ese mismo esquema de mamá, papá, nena y nene quisiera comprar una pequeña vivienda o un lote con una casa precaria necesitaría por lo menos 28 mil dólares porque, claro, los valores de las propiedades cotizan en moneda norteamericana.

En el caso de la compra, a ese monto deben sumársele el costeo de los gastos por certificados, sellado del contrato y comisión de la inmobiliaria y escribanía, que oscilan entre 1 y el 5 por ciento del total del alquiler, respectivamente.

Ahora bien, quien intente tener una casa propia debe saber que las posibilidades se acotan aún más para el que no tiene un trabajo fijo, está “en negro” o simplemente cuenta con un salario por debajo del mínimo, con el que debe mantener a su familia.

No sólo los altos precios condicionan, sino que las posibilidades de obtener dinero a través de un banco público o privado. Por ejemplo, para obtener un crédito hipotecario se requiere fundamentalmente que el trabajador tenga su situación laboral regularizada, es decir que esté “en blanco”. Las cuotas del préstamo no pueden superar el 30 por ciento del sueldo, motivo por el cual la ecuación es básica: cuanto menor sea el suelo, menor será el préstamo.

Una persona con un salario de 3 mil pesos por mes recibiría un promedio aproximado de 50 mil pesos a devolver en cuotas mensuales durante diez o 20 años. No obstante, ese monto no permite cubrir la totalidad de la compra, pues el préstamo cubre el 80 por ciento del valor del inmueble.

Pero para quien no pudo ahorrar ni conseguir un préstamo, la otra opción es el alquiler, cuyos requisitos también tienen sus complicaciones, si es que se elige el camino legal.

Quien pretenda ser inquilino, como trámite inicial deberá ser solvente y entregar por adelantado un mes de pago y otro de depósito, que equivalen a dos meses de alquiler.

Además, deberá contar con una garantía propietaria, es decir la escritura de una casa que no este en sucesión. Y, obviamente, costear los gastos de los certificados de esa garantía, del sellado del contrato y la comisión de la inmobiliaria, el 1 y el 5 por ciento del total del alquiler, respectivamente. Es decir, que si se suman los gastos de un alquiler de 800 pesos mensuales, la persona debería abonar en primera instancia alrededor de 3 mil pesos.

El acceso a una vivienda forma parte de las necesidades básicas de toda persona, además de ser un derecho humano reglamentado a nivel nacional e internacional. La posibilidad de ejercerlo por la vía legal, es otra cosa. Y quienes no cuentan con los recursos para transitar ese camino, reclaman su derecho como pueden y dentro de sus alcances.

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RCI-AFD
AUNO-28-11-08
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