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VIOLENCIA INSTITUCIONAL

Familiares de víctimas de gatillo fácil repudiaron las “muertes” en las cárceles

Fue en la quinta Marcha Nacional Contra el Gatillo Fáci bajo el lema “¡Ni un pibe menos, ni una bala policial más!”. Exigieron la renuncia de la ministra de Seguridad, el cese de la “doctrina Chocobar” y el rechazo a la reforma al código penal.

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Familiares de víctimas de violencia institucional y organizaciones de derechos humanos realizaron el martes la quinta Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil en varias ciudades de todo el país, en repudio a “las torturas en comisarías, las muertes en las cárceles, las causas armadas y las detenciones arbitrarias”.

Bajo el lema “¡Ni un pibe menos, ni una bala policial más!”, una multitud marchó desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo mientras exigían la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el cese de la “doctrina Chocobar” y el rechazo de la reforma al código penal que busca reducir la edad de imputabilidad.

Al llegar a la Plaza de Mayo, las diversas organizaciones leyeron un comunicado en el que recordaron a los jóvenes asesinados y manifestaron que “no se trata de excesos individuales de algunos policías sino que son las fuerzas represivas del Estado que cumplen con su rol”.

“La impunidad que pretenden imponer hace que nosotros sigamos con las marchas en todo el país. El gatillo fácil es una forma de represión. Responsabilizamos al Estado por los pibes asesinados en comisarías como la de Transradio”, señaló el comunicado de las agrupaciones.

“Estamos acá porque todos esos pibes y pibas que se ven en las remeras y en las pancartas ya no están”, manifestó Ignacio “Nacho” Levy, referente de La Garganta Poderosa, luego de argumentar que “un modelo que cierra escuelas y abre cárceles sólo puede sostenerse con gases, palos y mentiras”.

Los números de la represión

El registro de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) lleva contados 6.564 casos de gatillo fácil desde el retorno de la democracia en 1983. De ese total, 1300 personas (casi el 20 por cuento) fueron asesinadas en manos de la Policía entre el 10 de diciembre de 2015 y el 12 de febrero de 2019, dejando un saldo de un muerto cada 21 horas, según el archivo de 2018 de Casos de Personas Asesinadas por el Estado.

La titular de la CORREPI, María del Carmen Verdú, explicó que entre la cuarta y la quinta Marcha contra el Gatillo Fácil “tuvimos la comprobación al cerrar los datos del año pasado de que por tercer año consecutivo Cambiemos se superó a si mismo batiendo su propio récord, con una muerte cada 21 horas por gatillo fácil“.

“Entramos en un Estado Decepción; un Estado de suspensión de derechos y garantías”, explicó Verdú, al analizar la violencia institucional como política de “disciplinamiento social”.

La abogada explicó la tendencia creciente de la era Cambiemos: “El aumento de las políticas represivas por parte del macrismo, en especial, la criminalización de la pobreza a través de la militarización de los barrios tiene dos consecuencias: por un lado, más gatillo fácil porque es más poder de fuego en la calle. Por el otro, más torturas y más muertes en lugares de detención porque es más la gente que llega a las comisarías”.


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JMC-MEM

Última modificación: 3 de septiembre de 2019 a las 06:31
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