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Desarrollan robot para ser utilizado en el sector agropecuario

La unidad, creada en el país, podrá hacer mapas en 3D, fertilizar y podar, entre otras funciones.

Robot

Lomas de Zamora, octubre 1º (AUNO)-. Un robot “todo terreno”, fue creado por personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, el cual podrá ser utilizado en cultivos intensivos, según se informó desde el organismo.

El desarrollo, que es una plataforma con inteligencia artificial que puede desplazarse, hacer mapeos 3D, fertilizar y podar, será presentado este fin de semana en Trelew, durante el encuentro “INTA Expone Patagonia”.

Asimismo, se indicó que este tipo de androide creado para ser utilizado en invernáculos, “permitirá mejorar la producción de cultivos intensivos como hortalizas, aromáticas y flores”.

Al respecto, el creador del robot, Ricardo Garro, especialista en robótica del INTA Anguil, explicó que “sus acciones dependerán de las funciones que uno le asigne. Se puede adaptar a las necesidades y demandas de los territorios donde se la utilice”.

Además, comentó que la autonomía del equipo le permite “eludir obstáculos, transportar insumos, medir humedad, temperatura y radiación”, entre otras funciones.

El técnico destacó que en esta unidad, todas las tecnologías que se utilizaron “son software libre, o sea, que ese conocimiento se comparte de forma gratuita y se adapta a la realidad de cada desarrollo”.

Garro, según argumentaron desde el INTA, trabajó en el autómata gracias a una estadía de perfeccionamiento que realizó junto con el grupo de inteligencia artificial de la universidad alemana de Bremen, un centro de investigación en robótica reconocido a escala mundial.

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Lanús

La plaza Oliden vuelve a los vecinos

El intendente les confirmó en una reunión que la empresa se comprometió a dejarles “el tamaño del terreno que era de la plaza”. Los vecinos aseguran que “lo importante es que la plaza no se modifique y quede como estaba”.

Plaza Oliden

Lomas de Zamora, septiembre 30 (AUNO).- Luego de un mes y medio de reclamos y movilizaciones de los vecinos de Valentín Alsina, la Municipalidad de Lanús les confirmó un acuerdo por el cual la empresa que está construyendo un depósito en parte de la plaza Oliden se comprometió a dejar ese espacio público con las mismas dimensiones que tenía antes de la obra.

La confirmación de que el proyecto de construcción del depósito de la empresa Cannon Puntana no afectará a la plaza fue comunicada por el intendente Darío Díaz Pérez a los vecinos en una reunión que mantuvieron la semana pasada.

Abel Fiol, un vecino del barrio, comentó a AUNO que el intendente los recibió y les aseguró que la plaza quedaba para ellos y “no se movía de ahí”, y que además les entregó un “diseño de cómo va a quedar” ese lugar.

“Estamos muy contentos de que la plaza no se modifique y quede como estaba, eso es lo más importante”, señaló Fiol.

El terreno ubicado en Chile y Oliden, por el cual se produjo el conflicto, formaba parte desde hace 25 años a la plaza Oliden pero el mes pasado la empresa argumentó que una parte de ese predio pertenecía al terreno que está al lado y que es de su propiedad, y comenzaron a construir allí un depósito, por lo que los vecinos intervinieron para evitar que “la plaza desaparezca”.

El jefe del bloque y primer candidato a concejal por el Frente para la Victoria en Lanús, Héctor Montero, confirmó a esta agencia que tras varias negociaciones, la empresa “decidió donar el terreno a los vecinos” y que la semana pasada se firmó el acta en la cual “fue cedido al municipio”.

Interrogado por la reconstrucción de la plaza, que es la una de las principales preocupaciones de los vecinos, Montero aseguró que “ya se empezó a retirar el material” que había quedado en el terreno y que esta semana se iniciará “el trabajo más pesado”.

La reconstrucción se va a llevar a cabo en dos etapas: la primera a cargo de la empresa que va a ser la reconstrucción del suelo y la segunda a cargo de la Municipalidad, va a ser el alumbrado y la colocación de los juegos y mesas.

La empresa había vallado el terreno y destruido los juegos de la plaza cuando comenzó a construir el depósito, pero tras varias negociaciones, aseguró que su construcción no va a alterar el tamaño ni el lugar.

