Un techo contra la impunidad

Una ONG abrió su sede para dar un techo a quienes llegan desde el interior a denunciar casos de impunidad y no tienen un lugar donde alojarse durante el plazo en que realizan los trámites.

Por Daniela Bordón

(AUNO-Tercer Sector*) Puede tratarse de alguien que perdió a un ser querido en un accidente de tránsito, o bien de un caso de mala praxis. Pero todos tienen en comun la sombra de la impunidad que en algún momento oscurece el camino de las causas judiciales, tornándolas en una suerte de laberintos para las víctimas. Este es un cuadro que se repite en diferentes regiones del país y que conocen muy bien en la agrupación Familiares y Amigos de Víctimas en Lucha Contra la Impunidad en Democracia (Favelcid). La organización decidió dar un hospedaje solidario a quienes llegan a la Capital Federal desde otras provincias para agilizar los trámites judiciales o bien interiorizarse sobre la marcha de sus causas.
Lo dice el saber popular y lo repite Lilia Saavedra, la presidenta de la entidad: “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”. Por eso, es frecuente que lleguen desde muy lejos con sus denuncias y carpetas de documentación para ampliar las posibilidades de obtener justicia, según explica a la Agencia AUNO. “Suele pasar que deban quedarse dos o tres días, y como no tienen recursos ni donde alojarse pasan ese tiempo deambulando por la ciudad”, grafica Saavedra. Frente a ese cuadro, la ONG resolvió hacer un lugar en su sede del barrio porteño de La Paternal y así darles un techo.
La Trinchera, tal es el nombre elegido para la iniciativa, estará abierta a quienes sean familiares de víctimas de casos de impunidad. “Los más habituales enumera la presidenta de Favelcid son accidentes de tránsito, casos de gatillo fácil, violencia social, mala praxis y violaciones”. Estos últimos se caracterizan por el bajo índice de denuncias, ya que las cuestiones culturales presionan sobre las víctimas. “Hay un miedo muy grande a las represalias en caso de que las investigaciones avancen, no toda la gente denuncia, son muy pocos los que se animan a hacerlo”, afirma Saavedra.
Este es el miedo que la entidad trata de desterrar, a través de “charlas, foros y congresos. El tema es aprender a denunciar”. Ese camino fue el que recorrieron quienes hoy están agrupados en Favelcid. “Fuimos conociéndonos”, resume hoy la dirigente. Detrás de esa síntesis, está es la historia de madres y padres que fueron encontrándose al coincidir en varias marchas para pedir justicia. “Todos teníamos ganas de organizarnos y de hacer propuestas”, recuerda la mujer. En 2002 comenzaron a agilizar los trámites para formalizar la ONG y así consiguieron el departamento de la sede, cedido por el Gobierno de la Ciudad. Allí, Avenida de los Constituyentes 2793, 1º piso ‘A’, concurren abogados y psicólogos a prestar su colaboración. Tienen dos habitaciones con seis camas en total, un baño y una cocina amplios y un living grande, donde mudaron la oficina para abrir las puertas a quienes lo necesitan.
“Todavía nos faltan muchas cosas. El problema es que al tener la personería jurídica en trámite nos cuesta acceder a subsidios y no podemos tener una cuenta bancaria, por ejemplo”, cuenta Saavedra. Aunque parezca un trabajo de hormiga, van cosechando sus logros. Favelcid es parte de la Red Nacional de Familiares de Víctimas del Tránsito, y como tal participó de una reciente jornada parlamentaria que se hizo en el anexo del Congreso. Esta actividad surgió “del compromiso de Derechos Humanos de la Nación de colaborar con víctimas de accidentes de tránsito. Nos proponen formar una comisión veedora de leyes para ver cómo transformar las propuestas de los familiares en proyectos de ley”, junto a diputados y senadores.
Al mismo tiempo, proyectan impulsar una campaña para que la problemática del tránsito se incluya desde el nivel inicial en el sistema educativo. Según refirió Saavedra, ya tienen prevista una reunión con el ministro de Educación, Daniel Filmus, donde verán como trabajar en conjunto sobre el tema y así afinarán los detalles de la iniciativa.
Mientras tanto, siguen trabajando casi de persona a persona. “Hablamos con la gente del barrio, porque se puede ayudar a que la Justicia empiece a funcionar mejor”, afirma la titular de la ONG. Esa acción tiene focos definidos. Se trata de “mover las causas, hay que estar constantemente sobre ellas, no debe esperarse. Tienen que saber que un juez o un fiscal tienen la obligación de atenderlos: hay muchas familias que directamente no les conocen la cara. No tienen abogados, porque se confunde la figura del fiscal. El es representante del Estado, no de la víctima”, subraya.
“Cuesta mucho reconoce Saavedra. La gente no reclama por falta de conocimiento. No saben que hay organizaciones que se dedican al tema, los abogados en varios casos les cobran y no hacen su trabajo”. Pese a las dificultades, la mujer concluye: “Se pueden hacer cosas desde la unión”.

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Cómo contactarse:
Favelcid: 15-4158-9075. Correo electrónico: transitoporlavida@yahoo.com.ar
liliadelvalle@hotmail.com
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Agencia Universitaria de Noticias y Opinión
Revista Tercer Sector

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