Una granja en cada escuela

Un grupo de profesionales voluntarios instala granjas en escuelas rurales del interior del país y entrega materiales de trabajo gratuitamente

Por Adrián Figueroa Díaz

(AUNO-TERCER SECTOR*) Con la actitud de “ponerle el pecho” a la realidad que viven las familias más empobrecidas del interior del país, un equipo de periodistas, médicos y abogados se encargan de instalar granjas en las escuelas rurales. La iniciativa no sólo busca mejorar las condiciones de los establecimientos educativos, sino también que los alumnos tengan una salida laboral cuando terminen sus estudios y colaboren con el desarrollo de sus pueblos.
“Nos cansamos de leer los problemas y no hacer nada… Más allá de las notas que uno pueda escribir, no hay que quedarse solamente en la crítica” Hay lugares donde no hay que donar nada sino empujar, dar semillas y generar una cultura de trabajo a futuro para los estudiantes”, explicó a AUNO-Tercer Sector el periodista que se puso al frente del grupo de trabajo, Alfredo di Vicensi.
El programa “#732;Un surco por familia”#8482; nació luego de que un paneo por varias escuelas rurales mostrara la crisis social y económica que padecen los pueblos más alejados de los centros urbanos.
El trabajo inicial consiste en el contacto con las escuelas de todo el país que estén interesadas en aplicar la metodología. Luego, los miembros del grupo se trasladan al lugar y capacitan a padres, alumnos y maestros sobre tareas de siembra, a la vez que tramitan la entrega de semillas, herramientas y alambrados para que los animales no perjudiquen el sembrado.
Como aporte adicional, durante el resto del año se organizan en la Capital Federal peñas para obtener productos -como harina, azúcar y aceite”#8221; que pueden producirse en las provincias pero que, debido a la cadena de producción que ello exige, se las envía en paquetes desde la ciudad.
Los emprendimientos nacen en todas partes. La Universidad de Santiago del Estero propuso la elaboración de alimento balanceado para conejos, lo cual facilitaría la cría y venta de esos animales. En Corrientes, se está trabajando para la apertura de un apiario y la fabricación de los núcleos para los colmenares. Y en Tierra del Fuego, desde una escuela especial, se elaboró un proyecto de hidroponía (cultivo sin tierra).
Hasta el momento más de seis mil familias de siete provincias recibieron los beneficios del programa. “Luego irán surgiendo más. La idea es que el grupo pueda ser intermediario de la potencial ayuda de gobiernos y empresas, con la gente”, explicó Di Vicensi.
Las Granjas-Escuelas buscan incorporarse en todos los pueblos del país. Los responsables presentaron el plan a las autoridades de los ministerios de Educación y de Desarrollo Social. Del primero no hubo respuesta “#8220;según explicó Di Vicensi- y con el segundo existe la posibilidad de que se haga un convenio para financiar microemprendimientos (tal como lo propone un programa oficial) que dé continuidad laboral a los chicos y sus familias.
La idea es que estudiantes universitarios, agrotécnicos o nutricionistas, hagan pasantías en esos lugares dictando los cursos de capacitación y tomando contacto con el país. Di Vicensi destacó que se busca “que (el programa) esté incluido en la currícula de las carreras”. Que las pasantías sean trabajos sociales como éstos y que se extienda a maestros, alumnos y familias.
Hasta el momento son pocas las instituciones porteñas que respondieron a la convocatoria. En este sentido, el periodista marcó la diferencia entre el estudiante porteño y el de una provincia: “En el interior es muy distinto. Lo jóvenes de las universidades tienen una visión más comprometida con su comunidad. Sería bueno que eso pasara en Buenos Aires, pero no nos llaman” para aplicar el programa.
El proyecto también se presentó a las Secretarías de Agricultura y Educación de Río Grande do Soul, en Brasil. “El chico que trabaja en una granja, cuando sea grande no se va a olvidar que hizo una huerta y comió de ella”. Desde las aulas escolares, los encargados de Un Surco por Familia instruyen. Y desde la huertas y corrales asesoran sobre la forma en que se puede producir en un medio rural. No apunta a lo comercial. “Ayudar no es caro “#8220;asegura Di Vicensi-. Esto no es cuestión de dinero”. Y aún así, es una buena inversión.

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Cómo comunicarse:
Proyecto Granja Escuela: Teléfono:15-5606-4553.
Correo Electrónico: granjaescuela@argentina.com
Internet: www.perteneser.com.ar/granjaweb

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