«La Guardería»: las voces de una infancia atravesada por el exilio y la militancia

A 50 años del golpe militar en Argentina, la directora Virginia Croatto presentó en la UNLZ el documental que recupera las historias de hijos de montoneros que vivieron su niñez en una casa secreta de La Habana.

A 50 años del golpe militar en Argentina, un documental recupera las distintas voces de hijos de montoneros que estuvieron exiliados durante su infancia en La Guardería, un sitio secreto en La Habana, en Cuba. «La cámara permitió que podamos hablar de estas cosas de otra manera», explicó la directora de cine Virginia Croatto durante la presentación de la pieza realizada el pasado miércoles 22 de abril en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), como parte del ciclo de cine por la memoria.

En el Auditorio Rodolfo Walsh, el silencio se apoderó de la sala cuando comenzó el documental con el diálogo entre un hijo y su padre. Entre el público surgieron las preguntas, mientras se desplegaba una de las tantas historias atravesadas por el miedo y la nostalgia que vivieron los montoneros junto a sus hijos durante la contraofensiva de fines de 1979. Ante esa decisión, muchos debieron dejar a sus niños al cuidado de otros compañeros, en “un lugar muy secreto” por aquel entonces. 

«La verdad costó un montón hacerla: tardé como 10 años«, reveló Croatto sobre La Guardería, que se estrenó en 2015. Explicó además que intentó plasmar «su recorte de realidad» en una historia que es «más colectiva que personal». Al momento de recolectar testimonios, la directora se encontró con quienes no quisieron hablar, pero la cámara permitió que muchos otros volvieran a recordar «estas cosas de otra manera», indicó.

Croatto llegó a La Habana junto a su hermano mayor y su mamá después de la muerte de su padre Armando durante un operativo militar en 1979. Ella destacó que su madre «era la de todos» durante los cuatro años que pasaron allá. «Tenía una foto carnet de mi papá debajo de la almohada y la rompí sin querer. En esa época, las fotos eran todas en papel, había pocas y nosotros teníamos menos que todo el mundo porque era peligroso. Tengo ese recuerdo porque no tenía nada de mi viejo casi», rememoró.

A pesar de la nostalgia por volver a la Argentina, Croatto consideró que «vivir en Cuba fue un privilegio». Regresaron en diciembre de 1982, aunque «no estaban dadas las condiciones». Incluso, poco después, llegó a desear radicarse de nuevo en La Habana. «La Guardería pasó a ser un lugar añorado», indicó. Sin embargo, no pudo entrar nunca más. Hoy, es una sede del Ministerio del Interior del gobierno cubano.

AUNO-24-04-2026

CS-MB

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