Desalojaron a 85 familias de una toma en Monte Grande

Se trata de vecinos de El Jagüel que exigían “viviendas dignas” y ocuparon un terreno lindero a un cementerio. La policía avanzó contra ellos “con una orden de desalojo sin firmar”, denunciaron los delegados, para quienes la comuna “prometió soluciones y terminó enviando a la infantería y la montada”.

Juan Relmucao

Lomas de Zamora, marzo 30 (AUNO).- Al menos 85 familias de Esteban Echeverría que habían tomado un terreno lindero al cementerio Parque Manantial de Monte Grande fueron desalojados hoy por la Policía Bonaerense en un procedimiento “ilegal” que se sostuvo, según denunciaron, “en una orden de desalojo sin firmar”.

“El operativo fue una vergüenza —aseguró la vecina de El Jaguël y representante de la toma Karina Moreyra— nos dieron una orden de desalojo sin firma en la que no figuraba el dueño de los terrenos y hasta le pusieron una Ithaca en la cabeza a una mujer que tenía a su nena en brazos y no quería dejar la casilla”.

La delegada detalló, que hasta el predio ubicado en la esquina de las calles Séneca y Toledo, llegaron “cien policías de todas las comisarías del partido más agentes de Infantería y de la Policía Montada”, y denunció que el Ejecutivo comunal “no cumplió con su compromiso de darle una respuesta a tanta gente que ahora termina en la calle”.

Moreyra se refirió al acuerdo que los delegados de las familias habían firmado hace semanas con el subsecretario de Tierra y Vivienda de Estaban Echevería, Gustavo Cañete. Durante esa negociación “la municipalidad prometió entregar colchones y materiales de construcción para los vecinos”, remarcó.

Al momento de ser contactada por AUNO, mientras un camión de la municipalidad era cargado con las pertenencias y los restos de las casillas derrumbadas por los policías, Moreyra estaba por definir “dónde van a pasar la noche las personas con chicos que no tienen donde ir”.

Es que la toma, siempre según la delegada barrial, se originó porque decenas de vecinos del barrio Santa Isabel no podían costear los alquileres de las “piecitas” donde vivían “amontonados” con sus hijos. Por esa realidad, a principios de febrero las familias entraron a un terreno adyacente al cementerio Parque Manantial desmalezaron, desratizaron y empezaron a repartirse lotes, chapas y tirantes.

Si bien al principio los vecinos lograron que funcionarios municipales se comprometieran a resolver la falta de vivienda que provocó en la ocupación, luego las promesas fueron incumplidas y los llamados, ignorados, y la toma continuó su desarrollo hasta que la policía se presentó hoy a primera hora y dio plazo hasta las 18 para que los terrenos fueran abandonados.

“La gente se va con las manos vacías —se lamentó Moreyra—, no sólo le tiraron su casita sino también todo lo poco que se habían podido comprar, porque acá nos organizábamos entre todos para comprar la comida, hacer una olla popular, mantener limpias las tierras. ¿Dónde va a pasar las noches y cómo va a hacer con la comida una mamá con cinco chicos que no tenga familiares cerca?”

Esa y otras urgencias serán expuestas en una nueva negociación propuesta por la comuna recién después del desalojo, que los vecinos mantendrán con el subsecretario de Tierras y otros funcionarios en el Palacio Municipal.

JJR-AFD
AUNO-30-03-15

Dejar una respuesta