Con este acuerdo, queda anulada la expropiación que había sido propuesta por el concejal Salvador Baratta y aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante de Lanús.

La construcción del depósito, que se había frenado a la espera de la decisión del Ejecutivo municipal, se reanudó pero con un nuevo diseño que garantiza que no afectará a la plaza.

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EQUIPO DE ANTROPOLOGÍA FORENSE

Un documental para indagar en los investigadores

“Buscadores de identidades robadas”, de Miguel Rodríguez Arias, describe la historia y el presente del grupo de científicos clave en la identificación de restos de desaparecidos. Los detalles de un trabajo que, como indicó el cineasta a AUNO, fue “creciendo junto a la ciencia”.

"Buscadores de identidades robadas"

El 19 de septiembre fue estrenada, en el cine Gaumont del circuito INCAA, “Buscadores de identidades robadas”, un documental de Miguel Rodríguez Arias que cuenta minuciosamente cómo es el trabajo de identificación que realiza el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) desde 1984, un equipo que “fue creciendo junto a la ciencia”.

Rodríguez Arias fue el director, investigador y guionista de esta historia. Su primer trabajo fue “Las patas de la mentira” (1995), donde denunció desde el psicoanálisis los actos fallidos en los discursos de quienes detentan el poder, ganador en 1997 del Premio Rey de España. Luego, realizó otras 46 producciones, entre documentales y ciclos de TV, como “Protección al mayor”, “Séptimo mandamiento” y “Civiles y militares”, que describe la adhesión de los civiles al último golpe militar. Esa investigación dio el puntapié para la historia de “Buscadores de identidades Robadas”.

En sus inicios, el Grupo Argentino de Antropología forense era únicamente conocido por los familiares de las víctimas que ellos trataban de identificar, por algunos funcionarios y miembros de la Justicia. Lo llamaban “el cardumen”, ya que generalmente sus integrantes iban juntos para protegerse en un contexto inseguro en que había mucho que temer. Ahora, con décadas de democracia, es un momento adecuado para mostrar todo su trabajo y esfuerzo a través de este documental.

Los encargados de contar esta historia son los protagonistas de la misma a través de diversas entrevistas: la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; los cofundadores del EAAF Mercedes Doretti, Patricia Bernardi, Carlos Vullo y Carlos Somigliana; el fundador y presidente del equipo de Antropología Argentino, Luis Fondebrieder; y un Padre de la Plaza, Julio Morresi, quien recuperó gracias a este equipo los restos de su hijo.

El director Miguel Rodríguez Arias habló con AUNO del filme, que comenzará en La Habana, en diciembre, un recorrido por festivales internacionales que lo llevará también a Málaga y a Valladolid.

¿Cómo surgió el tema de investigación para este documental?

La investigación comenzó en 2009 cuando estaba haciendo “Civiles y militares”, y ahí había una entrevista corta que le hice a Luis Fondebrider, fundador y presidente del equipo actualmente. Ahí surgió la idea de hacer el documental.

¿Qué fue lo más interesante, lo que los atrapó del trabajo del Equipo?

Actualmente, en los 29 años que lleva de trabajo, identificó en Argentina 577 personas. Es un trabajo de cíclope. Nos pareció muy interesante, a medida que nos fuimos enterando de la complejidad que tiene el proceso para la identificación de una persona, contar todas las etapas del trabajo, que empieza con investigación en documentación. Lo que más se conoce del equipo son las exhumaciones y el trabajo de laboratorio, pero antes de hacer una exhumación hay que hacer una investigación documental que por ahí demora años.

¿Cómo es?

Se busca primero en las oficinas de los cementerios la documentación que coincide con las personas que están enterradas como NN, si hay por ahí impresiones digitales, una foto de la persona, algunos elementos que podrían ser identificados por los familiares… Una vez llegado a este punto, todavía queda saber si el cuerpo exhumado corresponde a esa persona. El trabajo es mucho más complejo y el proceso demora años. Esto no era algo muy conocido y nos pareció importante contar todo el proceso desde el comienzo hasta que le informan a la familia que es su allegado la persona que estaba en esa tumba como NN.

¿Cuáles son las particularidades de trabajar con un tema tan delicado?

El equipo tiene una política de comunicación de bajo perfil; entonces, solamente comunican cuando hay algo importante para informar. Fue complicado convencerlos para hacer un documental sobre los 29 años de historia donde algunos miembros del equipo tenían sus motivaciones personales para hacer el trabajo que hacen, que es admirable.

