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Doctor Honoris Causa

"Saber leer y escribir es un derecho ontológico”

Fecha de publicación: 24 septiembre, 2014

Luego de recibir el Doctorado Honoris Causa que la UNLa le otorgó a su marido, Ana María Araujo de Freire, dialogó con AUNO sobre la construcción del conocimiento, la alfabetización y el rol docente, entre otros puntos fundamentales de la pedagogía de Paulo Freire.

La UNLa entregó el Doctorado Honoris Causa post mortem al abogado y educador Paulo Freire en manos de su esposa, la señora Ana María Araújo de Freire.

Lomas de Zamora, septiembre 24 (AUNO).-El viernes pasado, el pedagogo Paulo Freire hubiese cumplido 93 años. Quizás, como obsequio, la Universidad Nacional de Lanús le otorgó el Doctorado Honoris Causa postmortem. O tal vez, fue la forma de honrar a un educador desde donde se ejerce la educación en el mes del día del maestro, del profesor y del estudiante.

El título fue recibido por su esposa y discípula, Ana María Araujo de Freire, que en un portugués comprensible para la audiencia, detalló las situaciones que llevaron a su marido a convertirse en lo que fue: un revolucionario de la educación del siglo XX.

En diálogo con AUNO, Araujo enfatizó: “A partir de la alfabetización, el ejercicio es pensar qué intereses hay detrás de lo que dice una persona, si son intereses de la comunidad o propios y de ahí surge el pensamiento crítico”.

-¿Qué importancia tuvo para Freire la alfabetización de niños, adolescentes y adultos?
El tema de la alfabetización fue fundamental para Paulo en su praxis, porque los analfabetos se sentían seres inferiores al no poder leer la placa de un ómnibus, la Biblia o contratos que les hacen firmar. Paulo decía que es un derecho ontológico y parte de la naturaleza de los hombres y las mujeres saber leer y escribir ya que durante milenios construimos la posibilidad del lenguaje escrito. Entonces, al ser un patrimonio de la humanidad no puede ser un derecho para unos y no para otros. Es esencial para interpretar, poder saber lo que sucede en el mundo, saber por qué se dice o no algo, para que cada uno construya su verdad y no adherir porque fulano dice o porque lo afirma un determinado programa de televisión o locutor.

-Entonces, ¿la alfabetización sería el primer paso para la interpretación del mundo?
Exactamente, los analfabetos no pueden reconocer que en el mundo hay explicaciones que son místicas y míticas. Entonces, dicen que nacieron burros porque los padres nunca fueron nada y que por eso, ellos tampoco pueden acceder al conocimiento. Eso no es verdad, son interpretaciones mitificadas del mundo, en las que las personas caen porque no tienen una educación crítica. Una lectura del mundo crítica. Las personas inventan historias y algunos pueden percibirlas como verdades.

-¿Cómo se llega a ese pensamiento crítico?
Si sabe leer y escribir, las cosas escritas que ve en la sociedad son presentadas como algo que se tiene que repetir porque es así y las cosas no pueden ser de otra manera. A partir de la alfabetización, el ejercicio es pensar qué intereses hay detrás de lo que dice una persona, si son intereses de la comunidad o propios. Empieza a hacerse una lectura crítica del mundo y para eso necesita que se estudie y cada vez se estudie más. Se puede tener un pensamiento crítico o no, porque la derecha, los políticos, las familias que estudian mucho a veces tienen interpretaciones erróneas y distorsionadas de la vida. Esto se da a favor o en contra de alguien. O bien, son los intereses de un grupo pequeño que tienen el poder y la economía.

-En esa lucha y búsqueda del conocimiento, ¿cuál sería el papel del profesor?
El profesor como provocador de la pregunta. Es la pregunta la que genera la conciencia, a cada respuesta del educando una pregunta del educador para que se llegue al meollo de la cuestión e incentive la curiosidad por aprender más.

-En este sentido, ¿qué entiende por educación popular?
Aquella que es gratuita para las clases populares y que es necesario trabajar para que sea de calidad. Es la educación que rescata a las clases populares y que permite que ellas conozcan el saber que le fue relegado a las clases altas, las más valorizadas por la sociedad. El conocimiento tiene que llegar a todos.

-¿Cómo se puede adaptar la teoría de Freire al auge de las nuevas tecnologías?
Enseñando. Tanto el alumno como el profesor tienen que aprender en la escuela, en la vida, en los sindicatos, en todos los sitios en los que se dé esa posibilidad. Paulo vivió muchos cambios tecnológicos porque el mundo se fue tornando cada vez más sofisticado y los aparatos fueron evolucionado. Por ejemplo, cuando alfabetizaba en los años 60 usaba un retrovisor que proyectaba las imágenes, aunque eran tecnologías más ingenuas que las de hoy.

-¿Cuál sería el consejo de Freire y suyo para aquellos que quieran dedicarse a educar?
Los humanos somos gracias a Dios seres inconclusos, nunca estamos concluidos, lo que no sabemos hoy, no lo supimos ayer y probablemente no lo sabremos mañana. Entonces, tenemos que procurar siempre saber más y trabajar en esa utopía y hacer y saber más para transformar a las personas en seres más generosos con más virtudes para actuar en la sociedad.

JR–SAM
AUNO–24-09-14

Última modificación: 1 de octubre de 2014 a las 10:52
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