Se extiende el reclamo de cobertura para los tratamientos de infertilidad

Algunas provincias ya lo han aprobado, otras lo analizan, pero a nivel nacional el tratamiento del tema está frenado. Asociaciones que nuclean a pacientes trabajan en una campaña de firmas para que el Congreso considere a la infertilidad como una enfermedad y la incluyan en el Programa Médico Obligatorio

Su mayor deseo es ser padres. Pero su búsqueda es larga, a veces angustiante, y encima deben enfrentar la oposición en ciertos sectores de la sociedad que consideran a la infertilidad como consecuencia del “destino”. Ante esa situación, un grupo de parejas con problemas para concebir de forma natural abogan para que ese padecimiento sea declarado una enfermedad, como es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde la asociación civil Concebir y Sumate a dar vida impulsan una campaña de firmas con el fin de que, bajo la figura de la iniciativa popular, el Congreso trate una ley por la cual los tratamientos de fertilización sean contemplados por el Programa Médico Obligatorio (PMO). Entonces, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga deberán brindar cobertura.

En la Argentina, un 15 por ciento de la población tiene problemas para concebir de forma natural, es decir que afecta una de cada seis parejas en edad reproductiva, y su incidencia va en aumento. Por eso, el reclamo se basa en el derecho a la salud: “Pedimos que se sancione una ley que brinde cobertura de los tratamientos de alta y baja complejidad de fertilidad”, señaló Silvina Cabrelli, vicepresidenta primera de Sumate a dar vida, que trabaja para reunir las 300 mil necesarias para que los legisladores traten el tema.

Si bien se presentaron en el Congrso proyectos sobre reproducción humana asistida, ninguno consiguió aún dictamen favorable en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Frente a este panorama, hay parejas que presentaron recursos de amparo y lograron la cobertura médica. Sólo en Córdoba, Río Negro y La Pampa las obras sociales provinciales cubren los tratamientos, y podría sumarse Buenos Aires, a partir de una iniciativa del gobernador Daniel Scioli para que el Estado provincial reconozca el derecho a la cobertura de los tratamientos de fertilidad asistida para las parejas que no pueden costearlos.

UN PASO MÁS
Los grupos de pacientes piden que se sancione una ley que brinde cobertura de los tratamientos de alta y baja complejidad de fertilidad que “no sea restrictiva”, es decir, que los legisladores no hagan especificaciones médicas, sino que éstas queden al criterio de cada especialista.

Proyectos de diferentes diputados se presentaron el año pasado en la Comisión de Salud de la Cámara baja. Las organizaciones no gubernamentales pudieron allí exponer su problemática junto con especialistas en bioética, donde “han aparecido trabas de orden ético y religioso, comentarios muy dolorosos donde no se tiene en cuenta el sufrimiento de una pareja que busca concebir a lo largo del tiempo”, relataron a AUNO desde una de las ONGs. La expectativa de que sea tratado en el recinto generó muchas expectativas que, con el paso del tiempo, se desvanecieron, porque hasta ahora no hubo dictamen favorable para su discusión.

Los proyectos y el aumento de la presión social parecieran favorecer el debate en torno al vacío legal sobre la fertilización asistida en la Argentina. Frente a esa falta de regulación, las parejas de Sumate a dar vida impulsan sus iniciativas buscando respaldo en la sociedad: lograron adhesiones en Mendoza, Tucumán, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, Neuquén, Tierra del Fuego.

En la campaña participaron los propios pacientes. “A algunas parejas les cuesta más mostrar lo que les pasa, porque es un tema muy íntimo, muchas lo ocultan hasta a sus propios familiares. Es muy valioso que hablen del tema y se pongan a juntar firmas”, contó Cabrelli.

Sin embargo, el reclamo de las parejas muchas veces tiene como respuesta comentarios crueles tal como “si no podés ser mamá es, porque Dios así lo quiso” o “‘si tu destino es que no pudiste tener hijos, tenés que aceptar tu carga”, como si se tratara de un castigo. “Está muy enquistado en la sociedad que si sos infértil, la solución no es curarte sino tener un hijo adoptivo, como un premio consuelo. No desmerecemos la posibilidad de adoptar, pero creemos que cada pareja tiene derecho a elegir cuando tomará ese camino”, subrayó la vicepresidenta de la ONG.

LA BUSQUEDA
Los primeros pasos frente a la imposibilidad de conseguir un embarazo es hacer una consulta médica: cuando la mujer tiene menos de 35 años y no logra el embarazo en el lapso de un año, o en el sexto mes cuando es mayor. Desde la asociación Concebir recomiendan ir a un centro especializado para que se haga un diagnóstico. Los motivos pueden ser por el factor femenino, masculino o sin causas aparentes.

A partir de lo que dictamine el médico, se realizarán los tratamientos de baja complejidad, mínimamente invasivos, como las relaciones programadas, la estimulación ovárica, liberación de hormonas, inseminación artificial. Estos métodos, que tienen un valor que oscilan entre los cuatro mil o cinco mil pesos, no garantizan el éxito de fecundación. “La chance de embarazo no supera el 35 por ciento en las mejores condiciones”, precisó Isabel Rolando, presidenta de Concebir. Como no hay garantía, las parejas intentan hacerlos una y otra vez.

En caso de los procedimientos de alta complejidad, con un costo entre 18 y 25 mil pesos, están el GIFT (transferencia de gametas a las trompas), la fertilización in vitro (FIV) o el ICSI (inyección de espermatozoide dentro del óvulo), entre otros. Otros caminos posibles en la búsqueda de un hijo pueden ser la ovodonación (donación de óvulos) que tienen un costo muy alto porque se debe buscar una donante y la pareja debe afrontar el pago de la donación, la internación, los honorarios de la donante y el viático, incluso la adopción.

“La infertilidad es una enfermedad que va en aumento y de la que mucho no se habla: por desconocimiento, porque se siente vergüenza de que se conozca, cada uno sufre en su intimidad y no todos lo cuentan”, expresó Cabrelli. En las asociaciones se forman grupos de autoayuda para compartir las ansiedades, los miedos y las fantasías de las parejas. Los pacientes se ven allí reflejados en el otro.

Desde la ONGs explican que los encuentros les han servido a muchas parejas para entender que a veces la búsqueda de un hijo puede ser un camino largo y hasta a veces contemplar la posibilidad de que no ocurra.

Cómo informarse:
Asociación Concebir
www.concebir.org.ar
Tel. 4941-9209 / 4703-0614

Asociación Sumate a dar vida
www.sumateadarvida.com.ar
Tel. 5258 0286

AUNO 16-07-10 SAM / EV

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