La gloria se tiñó de ‘granate’

Un logro indiscutible del conjunto conducido por Ramón Cabrero que exhibió un juego de alto vuelo técnico durante gran parte del torneo. Un título que es el resultado final de un trabajo iniciado hace dos años por un entrenador que apostó al largo plazo, en un medio dominado por la inmediatez. Con José Sand como goleador, con Diego Valeri como figura estelar… El Sur del Gran Buenos Aires tiene un campeón.

Después de una espera que se prolongó durante 92 años, Lanús alcanzó hoy su hora más gloriosa al gritar campeón por primera vez en el fútbol grande de Argentina. Más de 2.600 hinchas que coparon la tercera bandeja de la ‘Bombonera’ fueron testigos de una gran jornada, en la que el ‘Granate’ escribió el capítulo más glorioso de toda su historia. Con un gol del correntino José Sand, el equipo dirigido por Ramón Cabrero logró un trabajoso 1-1 ante Boca que le permitió quedarse con un título que anheló durante décadas.

Ese abrazo que el cuerpo técnico y los jugadores de Lanús se tributaron con gran fervor en el medio del campo tras la finalización del partido con los ‘Xeneizes’ significó algo más que un simple festejo. Era la ansiada culminación de un largo camino que Cabrero inició hace dos años, cuando asumió la dirección técnica del elenco del sur del Conurbano, y se propuso conformar un plantel cuya base estuviera formada por futbolistas surgidos en las divisiones inferiores de la entidad.

Y es por eso que la obtención del Apertura es el último escalón de un proceso que al club le permitió lograr el subcampeonato en el Clausura 06, la clasificación a la Copa Sudamericana, en las ediciones 06, 07, y a la próxima Libertadores 08. Un logro materializado por un grupo de jóvenes que, como le gustaba decir a Cabrero, “se recibieron de equipo” durante este campeonato, y que consiguieron el diploma en la ‘Bombonera’.

¿Y qué puede decirse del trámite que tuvo este trascendental encuentro ante el elenco de La Ribera? Que Lanús mostró la madurez y el oficio dignos de un auténtico campeón. Administró los tiempos del partido como mejor le convino, pegó, con el tanto de Sand, un golpe certero en el primer tiempo, y después, cuando Palermo logró la igualdad para los locales, en el complemento, no se desesperó, y con orden, logró el objetivo que fue a buscar a uno de los escenarios más difíciles que existen en el fútbol mundial.

En definitiva, Lanús se quedó con el torneo porque las famosas tres patas que deben acompañar un éxito deportivo –cuerpo técnico, jugadores y directivos— funcionaron de forma aceitada y posibilitaron que hoy, la institución constituya un modelo a imitar, en un medio local dominado por la inmediatez de los resultados y la locura de los éxitos efímeros, esos que cuestan onerosas incorporaciones y que redundan en enormes pasivos para las economías de los clubes.

Por todo eso, el ‘Grana’ es un digno campeón. No es poco.

AUNO-02-12-07
LDC-

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