¿Qué ocurrió en La Noche de Lápices?

Entre el 16 y el 21 de septiembre de 1976 una decena de adolescentes fueron secuestrados de sus casas en La Plata. Chicos y chicas de entre 16 y 18 años fueron arrancados de sus hogares, y de sus familias, por un grupo de tareas del batallón de inteligencia 601 del ejército a cargo del […]

Entre el 16 y el 21 de septiembre de 1976 una decena de adolescentes fueron secuestrados de sus casas en La Plata. Chicos y chicas de entre 16 y 18 años fueron arrancados de sus hogares, y de sus familias, por un grupo de tareas del batallón de inteligencia 601 del ejército a cargo del General Ramón Camps. Este fatídico crimen de lesa humanidad pasó a la historia como La Noche de los Lápices

“Dieciséis de septiembre, día de brujas para cazar peronistas”, le dijo Maria Claudia Falcone a su tía abuela. Hacía referencia a los 21 años del levantamiento en Córdoba. Los orígenes de la Revolución Libertadora que culminaría en la caída del gobierno constitucional del General Perón.

Claudia sería una de las secuestradas esa madrugada, una oscura premonición. Estaba junto a Maria Clara Ciocchini en el departamento de esa tía abuela, Rosa. Más tarde esa misma madrugada la patota del Circuito Camps también se llevó a Daniel Racero que se había quedado por seguridad en el departamento de su amigo Horacio Ángel Ungaro. A esa misma hora otro grupo de tareas se llevó a Claudio de Acha de su casa de diagonal 73. Finalmente a las 5:30 de la mañana secuestraron a Francisco Lopez Muntaner, el último de ese día.

Emilce Moler y Pablo Díaz son los dos sobrevivientes y los que dieron testimonio sobre esa noche.

 A Emilce se la llevaron la madrugada del 17 de la casa de sus padres. “Quédate en casa, es más seguro y no tenes nada que esconder”, le había dicho su padre. Un ex comisario inspector retirado de la Policía Bonaerense.

A Pablo en cambio se lo llevaron el 21, una semana después. Había estado escondiéndose en la heladera de una estación de servicio en la que trabajaba su amigo Claudio de Acha.

Los jóvenes pasaron por la Brigada de Investigaciones de Quilmes, el Pozo de Quilmes. Luego fueron trasladados al pozo de Banfield otro centro clandestino de detención que funcionaba en la Brigada de Investigaciones de Banfield,  también parte del Circuito Camps. Allí fueron torturados.

El tiempo se detuvo para seis de estos chicos de clase media de La Plata. Congelados para siempre en una juventud eterna de lucha estudiantil por un mundo mejor. “La adolescencia es la síntesis de todo, te marca para siempre” dice Pablo.

AB-AFD

AUNO-15-09-2026

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