¿Y con los familiares?

También es difícil, porque hay gente que sufrió mucho y lo que menos quiere es reconectarse con ese pasado. Así es como hay 700 restos en el Equipo Argentino de Antropología Forense esperando ser identificados. Por eso se están haciendo campañas para que los familiares se acerquen y donen una muestra de sangre para cotejar.

¿Por qué tienen un papel central las “Abuelas de Plaza de Mayo”?

Su historia es central en cuanto al surgimiento del Equipo Argentino de Antropología Forense. En el 82 viajaron a Estados Unidos después de consultar con científicos en Argentina y en otros países a ver si había alguna manera de identificar a los nietos. La fantasía de las abuelas era que algún un día iban a venir los militares y les iban a devolver a sus nietos. Entonces la angustia de ellas era cómo iban a hacer para comprobar fehacientemente que esos chicos eran sus nietos. Llegaron a una institución en Washington que se llama Asociación Americana para el Avance de la Ciencia y ahí se encontraron con un grupo de científicos, entre los cuales había un argentino exiliado, Victor Penchaszadeh, y les plantearon el tema. Lo que estaban buscando era el índice de “Abuelidad”. Así como se puede saber la paternidad por el ADN, lo que no se sabía, y fue gracias a la intuición de las abuelas, es que se puede conseguir un índice de “Abuelidad”.

¿Y cómo llega el método a aplicarse en el país?

En el 83 hacen un congreso en Nueva York, las invitan a las abuelas y ahí se presentó el índice de “Abuelidad” por primera vez en el mundo. A ese congreso invitan a Clyde Collins Snow, el mentor y fundador del Equipo de Antropología Forense, el más famoso de Estados Unidos que trabaja en la resolución de crímenes y desde el 70 utiliza las técnicas arqueológicas para la resolución de crímenes. En el 84, ya con el regreso de la democracia, las abuelas le comentan a la CONADEP e invitan a Clyde Snow a la Argentina, porque estaban apareciendo en la provincia de Buenos Aires muchas tumbas NN que no coincidían con las estadísticas. Eran muchas, 10 veces más de las que aparecían todos los años, y aparte eran de gente joven, lo cual era para investigar. En ese momento no se podía extraer el ADN de los huesos. El Equipo de Antropología Forense fue creciendo con la ciencia. Recién en el año 90 descubren cómo extraer el ADN de los huesos. Hasta entonces sólo se podía hacer con tejido blando.

¿Cuál crees que es la repercusión que puede tener para la sociedad actual y cuál es el futuro de este documental?

El documental fue muy bien recibido. La gente tiene mucho respeto por este equipo de antropología forense, supongo que lo va a ver mucha gente. Nosotros lo vamos a hacer circular por el interior, escuelas, universidades, etc. ya que es un tema de interés histórico y nacional.

Banfield

Teatro de exportación

Juan Manuel Rodríguez, actor y productor del teatro Ensamble, dialogó con AUNO antes de su viaje a Alemania, donde realizará una audición: “Dejo todo acá, la familia, mis amigos y el trabajo, para lograr algo posiblemente mejor”.

Ensamble JM

Lomas de Zamora, 27 de septiembre (AUNO).- Juan Manuel Rodríguez es actor del teatro Ensamble de Banfield y actualmente está dirigiendo su primera obra denominada “Keuken”, que en alemán significa cocina. Hace algunas horas viajó a Europa para realizar una audición en teatro. Su destino fue, como en 2006, Alemania.

Juan Manuel, de 27 años, además de dedicarse al teatro, también se reserva espacio para la música. Desde hace algunos años integra “Raskoski Hot Club” que es una compañía perteneciente también al Ensamble que realiza interpretaciones de swing y jazz de los años 30.

-¿Con que expectativas afrontas el viaje a Alemania?
-Con todas. Dejo todo acá, la familia, mis amigos y el trabajo, para lograr algo posiblemente mejor. El problema es que es una audición, y que hay posibilidades de entrar y de no entrar. Si no entro va a ser una situación difícil, pero por lo menos voy a estar tranquilo conmigo mismo.

-Sin embargo, este no es tu primer viaje a ese país, ya tenes una experiencia previa. ¿Qué recuerdos y aprendizajes te quedan de esa primera experiencia en tierras germánicas?
-La primera experiencia en Alemania fue una de las mejores cosas de mi vida. Fue en 2006. Por el Mundial, Alemania organizaba eventos culturales alrededor del torneo del fútbol para que las personas que iban a ver el Mundial tuvieran con qué entretenerse. Era un encuentro de teatro independiente juvenil, y una de las pautas era que las obras tuvieran pocas palabras o que tuvieran la menor cantidad de palabras posible. Eligieron dieciséis países de los treinta y dos que jugaban el mundial, y como era en Alemania nos pagaron la estadía, el pasaje. Ahí, hicimos amigos de distintos países del mundo.

-¿Qué significa para vos poder dedicarte al arte y a la actuación?
-Mucho. Cuando hablo con alguien, y me pregunta “¿de qué trabajas?’” respondo trabajo de músico, actor y bailarín y dando clases. Tengo mucha suerte. Fue muy difícil al principio, ya que tuve que trabajar muchos años ad honorem, dejando la facultad. Tuve peleas con la familia, pero terminó dando sus frutos.

-¿Cómo fue el momento de comunicarle a tu familia y a tu entorno que te querías dedicar al arte y la actuación?
-Nunca me animé a decirlo de frente. Fue un engaño que armé. Estaba por dar un final de semiótica en la facultad, estaba estudiando y exploté. Ahí definí dejar la universidad. Me anoté al año siguiente para estudiar artes combinadas, yo ya había empezado a trabajar en el teatro (Ensamble), pero nunca empecé la carrera. Por suerte siempre tuve el apoyo de mis padres.

- Actualmente, además de actuar, estás dirigiendo una obra que se llama “Keuken”. ¿De qué se trata y cómo surgió la idea? – “Keuken” es una palabra que proviene del holandés y significa cocina. Hace mucho que quería dirigir una obra y se dio este año. Se logró porque lo buscamos desde el año pasado con tres actores. Se trata de una creación colectiva, donde yo proponía temas y ellos iban investigando. Me propuse estrenarla y lo pude lograr. El teatro me ayudó mucho.

-Si tuvieses que explicar qué es Raskoski Hot Club, ¿cómo lo definirías?
-Raskoski Hot Club es una agrupación de jazz y swing sobre todo, que mezcla músicos y actores y a la que le está yendo muy bien. Recientemente terminamos de grabar nuestro segundo disco. Con el primero nos fue muy bien, tocamos en muchos centros grandes de Capital Federal.

-Entre la dirección y la actuación, ¿Qué preferís?
-Lo de la dirección es algo nuevo. Es similar al trabajo de un director técnico en el fútbol. A veces, sentís la impotencia de “no estar adentro” y de no poder cambiar nada. A mí me gusta más actuar.

-¿Cómo evalúas la producción teatral en nuestro país?
-El porcentaje de teatro bueno es muy poco. Pero el que es bueno tiene un muy buen nivel. Hay mucha variedad. En el mundo en general la proporción de obras de buen nivel es menor a las de un nivel bajo. Hay demasiadas obras.

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Un mural en La Boca en homenaje a Quinquela Martín

La obra, que será la más grande de ese tipo en el país, representara cuatro trabajos efectuados por el artista de La Boca.

Mural

Lomas de Zamora, 30 de septiembre (AUNO)- El sábado se inauguraró el mural más grande del país, a la vera del Riachuelo, realizado por el artista Alfredo Segatori, titulado “El regreso de Quinquela”, en homenaje al pintor Benito Quinquela Martín, y a los vecinos de la Ciudad, en el marco de las obras efectuadas por el Plan Integral de Saneamiento Ambiental.

El megamural, que mide 100 metros de largo por 13 metros de altura, está realizado con aerosol, a mano alzada, y refleja la historia del barrio, “rodeado con un paisaje que fusiona cuatro obras muy conocidas del pintor”, destacó Segatori.

El proyecto que estuvo a cargo de la Unidad de Proyectos Especiales Cuenca Matanza-Riachuelo, en conjunto con la Jefatura de Gabinete y los ministerios de Ambiente y Espacio Público y de Desarrollo Económico, de la Ciudad de Buenos Aires. También contó con la participación de los vecinos, quienes serán los encargados del cuidado de la obra.

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